«La Casa de Atrás», el diario que todos conocemos

Por Luis Fernando Meneses

El regalo del cumpleaños número 13 de Ana Frank fue un diario, mismo que se publicó en Holanda el 25 de junio de 1947 con el título La Casa de Atrás, publicado por su padre.

En 1952, el libro fue rebautizado en Estados Unidos como El diario de una joven, pero fue rechazado por quince editoriales.

¿Cuántas versiones se conocen?

Actualmente, El diario de Ana Frank es una obra publicada en más de 70 idiomas, y se conocen cuatro versiones distintas de esta obra.

De acuerdo con una nota publicada por la BBC el 12 de junio de este año, la primera versión es el manuscrito original sin cortes; la segunda corresponde a una versión previamente revisada por Ana, ya que en 1944 supo que Gerrit Bokestein pretendía publicar cartas, diarios y documentos históricos cuando terminara la guerra, por lo que la adolescente editó su escrito cambiando, por ejemplo, los nombres de su familia y los otros habitantes del escondite; una tercera versión fue la editada por Otto Frank, padre de Ana, en 1947, en la que omitió algunos detalles que él consideró innecesarios; y la última versión fue que editó la escritora Mirjam Pressler, en la que retomó algunos de los detalles que Otto Frank había omitido.

«El diario de Ana Frank», como lo conocemos ahora, fue publicado en 1947 como «La casa de atrás».

Quinta versión del Diario de Ana Frank

Sin embargo, con motivo de la celebración de su natalicio número 90, se anunció que habrá una quinta versión del diario, misma que presentará novedades respecto a las versiones anteriores, como catorce historias breves y algunas cartas que no habían sido publicadas antes, así como ilustraciones y fotos familiares, entre otros materiales.

Las cartas, que fueron escritas entre 1936 y 1941 relatan un poco de la vida cotidiana antes de que Ana comenzara a escribir el diario, y fueron dirigidas a su abuela. Al respecto, Yves Kugelmann, miembro de la junta del Fondo Ana Frank,  menciona que la importancia de dar a conocer estas misivas es ayudar al público a entender quién era en verdad Ana Frank, pues en su diario sólo da cuenta de cómo era su vida a partir del hostigamiento nazi.

Por otro lado, aunque hay quienes dudan de la autenticidad del diario o de la autoría de Ana, existen pruebas realizadas por expertos en caligrafía que han podido comprobar su legitimidad.

En el Centro de Documentación e Investigación Judío de México contamos con varias ediciones de este famoso diario, traducido a diversos idiomas como hebreo, inglés y por supuesto, español. Además, también contamos con el libro A Ana Frank, una obra compilatoria con cartas escritas por estudiantes del Colegio Israelita de México, editado y compilado por I. L. Peretz.

Referencia:

Bernando A., (2019), 7 preguntas sobre Ana Frank, la autora del diario más famoso del mundo, que cumpliría 90 años, BBC, Brasil, recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-48609625

Redacción, (2019) ¿Qué traerá la nueva edición del diario de Ana Frank? El Universal, México, recuperado de: https://www.eluniversal.com.mx/cultura/letras/que-traera-la-nueva-edicion-del-diario-de-ana-frank

Flood A., (2019), Unseen Anne Frank letters illuminate life before confinement, The Guardian, Reino Unido, recuperado de: https://www.theguardian.com/books/2019/may/25/unseen-anne-frank-letters-illuminate-life-before-confinement

Carlos Monsiváis: amigo de la Comunidad Judía

Por Luis Fernando Meneses

El 19 de junio de 2010, falleció el escritor mexicano Carlos Monsiváis a los 72 años de edad, debido a insuficiencia respiratoria. Hoy, a nueve años de su muerte, lo recordamos como uno de los intelectuales de nuestro país más importantes del siglo XX y como amigo de la Comunidad Judía.

‘Monsi’, como le llamaban sus amigos con cariño, fue defensor de las causas que consideraba nobles. Por ejemplo, de acuerdo con información de BBC, el periodista Jenaro Villamil, que era uno de sus amigos más cercanos, mencionó que “lo que más le molestaba era la intolerancia”.

