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Carl Mayer y el gabinete del doctor Caligari

Por Luis Fernando Meneses

Luego de perder la Primera Guerra Mundial, una parte de la población alemana se refugió en el arte, explotando así el expresionismo alemán, que se aprovechó del cine para afianzarse como corriente artística.

Dentro del expresionismo alemán encontramos un filme que es fundamental dentro de esta etapa y que a su vez, es para muchos la primera gran película de terror de la historia. Hablamos de El gabinete del doctor Caligari (Das Cabinet des Dr Caligari, en alemán), película muda estrenada en 1920.

Esta obra fue dirigida por Robert Wiene (aunque inicialmente le fue ofrecida a Fritz Lang), mientras que el guion estuvo a cargo de Hans Janowitz y Carl Mayer (1894-1944), éste último de origen judío, y que falleció el 1 de julio de 1944.

Carl Mayer nació el 20 de noviembre de 1894 en Graz, Austria. Tuvo una infancia y adolescencia complicada, pues su padre, jugador de la bolsa, se suicidó y dejó a su familia en la ruina. Así, Mayer abandonó la escuela a los 15 años y comenzó a trabajar para ser el sostén económico de su familia. Posteriormente, se mudó a Viena, donde comenzó a dedicarse a escribir.

En 1917 se trasladó a Berlín y trabajó en un teatro, en el que conoció a Gilda Langer, de quien se enamoró. Ella iba a protagonizar el papel femenino de El gabinete del doctor Caligari, pero murió en 1920 y fue sustituida por Lil Dagober.

Luego del éxito de esta película, Mayer se consagró como guionista y su carrera continuó en ascenso. Escribió los guiones de películas como El jorobado y la bailarina, Der Letzte Mann, y Amanecer, junto a Friedrich Wilhelm Murnau, reconocido director alemán.

En 1933, Mayer escapó de Alemania y se exilió en Londres. Allí, intentó trabajar como consejero en la industria del cine, pero no resultó como él esperaba. En 1942, le fue diagnosticado cáncer, causa por la que murió dos años después.

El gabinete del Dr. Caligari

La película gira en torno al Doctor Caligari, un extraño hombre que llega a un pueblo del norte de Alemania con un inusual espectáculo: un sonámbulo que, según él, es capaz de predecir el futuro luego de un largo tiempo de permanecer dormido. Más tarde, algunas de las predicciones que involucran asesinatos comienzan a cumplirse.

Esta película fue retomada por parte de diversos investigadores como Siegfried Kracauer, autor de De Caligari a Hitler: Historia del cine alemán, libro que aborda al cine del siglo XX y en específico, del cine alemán.

Para muchos este filme fue el inicio del género de terror. Sin embargo, hay quienes también opinan que fue una especie de crítica de Mayer y Janowitz hacia el gobierno alemán, fuertemente impactados por los horrores de la Primera Guerra Mundial.

Aunque en un principio la crítica sobre el rodaje estuvo polarizada -aunque en su mayoría todos lo elogiaban como un gran trabajo-, puede decirse que desde su estreno fue considerada como una de las primeras muestras de arte en el cine. Al respecto, el periodista y sociólogo de cine Siegfried Kracauer (1889 – 1966) aseguró que los críticos fueron unánimes al decir que El Gabinete del Doctor Caligari era la primera obra de arte en el mundo del cine.

¿Has visto esta gran película? En caso de que no, te compartimos un enlace donde puedes disfrutarla:

https://www.youtube.com/watch?v=feyzmMHURps

Anna Seghers, defensora de la cultura judeo-alemana

Por José Carlos Guerrero García

El legado literario de Anna Seghers, una de las escritoras germanas más prominentes del siglo XX, es símbolo de la resistencia cultural judeo-alemana frente a la amenaza que representaba el antisemitismo de la Alemania nazi.

Anna Seghers nació el 19 de noviembre de 1900, en el seno de una familia judía, en Magnucia, Alemania. Su nombre real era Netty Reiling y su padre fue un comerciante y anticuario. Durante su juventud estudió en Colonia, donde se especializó sobretodo en historia universal, historia del arte y en sinología (disciplina que estudia el desarrollo de la lengua y la literatura china).

En 1924, obtuvo el doctorado en filosofía gracias a un trabajo de investigación sobre los judíos en las obras de Rembrandt, titulada Juden und Judentum im Werke Rembrandts. Al siguiente año contrajo nupcias con Laszlo Radványi, refugiado político, con quien tuvo dos hijos.

