Breve biografía de Yehudi Menuhin

El 12 de marzo de 1999 falleció uno de los violinistas más destacados del Siglo XX: Yehudi Menuhin. Hoy, en su aniversario luctuoso número veinte, lo recordamos con una breve semblaza de su vida:

Menuhin nació el 22 de abril de 1916 en Nueva York, Estados Unidos, aunque recibió la nacionalidad inglesa y suiza. Su talento comenzó a notarse desde que tenía cuatro años, cuando era alumno del violinista Sigmund Anker.

Su primera actuación como solista fue en 1923, a los siete años de edad, con la Sinfónica de San Francisco. A partir de este momento, hizo varias presentaciones a través de los años y grabó algunas piezas clásicas.

Durante la Segunda Guerra Mundial realizó conciertos para los soldados aliados y posteriormente tocó para los judíos liberados del campo de concentración de Bergen-Belsen. Fue el primer músico judío en tocar con la Orquesta Filarmónica de Berlín después del Holocausto, bajo la dirección de Wilhelm Furtwängler.

Premios y distinciones

Entre los muchos reconocimientos que recibió a lo largo de su carrera, podemos destacar los siguientes:

  • En 1979 recibió el Premio de la Paz de los libreros alemanes, reconocimiento que se otorga “a una personalidad que haya aportado algo a favor de la realización de la idea de la paz, principalmente en el campo de la literatura, las ciencias y el arte”
  • En 1991, el Premio de la Fundación Wolf de las Artes de Jerusalén.
  • Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1997.

¿De dónde viene el nombre ‘Yehudi’?

De acuerdo con una entrevista publicada por la revista New Internationalist en octubre de 2004, ‘Yehudi’ significa “judío” en hebreo, y fue elegido por su madre debido a que en una ocasión, mientras sus padres buscaban un apartamento y su madre estaba embarazada de él, encontraron uno en el que la dueña comentó “se alegrarán de saber que no acepto judíos”. Acto seguido, ella se negó a dar en alquiler el espacio al saber que ellos lo eran. Al caminar por la calle, su madre aseguró que el hijo que llevaba en el vientre llevaría un nombre con el cual sería proclamada su raza, llamándolo así Yehudi.

Aquí te dejamos un pequeño fragmento del concierto de Mendelssohn interpretado por Yehudi Menuhin:

Solomon Guggenheim y un museo en México que jamás existió

Por Luis Fernando Meneses

Es sabido que a lo largo de la historia diversas personas se han dedicado a coleccionar arte como uno de sus pasatiempos preferidos. Entre los más destacados en esta labor se encuentra Solomon R. Guggenheim, quien nació un día como hoy pero de 1861 en Philadelphia, Estados Unidos.

En 1919, años después de avocarse a la minería y metalurgia, negocio familiar, decidió retirarse para dedicarse por completo a su colección de arte, que fue creciendo con el paso de los años con ayuda de su amiga Hilla Rebay.

En 1937, creó una fundación que sigue vigente hasta nuestros días y lleva su nombre, misma que desde su creación fue pensada para hacer promoción del arte moderno.

Posteriormente, pidió ayuda a Rebay para elegir al arquitecto que estaría encargado de edificar un museo donde se exhibirían las piezas que había adquirido hasta entonces; de tal suerte que el proyecto quedó en manos del arquitecto Frank Lloyd Wright, que entonces era el más famoso del mundo.

Solomon Robert Guggenheim falleció el 3 de noviembre de 1949.

El museo fue terminado 15 años después de que se encargara, una década  posterior a la muerte de Guggenheim y 6 meses después del fallecimiento de Frank Wright. Esto a consecuencia de que la propuesta de construcción causó mucha controversia, sin embargo, al quedar finalizado, el edificio por sí solo se convirtió en una obra de arte según los expertos. Con todo, muchos artistas lo han criticado por ensombrecer las obras expuestas en él y por la dificultad de colgar apropiadamente las pinturas.

Actualmente, además del museo de Nueva York, hay sedes en Venecia (1979), Bilbao (1997) y Abu Dhabi (2018). Algunas otras han sido canceladas como uno que estaba previsto en la ciudad de Guadalajara (México), en Helsinki (Finlandia) y uno más en Vilna (Lituania) y un par de sedes en Las Vegas, E. U. (2001 – 2008) y Berlín, Alemania (1997 – 2012) han sido clausuradas.

La sede Guggenheim de Guadalajara

En cuanto a la sede del museo Guggenheim que pudo existir en Guadalajara, el proyecto consideraba estuviera ubicada en el parque mirador Independencia, la barranca de Huentitán en la Zona Metropolitana. En 2005 la Fundación Solomon R. Guggenheim y el gobierno de Jalisco realizaron en conjunto el estudio de factibilidad y se tenía pensado que la obra fuera concluida a finales de 2008. Sin embargo y pese a la fuerte inversión que el estado mexicano inyectó al proyecto (derivada de del presupuesto federal, estatal e iniciativa privada), en 2009 se anunció su cancelación debido a que la fundación Guggenheim decidió invertir el capital en el proyecto de Abu Dhabi en los Emiratos Árabes Unidos.