Asimismo, a lo largo de su vida, Carlos Monsiváis demostró su preocupación por la conservación y la recuperación de la cultura popular de nuestro país, cultura que conocía a la perfección. Al respecto, gracias a que vivió la evolución de México y a lo mucho que conocía la dinámica nacional, fue considerado como uno de los mejores analistas de la sociedad mexicana.

Un poco de su trabajo…

Desde joven se dedicó a escribir en suplementos culturales y periódicos mexicanos como Novedades, El Día, Excélsior, Unomásuno, La Jornada, El Universal, Proceso, Siempre!, Nexos, Letras Libres y la Revista de la Universidad de México.

Por otro lado, fue aficionado al cine mexicano. Su conocimiento en el séptimo arte también lo llevó a dirigir el programa El cine y la crítica en Radio UNAM. También participó como actor en algunas cintas como En este pueblo no hay ladrones, Los caifanes y Un alma pura.

A lo largo de su vida, Carlos Monsiváis se encargó a guardar un gran número de objetos entre los que se encuentran libros, folletos o fotografías. De acuerdo con el Museo del Estanquillo, en el que se resguarda esta colección, en ella se puede «observar un hilo conductor que corresponde a las propias pasiones del coleccionista».

Relación con la comunidad judía

Carlos Monsiváis fraguó una gran amistad con la Comunidad Judía de México. De forma constante era invitado en algunas actividades de la comunidad; ejemplo de ello fue la presentación del libro Generaciones Judías en la década de los 90’s.

 

Un dato curioso es que el periodista cultural José Gordon lo llamó el ‘Aleph de la cultura mexicana’, ya que aleph es la primera letra del alfabeto hebreo y ,como tal, Gordon afirmaba que nadie podía entender como él a la sociedad contemporánea de México, conocimiento que siempre plasmó en sus trabajo literario.

 

Referencia:

Redacción, (2010), Muere el escritor Carlos Monsiváis, BBC, recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/cultura_sociedad/2010/06/100619_mexico_muere_escritor_monsivais_fp

Tamayo A., (2018), ¿Quién fue? Carlos Monsiváis, Algarabía, recuperado de: https://algarabia.com/quien-fue/carlos-monsivais/

La filosofía de Martin Buber

Por Luis Fernando Meneses

Durante su vida, Martin Buber abarcó estudios de distintos enfoques multidisciplinarios, méritos que le hicieron acreedor de ser considerado como uno de los filósofos judíos más importantes del siglo XX.

Nieto del investigador del Midrash Salomon Buber, Martin nació el 8 de febrero de 1878 en Viena. Pasó sus primeros años en Galitzia; pero durante su juventud se dedicó a estudiar filosofía en Viena, Berlín, Leipzig y Zúrich.

Desde sus años como estudiante, Buber sentía simpatía por el sionismo, al que se unió de forma activa desde 1898, ya que veía en él un fenómeno de renacimiento espiritual del pueblo judío. En 1906, ya inmerso en este movimiento, presentó una exposición sobre la Haskalá (Ilustración judía), corriente que, junto con el racionalismo, consideraba los principios básicos del sionismo.

Entre 1916 y 1924 editó la revista Der Jude, la publicación judía más importante de Alemania. Justo en 1924, ocupó la cátedra de ciencia religiosa judaica en la Universidad de Frankfurt y publicó su libro Ich und Du, en el que trató los conceptos fundamentales de su filosofía y, en particular, la posición del hombre frente a Dios.

En 1938 salió de la Alemania nazi y se trasladó a Palestina, donde fungió como profesor de filosofía social en la Universidad Hebrea de Jerusalén.

La Biblia hebrea

El trabajo de Martin Buber abarcó también la traducción. Entre 1926 y 1929 colaboró con Franz Rosenzweig en la traducción de la Biblia hebrea al alemán. De acuerdo con el historiador Hans Kohn, en la Biblia “Buber encontró el gran documento del diálogo entre Dios y el hombre”. Asimismo, se sabe que en lo que más se enfocó fue en el estudio del Pentateuco (la Torá).