En 1928 publicó su libro La insurrección de los pescadores de Santa Bárbara (Der Aufstand der Fischer von St. Barbara), obra que fue reconocida como pionera dentro del género narrativo post-expresionista y por la que ganó el Premio Kleist.

Sin embargo, su carrera literaria y su vida fueron bruscamente frenadas durante la década  de los treinta debido al ascenso al poder del partido nazi. Hitler lanzó una política lacerante y totalmente antisemita que, desde luego, afectó también a escritores e intelectuales pacifistas judíos.

En ese sentido, el aporte cultural de Anna Seghers, junto a escritores y pensadores como Carl Marx, Freud, Einstein, Félix Salten o Franz Kafka fueron terriblemente condenados al rechazo y destrucción. Por lo tanto, ella forma parte del legado judío que estuvo a punto de desaparecer en la hecatombe cultural judía.

Exilio en Francia

Las agresiones en contra de los judíos como las quemas de libros públicas fueron sólo el inicio de lo que posteriormente se convertiría en persecuciones sistemáticas y violentas, por lo que Anna Seghers tuvo que exiliarse en Francia en 1933.

Ya instalada en París, trabajó como redactora de la revista Neue Deutsche Blátter, que puede traducirse como Nueva Hojas Alemanas, publicada y distribuida en Praga. A la par, su producción literaria no cesó y a partir de su exilio comenzó a usarla como herramienta para mantener una lucha ideológica-cultural en contra del nazismo durante la Segunda Guerra mundial.

Es en Francia donde se publicó su libro Der Weg durch den februar o El camino hasta el mes de febrero en español, que aborda la sublevación de las industrias que tuvo lugar en Viena entre 1934 y 1935.

Llegada a México

En 1941, Anna Seghers y sus dos hijos llegaron a tierras mexicanas como refugiados, donde permanecieron durante 6 años. Su labor cultural en nuestro país fue significativa, ya que apenas en noviembre de dicho año fundó el Club Heinrich Heine, sitio que sirvió como refugio a los escritores exiliados que habían logrado escapar de Europa.

Este club estaba integrado por literatos alemanes, austriacos, checos o suizos que habían sido perseguidos por su postura política o ideológica y aunque desde luego la mayor parte del grupo estaba conformada por judíos, también había escritores comunistas, pacifistas o socialistas.

En este sitio se organizaron muchas tertulias, debates y conferencias en torno a la verdadera cultura alemana y su lucha contra el fascismo. Cabe mencionar que muchos de los escritores que formaron parte de este grupo querían inicialmente llegar a Estados Unidos, sin embargo, este país los rechazó y México los recibió finalmente.

La séptima cruz

Al mismo tiempo, Seghers escribió su obra más importante, titulada Das siebte Kreuz (1942) o La Séptima Cruz, inicialmente publicada en alemán y más adelante traducida al español.

En esta novela se describe de forma sensible el destino azaroso de siete hombres que huyen de un campo de concentración nazi, historia con la que intenta hacer conciencia del destino fatídico que produjo la Segunda Guerra Mundial y en especial, el Holocausto.

En el año de 1944, La Séptima Cruz fue llevada a la pantalla grande por el director austriaco de origen judío Fred Zinnemann, quien fue ganador de 4 premios Óscar durante su carrera.

Regreso a Alemania

Para 1947, Anna Seghers regresó a Berlín. En 1951, recibió el Premio Nacional de la República Democrática Alemana y el Premio Lenin de la Paz por su activismo cultural durante el periodo de guerra. Además, realizó un viaje a China.

Ya en su tierra natal, continuó escribiendo. Su producción literaria comprende más de 30 títulos en géneros como ensayos, cuentos y novelas.

Anna Seghers falleció el 1 de junio de 1983 en Berlín, sin embargo, dejó un legado poco más que importante en la literatura alemana de todos los tiempos.

El CDIJUM pone a disposición del público la edición original de su gran novela Das siebte Kreuz, roman aus Hitlerdeutschland (La Séptima Cruz, novela de la Alemania de Hitler), impreso en 1942 en alemán de la editorial El Libro Libre, así como la primera traducción al español de este libro, impreso en México por la Editorial Nuevo Mundo apenas un año después.

La obra de Anna Seghers es un ejemplo de lucha ideológica y resistencia cultural, legado que ofrece apertura para la reflexión sobre el Holocausto judío, mismo en el que sucumbieron millones de personas, sin duda alguna, una etapa de la Historia que jamás podrá ser olvidada.

