En 1927 se realizó la propuesta de crear una representación judía de la ciudad. El proyecto se llevó a cabo parcialmente en 1932 con la formación de la Federación de Sociedades Judías, formada por los presidentes de veinte sociedades que entonces existían en la capital, y que pretendió ser la representación autorizada del grupo ashkenazi. La Federación se sostuvo por dos años. De ahí se formó un Comité Pro Refugiados, el cual posteriormente dio lugar a que el 9 de noviembre de 1938 se fundara en la ciudad de México el Comité Central Israelita de México.

El principal objetivo de la institución fue formar un cuerpo orgánico de toda la Comunidad Judía de México y comenzó sus funciones en un contexto muy difícil: las principales actividades que llevó a cabo en esos momentos fueron una labor de antidifamación y el apoyo a los refugiados que llegaban a puertos mexicanos de la Europa de Hitler.