Te recomendamos: Filósofos judíos de la historia

Obras recopilatorias

Otro de los trabajos en los que se enfocó fue la recopilación de relatos y cuentos judíos, gracias a lo que publicó libros como Cuentos del Rabi Najman o El Rabi de la buena fama, este último disponible en la biblioteca del CDIJUM. 

El CDIJUM resguarda algunos títulos de Martin Buber, disponibles para su consulta.

Martin Buber falleció el 13 de junio de 1965 en Jerusalén. Hay quienes lo consideran como el más grande conocedor de la obra de los jasidim del siglo XX, sólo uno de los rasgos a destacar de este gran filósofo.

Referencia: 

Enciclopedia Judaica Castellana. (1946). Seguers, Anna. Enciclopedia Judaica Castellana (v.2, p. 402). México.

Junio 2019

Este mes se cumplen 52 años de la Guerra de los Seis Días, por tal motivo, este mes te compartimos algunos materiales de consulta que resguarda el CDIJUM en torno a este acontecimiento histórico.

Recuerda que el material de nuestras galerías, en su mayoría, forman parte del material de consulta del Centro de Documentación e Investigación Judío de México.

Día D, la historia de todos: A 75 años del desembarco

Por Francisco Javier Acosta Martínez

Durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, los aliados se preguntaban si era posible invadir Europa, ya que debido al avance del ejército nazi y el constante hostigamiento de su fuerza aérea en ciudades inglesas era necesaria una pronta acción. En México, la revista Sucesos para todos dedicó un número a esta cuestión. En las páginas de esta edición se mostraron los planes de una posible intervención a través de Francia.

En la edición correspondiente al mes de agosto de 1942 se menciona la importancia de este proyecto, que aunque todavía se encuentra en planeación, puede significar un gran paso para los Aliados:

«El desembarco en playas hostiles constituye la operación más dura en la guerra moderna, y se le considera tan difícil que ni si quiera se ha intentado” (Sucesos para todos, p. 18).

Portada de la revista «Sucesos para todos», agosto de 1942.

Más tarde, el 6 de junio de 1944 se llevó a cabo la operación «Overlord», suceso también conocido como el ‘Día D’, misma que abrió el segundo frente en Europa con ayuda del desembarco. Sin embargo, un día antes ya había comenzado la invasión con los cuerpos de paracaidistas; y el conjunto de estas acciones desataron una de las más duras batallas en la historia de la humanidad.

Soldados de 12 países participaron en esta contienda, incluyendo mexicanos. Un claro ejemplo de ésto fue el piloto Luis Pérez Gómez, de Guadalajara, Jalisco, quien participó en el apoyo aéreo luego de enrolarse a la Royal Canadian Air Force. Días después, perdió la vida.

Por otro lado, también hubo muchos judíos que tomaron parte en la batalla. Un ejemplo de ello es Raymond Zussman, originario de los Estados Unidos, que formaba parte de la infantería blindada y que también murió durante el combate. Su caso fue dado a conocer en nuestro país gracias a Tribuna Israelita en julio de 1946.

   Tribuna Israelita, julio de 1946.

 

Otros casos mencionados en Tibuna Israelita son los de Marcelo Ruff, de origen francés y enlistado como voluntario con apenas 18 años cumplidos, y que participó en las misiones de liberación de Francia; y Lily Bercl, vienesa que fue miembro de la Real Air Force (RAF). Ambos sobrevivieron y, al terminar la guerra, se avecindaron en nuestro país.

Tribuna Israelita, julio de 1946.

 

La prensa judeo-mexicana y el ‘Día D’

El periódico Di Shtime (La Voz Israelita de México) anunció los acontecimientos del ‘Día D’ en su primera plana del 7 de junio de 1944, detallando los acontecimientos más importantes hasta el momento. Por su parte, Der Weg (El camino) anunció, entre otras cosas, las dificultades del ejército aliado para abrirse paso a través de las líneas alemanas.