 

Referencia.

Bibliografía:

Enciclopedia Judaica Castellana. (1946). Seguers, Anna. Enciclopedia Judaica Castellana (v.6, p.521). México.

Cibergrafía:

Biografías. (2019). Anna Seghers. (s.l.): Busca Biografías. Recuperado de https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/7447/Anna%20Seghers

Biografías y vidas. (2019). Anna Seghers. Biografías y vidas, la enciclopedia biográfica en línea: (s.l.). Recuperado de  https://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/seghers.htm

Contexto periodistas correteados. (2017). El Club Heinrich Heine: los refugiados del fascismo en México. México: Contexto periodistas correteados. Recuperado de  https://contexto.mx/el-club-heinrich-heine-los-refugiados-del-fascismo-en-mexico/

Abraham Geiger: el padre del judaísmo reformista

Por Luis Fernando Meneses

Durante el siglo XIX, había rabinos europeos que pensaban que el judaísmo se encontraba en una especie de estancamiento, por lo que decidieron comenzar un movimiento que permitiera recuperarlo de dicho estado. A este movimiento se le llamó «reformismo». El más famoso de esos rabinos fue Abraham Geiger, quien por muchos es considerado el padre del judaísmo reformista.

Abraham Geiger nació en Frankfurt el 24 de mayo de 1810. Estudió en Heidelberg y Bonn. El rabino Geiger comenzó a concebir la idea de proyectos de reformas al judaísmo debido a los estudios que había realizado, además de la tendencia a la alza de los judíos alemanes a separarse de la religión.

De acuerdo con la enciclopedia judaica, Geiger pretendía “eliminar del judaísmo todo lo que podía rebajarlo ante la mente científica del siglo XIX y depurarlo de todos sus elementos nacionales para que el judío pudiese ser un individuo tan respetable y respetado como su vecino cristiano”. Pensaba, por ejemplo, que esto podría lograrse introduciendo reformas de manera paulatina, proclamando el carácter universal, ético e individual de la religión judía o limitando el uso del hebreo en las liturgias. Por otro lado, consciente del fracaso de otros reformistas anteriores a él, decidió no tomar las medidas drásticas que fallaron antes, implantando así el principio de la continuidad histórica.

Aunque había muchos rabinos apoyando el movimiento reformista, él ganó más relevancia gracias a sus trabajos en torno al tema, mismos que desarrolló con la intención de buscar apoyo histórico en su tesis de reforma.

En 1863 aceptó el rabinato de su ciudad natal, luego de fungir como el segundo rabino en Breslau; y en 1870 se trasladó a Berlín tras ser nombrado como profesor en el Instituto Superior de Estudios Judíos (Lehranstalt für die Wissenschaft des Judentums).

Geiger trabajó junto con otros rabinos reformistas como Samuel Holdheim, de quien terminó distanciándose por diferencias entre ellos –pese a que ambos tenían como uno de los objetivos primordiales de la reforma terminar con el antisemitismo de Europa-, ya que Holdheim pensaba por ejemplo que se debía trasladar los ritos de Shabat al domingo, cambio al que se opuso siempre Geiger.

Abraham Geiger falleció el 23 de octubre de 1874. Sin embargo, su legado quedó plasmado en sus obras, entre las cuales destacan: Lehr- und Lesebuch zur Sprache der Mischna (Gramática y lectura del lenguaje de la Mishná, 1845); Studien (Estudios, análisis de la obra del filósofo medieval judío Maimónides, 1850) y Das Judentum und seine Geschichte (El judaísmo y su historia, 1865-1871).

 

Referencia:

Weinfeld Eduardo. 1949. Abraham Geiger. En Enciclopedia Judaica Castellana (Tomo V, 47, 48 y 49) México: Editorial Enciclopedia Judaica Castellana, S. de R. L..

Abril 2019

Selección de documentos: Arturo Agustín Díaz-Barriga Gutiérrez

Parte importante del acervo documental que resguarda el Centro de Documentación e Investigación Judío de México A. C. son los pasaportes. Actualmente, son 460 los documentos de este tipo. En nuestra galería del mes de abril, te mostramos algunos de nuestros pasaportes.