Con el paso del tiempo, el ‘Día D’ o el desembarco de Normandía ha sido recordado rindiendo homenaje a los veteranos de guerra y también a los caídos, impidiendo así que se olvide. Además, este suceso ha sido narrado en algunas películas como Rescatando al Soldado Ryan, dirigida por el cineasta de origen judío Steven Spielberg.

Anna Seghers, defensora de la cultura judeo-alemana

Por José Carlos Guerrero García

El legado literario de Anna Seghers, una de las escritoras germanas más prominentes del siglo XX, es símbolo de la resistencia cultural judeo-alemana frente a la amenaza que representaba el antisemitismo de la Alemania nazi.

Anna Seghers nació el 19 de noviembre de 1900, en el seno de una familia judía, en Magnucia, Alemania. Su nombre real era Netty Reiling y su padre fue un comerciante y anticuario. Durante su juventud estudió en Colonia, donde se especializó sobretodo en historia universal, historia del arte y en sinología (disciplina que estudia el desarrollo de la lengua y la literatura china).

En 1924, obtuvo el doctorado en filosofía gracias a un trabajo de investigación sobre los judíos en las obras de Rembrandt, titulada Juden und Judentum im Werke Rembrandts. Al siguiente año contrajo nupcias con Laszlo Radványi, refugiado político, con quien tuvo dos hijos.

En 1928 publicó su libro La insurrección de los pescadores de Santa Bárbara (Der Aufstand der Fischer von St. Barbara), obra que fue reconocida como pionera dentro del género narrativo post-expresionista y por la que ganó el Premio Kleist.

Sin embargo, su carrera literaria y su vida fueron bruscamente frenadas durante la década  de los treinta debido al ascenso al poder del partido nazi. Hitler lanzó una política lacerante y totalmente antisemita que, desde luego, afectó también a escritores e intelectuales pacifistas judíos.

En ese sentido, el aporte cultural de Anna Seghers, junto a escritores y pensadores como Carl Marx, Freud, Einstein, Félix Salten o Franz Kafka fueron terriblemente condenados al rechazo y destrucción. Por lo tanto, ella forma parte del legado judío que estuvo a punto de desaparecer en la hecatombe cultural judía.

Exilio en Francia

Las agresiones en contra de los judíos como las quemas de libros públicas fueron sólo el inicio de lo que posteriormente se convertiría en persecuciones sistemáticas y violentas, por lo que Anna Seghers tuvo que exiliarse en Francia en 1933.

Ya instalada en París, trabajó como redactora de la revista Neue Deutsche Blátter, que puede traducirse como Nueva Hojas Alemanas, publicada y distribuida en Praga. A la par, su producción literaria no cesó y a partir de su exilio comenzó a usarla como herramienta para mantener una lucha ideológica-cultural en contra del nazismo durante la Segunda Guerra mundial.

Es en Francia donde se publicó su libro Der Weg durch den februar o El camino hasta el mes de febrero en español, que aborda la sublevación de las industrias que tuvo lugar en Viena entre 1934 y 1935.

Llegada a México

En 1941, Anna Seghers y sus dos hijos llegaron a tierras mexicanas como refugiados, donde permanecieron durante 6 años. Su labor cultural en nuestro país fue significativa, ya que apenas en noviembre de dicho año fundó el Club Heinrich Heine, sitio que sirvió como refugio a los escritores exiliados que habían logrado escapar de Europa.

Este club estaba integrado por literatos alemanes, austriacos, checos o suizos que habían sido perseguidos por su postura política o ideológica y aunque desde luego la mayor parte del grupo estaba conformada por judíos, también había escritores comunistas, pacifistas o socialistas.

En este sitio se organizaron muchas tertulias, debates y conferencias en torno a la verdadera cultura alemana y su lucha contra el fascismo. Cabe mencionar que muchos de los escritores que formaron parte de este grupo querían inicialmente llegar a Estados Unidos, sin embargo, este país los rechazó y México los recibió finalmente.

La séptima cruz

Al mismo tiempo, Seghers escribió su obra más importante, titulada Das siebte Kreuz (1942) o La Séptima Cruz, inicialmente publicada en alemán y más adelante traducida al español.

En esta novela se describe de forma sensible el destino azaroso de siete hombres que huyen de un campo de concentración nazi, historia con la que intenta hacer conciencia del destino fatídico que produjo la Segunda Guerra Mundial y en especial, el Holocausto.

En el año de 1944, La Séptima Cruz fue llevada a la pantalla grande por el director austriaco de origen judío Fred Zinnemann, quien fue ganador de 4 premios Óscar durante su carrera.

Regreso a Alemania

Para 1947, Anna Seghers regresó a Berlín. En 1951, recibió el Premio Nacional de la República Democrática Alemana y el Premio Lenin de la Paz por su activismo cultural durante el periodo de guerra. Además, realizó un viaje a China.

Ya en su tierra natal, continuó escribiendo. Su producción literaria comprende más de 30 títulos en géneros como ensayos, cuentos y novelas.

Anna Seghers falleció el 1 de junio de 1983 en Berlín, sin embargo, dejó un legado poco más que importante en la literatura alemana de todos los tiempos.

El CDIJUM pone a disposición del público la edición original de su gran novela Das siebte Kreuz, roman aus Hitlerdeutschland (La Séptima Cruz, novela de la Alemania de Hitler), impreso en 1942 en alemán de la editorial El Libro Libre, así como la primera traducción al español de este libro, impreso en México por la Editorial Nuevo Mundo apenas un año después.

La obra de Anna Seghers es un ejemplo de lucha ideológica y resistencia cultural, legado que ofrece apertura para la reflexión sobre el Holocausto judío, mismo en el que sucumbieron millones de personas, sin duda alguna, una etapa de la Historia que jamás podrá ser olvidada.

 

Referencia.

Bibliografía:

Enciclopedia Judaica Castellana. (1946). Seguers, Anna. Enciclopedia Judaica Castellana (v.6, p.521). México.

Cibergrafía:

Biografías. (2019). Anna Seghers. (s.l.): Busca Biografías. Recuperado de https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/7447/Anna%20Seghers

Biografías y vidas. (2019). Anna Seghers. Biografías y vidas, la enciclopedia biográfica en línea: (s.l.). Recuperado de  https://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/seghers.htm

Contexto periodistas correteados. (2017). El Club Heinrich Heine: los refugiados del fascismo en México. México: Contexto periodistas correteados. Recuperado de  https://contexto.mx/el-club-heinrich-heine-los-refugiados-del-fascismo-en-mexico/

La resistencia de Imi Lichtenfeld a través del Krav Magá

Por Luis Fernando Meneses

En la década de los 40 se fundó una técnica de defensa personal diseñada para la autoprotección de los judíos que sufrían acoso debido al fascismo creciente en Europa: el Krav Magá (en hebreo Krav significa “combate” y Maga “contacto”), disciplina que sería poco a poco difundida por todo el mundo gracias a su creador, Imi Lichtenfeld.

Imi Lichtenfeld nació el 26 de mayo de 1910 en Budapest (Hungría), aunque creció en Bratislava, ciudad de Eslovaquia. Desde niño, gracias a su familia, se interesó por los deportes debido a que su padre, Samuel Lichtenfeld, viajó durante 20 años en un circo en el que practicaba lucha y levantamiento de pesas. De hecho, desde Imi practicó una gran cantidad de deportes, entre los que se encuentran: natación, gimnasia olímpica, boxeo y lucha olímpica, en los que destacó tras ganar un campeonato internacional, el primer lugar nacional y un campeonato juvenil y otro para adultos en los pesos medios.

Más adelante, su padre fue detective y como parte de su trabajo enseñaba a los policías bajo sus órdenes algunos movimientos básicos de defensa personal, lo que sin duda fue el antecedente más importante para que su hijo creara esta disciplina.