Sinónimo de literatura alemana: Heinrich Heine

Por Luis Fernando Meneses

Uno de los poetas alemanes más grandes del siglo XIX sin duda alguna fue Heinrich Heine, un escritor que debido a constantes persecuciones no pudo terminar su vida en Alemania, país al que dio tanto al otorgarle elegante sencillez al idioma alemán.

Christian Johann Heinrich Heine nació el 13 de diciembre de 1797 en Düsseldorf, Alemania, y es considerado el último poeta del romanticismo, debido a que después del gran éxito que tuvo con su Libro de Canciones en 1827, se dio por finalizado este periodo para dar paso al realismo. Además de la importancia de sus obras, es recordado por elevar la calidad literaria en géneros como el artículo periodístico o el folleto, que hasta entonces eran vistos como géneros menores. Otra de sus contribuciones importantes fue haber traducido el Quijote, a partir de la traducción en francés, al alemán.

Durante su infancia, Heinrich Heine creció bajo un continuo ejercicio de la Haskalá. Asistía a la escuela israelí Hein Hertz Rintelsohn; sin embargo, apenas un año después la ley permitió que los niños judíos pudieran asistir a las escuelas estatales, por lo que Heine fue cambiado de institución.

En 1807 ingresó en el Liceo Düsseldorf, pero no concluyó su preparación debido a que, siguiendo la tradición familiar, se dedicaría al comercio. Sin embargo, comenzó a perfilar su vida hacia la poesía gracias a que en 1815 comenzó a escribir poemas con regularidad.

Más tarde, el joven Heinrich quedó a cargo de su tío Salomon Heine, un banquero exitoso que lo sostuvo económicamente hasta su muerte en 1844.

Gracias a su prolífico trabajo como poeta, ensayista, periodista y crítico, Heinrich Heine se hizo amar y temer. Sin embargo, debido a su condición de judío y a su postura política, fue constantemente hostigado, situación que lo obligó a exiliarse, en 1831, en París, ciudad donde vivió hasta su muerte.

Con un poco de conocimiento adquirido durante su juventud para el comercio, Heinrich recibió de su tío Salomon la empresa familiar. Sin embargo, al poco tiempo se declaró en bancarrota debido a que siempre se enfocó más en su poesía que en el negocio. Al poco tiempo, el poeta sufrió a causa de un amor no correspondido por su prima Amelie, situación que es considerada por los estudiosos de su obra como la detonante para que escribiera su Libro de canciones.

Tiempo después, y debido a que las ganancias de su libro no le permitían vivir con comodidad, comenzó a trabajar como ensayista y articulista, géneros en los que trataba la situación política de Francia y Alemania. Ya en Francia, colaboraba con revistas alemanas y escribía en francés informes sobre la situación de su nación natal, textos que más tarde fueron censurados en el territorio alemán.

Murió el 17 de febrero de 1856 debido a envenenamiento con plomo; instantes previos a su defunción, dijo que quería que sus restos fueran depositados en Düsseldorf. 

En su natalicio número 221, recordamos a uno de los poetas judíos más traducidos e importantes de Alemania. Por otro lado, en el CDIJUM tenemos una obra biográfica suya escrita en idish, misma que puedes consultar en nuestras instalaciones.

La noche de los Cristales Rotos. Memoria y recuerdo

Por Francisco Javier Acosta Martínez

Algunas fechas específicas son recordadas por el mundo entero debido a la relevancia que cobran a nivel internacional o tal vez por los horrores que se vivieron. De esta forma, el 9 de noviembre de 1938 será siempre recordado por la terrible barbarie que ocurrió en la Alemania Nazi, conocida como Kristal Nacht o «la noche de los Cristales Rotos».

Precisamente hoy hace 80 años que en las calles de Alemania muchos judíos fueron arrestados y humillados -algunos, incluso asesinados, además de que sus negocios fueron destruidos. Enrique Schwartz dejó un breve testimonio de aquella noche:

De la Noche del Cristal recuerdo que en la Bromstrasse No. 14, nosotros teníamos una casa en la parte del cuarto o quinto piso del edificio… [desde allí] yo vi caer la cúpula de la sinagoga. Al día siguiente,… yo recuerdo perfectamente, todos los vidrios… todo lo que se platicó en mi casa al respecto a esa noche, [en la que] la mayor parte de los judío-alemanes fuimos enviados a campos de concentración.

Durante los días siguientes fueron apresados cerca de 35 mil judíos, algunos fueron enviados a los campos de concentración y a otros sitios de encarcelamiento, dando paso a la siguiente fase del ‘problema judío’.

México ante y durante Kristal Nacht

Una coincidencia: el 9 de noviembre de 1938, es decir, el mismo día que en Alemania ocurría la Kristal Nacht, la comunidad judía de nuestro país fundó el Comité Central Israelita de México, institución que tenía por objetivo brindar ayuda a todas esas personas cuyas vidas peligraban en el continente europeo ante la amenaza hitleriana.

Por su parte, apenas un día después (es decir, el 10 de noviembre de 1938), el periódico mexicano en idish Der Weg hablaba del ataque a la comunidad judía alemana, así como de los brotes de antisemitismo que eran ya más que evidentes. Además, en su siguiente edición llamaba “Naziland” a dicho país europeo (en juego de palabras con Deutschland) y casi de forma inmediata difundió la organización de diversos mítines en contra del nazismo, a realizarse en la Ciudad de México.

 

1 de septiembre de 1939: Estalla la Segunda Guerra Mundial

Luis Fernando Meneses 

La Segunda Guerra Mundial comenzó oficialmente el 1 de septiembre de 1939. Un año antes, Alemania había firmado el acuerdo de München – con el cual anexó a su dominio una región de Checoslovaquia-. Con esto, Francia y Gran Bretaña creían que se había evitado la guerra. Sin embargo, Adolfo Hitler tenía otros planes. 

Alemania, de a poco, fue tomando el control de sus nuevos territorios y los ministros francés y británico volvieron a sus países con la confianza de que todo había concluido y de que la guerra jamás pasaría. 

El 23 de agosto de 1939, la URSS y Alemania firmaron un pacto de no agresión, en el cual además se establecían el reparto de Europa Oriental. Tan sólo tres días después, Hitler invadió Polonia usando como pretexto un supuesto ataque de las tropas polacas a una antena de radio. 

El 1 de septiembre los alemanes bombardearon la ciudad de Wileun, destruyendo el 75% de la región. De esta manera, comenzaron las hostilidades del conflicto bélico más sangriento de la historia. 

Regina Jonas: de cuando un sueño se cumple

Luis Fernando Meneses

El 3 de agosto de 1902 nació Regina Jonas, la primera mujer en ser ordenada como rabino. Su historia permaneció olvidada hasta hace poco, pero a partir de su redescubrimiento comenzó a ocupar el lugar que merece.

Jonas nació en Berlín y creció en Scheunenviertel, un barrio humilde en aquel entonces y que en su mayoría era habitado por judíos. Cuando ella tenía apenas 11 años,  su padre murió a causa de una tuberculosis, dejando sin su apoyo a Regina, su hermano Abraham y su madre.

Desde muy joven, Jonas se interesó por atender temas religiosos, siendo una de sus principales influencias el profesor Max Weyl, un rabino ortodoxo que se caracterizó por ser de los primeros en llevar a cabo ceremonias de bar-mitzvah para niñas, quien además la ayudó para ingresar en una escuela de instrucción judía. Este rabino oficiaba en la sinagoga a la que Regina junto a su madre y su hermano asistían a menudo.

En 1924, Jonas se inscribió en la Academia para la Ciencia del Judaísmo, institución liberal que también aceptaba a mujeres como estudiantes y, desde los primeros días, ella se distinguió de sus compañeras al ser la única que aspiraba a ordenarse como rabino.

Este objetivo la llevó a concluir sus estudios en 1930 al presentar una tesis con el tema: “¿Puede una mujer ser rabino de acuerdo con la Halajá?” En este texto, intentó demostrar que la equidad de género era parte de las fuentes legales judías y que, por lo tanto, sí era posible.

Su tesis fue respaldada por el profesor Eduard Baneth, quien falleció antes de que Regina Jones se titulara.  Su trabajo quedó a cargo de otro reconocido profesor de Talmud, Hanoch Albeck, quien no compartía el punto de vista de Baneth sobre la ordenación femenina, situación por la cual Regina Jonas solo pudo graduarse como profesora de religión.

Sin embargo, en 1935, Max Dienemann, Director Ejecutivo del Congreso de Rabinos Liberales, aceptó ordenarla. Poco a poco, ella comenzó a predicar en congregaciones y ofició servicios religiosos en el Hospital Judío; pero esto le fue cada vez más complicado tras el inicio de la persecución por parte de los nazis.