 

El Fascismo en Europa

lamentablemente, a la par de sus campeonatos llegaron también las olas de antisemitismo que comenzaban a invadir al continente europeo con grupos de corte fascista. De acuerdo con un artículo de Jorge Mendonça publicado en el periódico Kesher el 15 de mayo de 2016:

No hay que olvidar que el nazismo estaba en su apogeo en estas fechas, con sus grupos por las calles golpeando sobre todo a judíos quienes sufrían los peores ataques ya que hasta los negocios, fábricas y todo lo que era judío era saqueado sin consideración y quemado.

Luego de constantes ataques a la comunidad judía europea, Imi Lichtenfeld comenzó a reunirse con un  grupo de jóvenes judíos con conocimientos de distintas disciplinas como boxeo, lucha libre o levantamiento de pesas, a quienes complementó además con los conocimientos que él poseía. Juntos, comenzaron a enfrentar a grupos de jóvenes fascistas que se empeñaban en golpear a quienes se cruzaran en su camino. Estas peleas callejeras fueron parte importante para la creación del Krav Magá, pues Lichtenfeld describió a partir de la experiencia la diferencia entre una confrontación con fines de competición deportiva y una pelea callejera.

Para 1940 ya era conocida la labor de Imi y su grupo, por lo que su vida comenzó a correr riesgos severos. Esto orilló a Lichtenfeld a tomar el último barco con inmigrantes con destino a Israel, el “Pentcho”. Luego de un viaje donde sufrió una grave infección en el oído que casi le cuesta la vida, se unió a la Legión Checa durante la Segunda Guerra Mundial. Durante dos años sirvió en Libia, Líbano, Siria y Egipto gracias a esta organización. Finalmente, en 1942, se retiró de la Legión y viajó a Israel.

Un par de años más tarde comenzó a preparar físicamente a diversos deportistas, así como a unidades de élite de la Haganá y grupos de oficiales de policía.

Más tarde, con la fundación del Estado de Israel en 1948, se oficializó la enseñanza del Krav Magá. De acuerdo con el artículo de Mendonça:

Cuando se funda el Estado de Israel, en 1948 Imi se convierte en Jefe Instructor de Preparación física y Krav Magá en la escuela de combate IDF, siglas en inglés de Fuerza de Defensa Israelí durante 20 años.

Durante este tiempo, Imi desarrolló y refinó su método de defensa personal. Finalmente, instruyó a la población en general hasta su muerte, el día 26 de mayo de 1998, en Netanya, Israel.

Referencia:

Mendonça, A., (2016, mayo 15), El Krav Magá considerada disciplina de defensa personal, Kesher, p: 20.

Abraham Geiger: el padre del judaísmo reformista

Por Luis Fernando Meneses

Durante el siglo XIX, había rabinos europeos que pensaban que el judaísmo se encontraba en una especie de estancamiento, por lo que decidieron comenzar un movimiento que permitiera recuperarlo de dicho estado. A este movimiento se le llamó «reformismo». El más famoso de esos rabinos fue Abraham Geiger, quien por muchos es considerado el padre del judaísmo reformista.

Abraham Geiger nació en Frankfurt el 24 de mayo de 1810. Estudió en Heidelberg y Bonn. El rabino Geiger comenzó a concebir la idea de proyectos de reformas al judaísmo debido a los estudios que había realizado, además de la tendencia a la alza de los judíos alemanes a separarse de la religión.

De acuerdo con la enciclopedia judaica, Geiger pretendía “eliminar del judaísmo todo lo que podía rebajarlo ante la mente científica del siglo XIX y depurarlo de todos sus elementos nacionales para que el judío pudiese ser un individuo tan respetable y respetado como su vecino cristiano”. Pensaba, por ejemplo, que esto podría lograrse introduciendo reformas de manera paulatina, proclamando el carácter universal, ético e individual de la religión judía o limitando el uso del hebreo en las liturgias. Por otro lado, consciente del fracaso de otros reformistas anteriores a él, decidió no tomar las medidas drásticas que fallaron antes, implantando así el principio de la continuidad histórica.