Pese a ello, Jonas ofrecía servicios en sinagogas liberales de Berlín y daba clases en la WIZO y otras organizaciones. Tras la Noche de los Cristales Rotos (1938), se ocupó también de personas vulnerables y visitó muchas comunidades judías en Alemania en distintas ciudades como Frankfurt, que habían quedado sin rabino.

CAPTURA, ESTANCIA  EN THERESIENSTADT Y MUERTE

El 6 de noviembre de 1942, Regina Jonas y su madre fueron enviadas al campo de Teheresienstadt, donde continuó trabajando al servicio de la comunidad judía con el famoso psicólogo Viktor Frankl. Ambos se encargaban de aliviar el sufrimiento emocional y espiritual de los prisioneros, intentando evitar los suicidios dentro del campo. Durante casi dos años, Regina Jonas se desempeñó en oficios religiosos dentro de Teheresienstadt, hasta que el 12 de octubre de 1944 ella y su madre fueron trasladadas al campo de Auschwitz, donde fueron asesinadas.

SU ESPACIO EN LA HISTORIA

Hasta 1990, nada se sabía de Regina Jonas pese a lo importante que había sido: no había registros sobre ella ni fue mencionada por ninguno de los sobrevivientes al Holocausto, incluyendo al doctor Viktor Frankl (es probable que la razón de que él jamás mencionara a Jonas fuera lo que escribió en el prólogo de su libro El hombre en busca de sentido, donde aseguraba que borró de su memoria todo lo que sucedió antes de que él ingresara a las puertas de Auschwitz). De hecho, se pensaba que la primera mujer ordenada como rabino era Sally Priesand, que fue la primera rabino americana, ordenada en 1972.

La historia de Jonas se conoció gracias a la doctora Katerina von Kellenbach, que viajó a la Alemania Oriental luego de la caída del muro de Berlín para investigar en el Archivo Central de los Judíos sobre las mujeres que buscaban ser rabino en Alemania durante los años 30.

Ahí, Kellenbach encontró un sobre con el Certificado de Enseñanza de Regina Jonas, además de una foto suya vistiendo una túnica rabínica y sosteniendo un libro y un documento firmado por Max Dienemann, y a partir de este descubrimiento comenzó a buscar más información sobre ella.

LEGADO

Regina Jonas ha sido la inspiración de muchas mujeres dentro y fuera de la comunidad judía para defender la equidad de género. Por ejemplo, Judy Nowominski, la décima rabino ordenada en Argentina, y que desde 2015 está a cargo de la comunidad judía de Bet-Hilel, en Palermo. Nowominski asegura que las diferencias de su rabinato con el de los hombres se debe a que todos tienen un estilo distinto y no al hecho de que ella sea mujer.

En honor de Jonas se han develado placas y hay un sendero en Alemania con su nombre; además, en 2013, Diana Groó dirigió la película Regina, un documental biográfico. Por su parte, Elisa Klapheck (primera mujer rabino en los Países Bajos) escribió un libro titulado Fraulein Rabbiner Jonas: la historia de la primera mujer rabino y también estableció la  Casa Deborah en Berlín, un espacio comunitario diseñado para servir como lugar de encuentro de feministas judías de todo el mundo, y en el cual hay una enorme foto de Jonas acompañada de la frase: Historias como las de Regina Jonas, hoy inspiran la renovación de la vida judía en Alemania.

Nunca se sabrán las causas por las cuales aquellas personas que conocieron a Regina Jonas decidieron no mencionarla durante tanto tiempo. Sin embargo, la historia a veces devuelve el lugar que se merecen a aquellos que parecían haber sido olvidados para siempre. Quizá en el futuro, sabremos de otros casos como el de Regina Jonas: casos de personajes admirables que aún caminan en las penumbras de la historia.

 

Referencia: 

Dayan, A., (2004), A Forgotten Myth, HAARETZ, Israel, recuperado de: https://www.haaretz.com/1.4679285

Grau, C., (2015), JUDY NOWOMINSKI: “MI RABINATO ES DISTINTO AL DE LOS HOMBRES, NO PORQUE SEA MUJER, SINO PORQUE TODOS SOMOS DIFERENTES”, Hombres y Mujeres, Buenos Aires, recuperado de: https://reciprocidadhym.wordpress.com/2015/06/05/mi-rabinato-es-distinto-al-de-los-hombres-no-porque-sea-mujer-sino-porque-todos-somos-diferentes/

Klapheck E., (sin año), Regina Jonas, Jewish Women’s Archive, recuperado de: https://jwa.org/encyclopedia/article/jonas-regina