Aunque había muchos rabinos apoyando el movimiento reformista, él ganó más relevancia gracias a sus trabajos en torno al tema, mismos que desarrolló con la intención de buscar apoyo histórico en su tesis de reforma.

En 1863 aceptó el rabinato de su ciudad natal, luego de fungir como el segundo rabino en Breslau; y en 1870 se trasladó a Berlín tras ser nombrado como profesor en el Instituto Superior de Estudios Judíos (Lehranstalt für die Wissenschaft des Judentums).

Geiger trabajó junto con otros rabinos reformistas como Samuel Holdheim, de quien terminó distanciándose por diferencias entre ellos –pese a que ambos tenían como uno de los objetivos primordiales de la reforma terminar con el antisemitismo de Europa-, ya que Holdheim pensaba por ejemplo que se debía trasladar los ritos de Shabat al domingo, cambio al que se opuso siempre Geiger.

Abraham Geiger falleció el 23 de octubre de 1874. Sin embargo, su legado quedó plasmado en sus obras, entre las cuales destacan: Lehr- und Lesebuch zur Sprache der Mischna (Gramática y lectura del lenguaje de la Mishná, 1845); Studien (Estudios, análisis de la obra del filósofo medieval judío Maimónides, 1850) y Das Judentum und seine Geschichte (El judaísmo y su historia, 1865-1871).

 

Referencia:

Weinfeld Eduardo. 1949. Abraham Geiger. En Enciclopedia Judaica Castellana (Tomo V, 47, 48 y 49) México: Editorial Enciclopedia Judaica Castellana, S. de R. L..

Joe Slovo símbolo de los judíos de Sudáfrica

Por Luis Fernando Meneses

En la revista Juventud Israelita del 25 de abril de 1944 apareció un texto sobre los judíos de Sudáfrica. Al respecto, el entonces Ministro de Justicia en Sudáfrica, el Profesor Cohn Stin, informó que 10% de la población judía de dicho país, sin distinción entre hombres y mujeres, se encontraba en el Servicio de las Armadas combatiendo contra el “enemigo salvaje”.

Unas líneas más adelante se mencionaba que estos datos eran dados a conocer debido a que habían algunos rumores sobre que los judíos no eran patriotas. Sin embargo, uno de los hombres que más demostró ser patriota para Sudáfrica fue Joe Slovo, quien además de pelear durante la Segunda Guerra Mundial como integrante de un cuerpo militar sudafricano junto a los Aliados, fue también un gran combatiente contra la segregación racial conocida como Apartheid.

Yossel Mashel Slovo, mejor conocido como Joe Slovo, nació el 23 de mayo de 1926 en Obeliai, Lituania. Cuando tenía ocho años, él y su familia se mudaron a Sudáfrica, donde su padre fue conductor de camiones en Johannesburgo.

Desde joven, Slovo se vio involucrado en movimientos de justicia social, lo que a la larga le valió para que en 1942 se uniera al Partido Comunista Sudafricano. Más adelante, tras sentir admiración de la defensa realizada por el Ejército rojo contra los nazis, se enlistó como combatiente en la Legión Springbok.

Después de la guerra comenzó a estudiar Derecho en la Universidad de Wits y en 1949 se casó con Ruth First. Ambos estaban etiquetados como comunistas, por lo que tenían prohibido aparecer en actos públicos.

Slovo fue arrestado en el llamado “Juicio de la traición” en 1956 y permaneció encarcelado durante dos meses. Fue arrestado nuevamente en 1960, después de la masacre de Sharpeville. Cuando fue puesto en libertad, siguió con sus actividades políticas y en 1982 su esposa fue asesinada por agentes del Apartheid en Maputo, Mozambique, donde la pareja vivía exiliada.  Esta situación fue determinante para que Slovo se convirtiera en una pieza clave para la caída de la segregación racial en Sudáfrica.

En 1994, Joe Slovo fue nombrado ministro del primer gobierno del entonces mandatario Nelson Mandela, cargo en el que se desempeñó hasta el 6 de enero de 1995, fecha en la que falleció a consecuencia del cáncer.

Vitral 22