Asimismo, de acuerdo a un artículo de opinión de Leo Zuckermann en Excélsior publicado el 6 de mayo de 2015:

…el director de Estrategia Global de la Fundación Solomon R. Guggenheim afirmó que el proyecto de museo para Guadalajara se había suspendido “fundamentalmente por una cuestión relacionada con la crisis económica [de aquel año], que impidió a las autoridades mexicanas tomar las decisiones que debían tomar en el plazo adecuado”. (Zuckermann, 2015)

De cualquier manera, Solomon Guggenheim quedará inmortalizado en la memoria del mundo como uno de los filántropos más importantes del siglo XX y de la historia.

 

Referencia:

Zuckermann L., (2015), Del Guggenheim a los narcobloqueos, Excélsior, México, recuperado de: https://www.excelsior.com.mx/opinion/leo-zuckermann/2015/05/06/1022608.

Universia, (2010) Muere Solomon R. Guggenheim, Universia México, recuperado de: noticias.universia.net.mx/en-portada/noticia/2010/11/03/672328/muere-solomon-r-guggenheim.html.

Resistencia en México durante la Shoah: el Mitin de Bellas Artes

Francisco Javier Acosta Martínez

La Shoah, también conocida como el Holocausto, fue la agresión más violenta del siglo XX en contra de la comunidad judía del mundo, en especial en contra de los judíos ashkenazí que se encontraban en el centro y el este de Europa.

En México, desde 1938 existía una institución que representaba a la comunidad judía del país: el Comité Central Israelita de México, que intentó -a través de mítines, reuniones y otros eventos- recolectar fondos de ayuda y hacer visible la situación en Europa.

Una de las acciones de Comité Central fue el gran mitin de Bellas Artes. El 29 abril de 1944, los periódicos mexicanos en idioma ídish convocaron a la comunidad judía a reunirse al siguiente día, sábado 30, a las 8:30, en el Palacio de Bellas Artes, con el fin de realizar una protesta en contra del antisemitismo nazi y celebrar, además, el aniversario del levantamiento del Gueto de Varsovia. Aunque también hubo otros carteles como éste:

 

Agrupaciones como la Asociación Acción Democrática Nacional, que se pronunciaba en contra del movimiento nazi-fascista, o la Organización Sionista, cuyo objetivo se concentraba en la creación del Estado de Israel, formaban parte del grupo organizador del mitin. Entre las personalidades convocantes estuvieron Gonzalo Báez-Camargo, mejor conocido como Pedro Gringoire, considerado el primer hebraísta de México, catedrático y normalista, y Raúl Cordero Amador, académico oriundo de Costa Rica y nacionalizado mexicano en 1930.

El acontecimiento fue una de las acciones emprendidas por judíos y no judíos de México para manifestarse en contra del fascismo, y como símbolo de resistencia ante la Shoah.

El Centro de Documentación e Investigación Judío de México (CDIJUM) resguarda uno de los carteles más emblemáticos de aquel mitin, que recordamos en el marco del Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, efeméride designada por la UNESCO desde 2005.

Congreso Internacional de Criptojudaísmo en el CDIJUM

El martes y miércoles 23 de enero del presente año se llevará a cabo el Congreso Internacional de Criptojudaísmo Siglos XVI-XVIII, con el fin de reunir a académicos e investigadores del tema y propiciar la reflexión en torno a sus más recientes trabajos al respecto.

Dicho Congreso constará de 10 conferencias magistrales dictadas por expertos en el tema, entre los que destaca el historiador y antropólogo francés Nathan Wachtel, especialista en América Latina y autor de varios libros sobre criptojudaísmo, como La lógica de las hogueras (Fondo de Cultura Económica, 2014).

Algunos otros invitados internacionales son los doctores Susana Bastos Mateus (Portugal), David Gitlitz (Estados Unidos), Iván Kopylov (Rusia), Natalia Muchnik (Francia) e Ignacio Pulido Serrano (España); y se contará con la participación a distancia del Dr. Anton Zarutski (Rusia), quien dictará una conferencia virtual.

Además, académicos mexicanos con amplios conocimientos sobre el tema se darán cita para impartir una conferencia: como las doctoras Alicia Gojman de Backal (presidenta honoraria del patronato del CDIJUM), Angelina Muñiz Huberman y Silvia Hamui Sutton (presidenta del Comité Académico del CDIJUM).

El Congreso se realizará en el Auditorio Rubén y Bertha Goldberg del Centro de Documentación e Investigación Judío de México (CDIJUM), ubicado en Córdoba 238, Col, Roma Norte, Ciudad de México. La inscripción tiene un costo de $500 pesos y puede realizarse al correo: [email protected]

El término criptojudaísmo es usado para referirse a las personas que profesaban la fe judía en secreto, particularmente entre los siglos XIV y XVIII, en los países donde solo se permitía practicar el catolicismo: España y Portugal y sus respectivas colonias. De ser descubiertos, los criptojudíos enfrentaban castigos que iban desde una multa hasta la muerte en la hoguera, por lo que muchos de ellos extremaron precauciones de tal modo que, a la larga, en la mayoría de los casos se debilitó su lazo con la religión judía prácticamente hasta desaparecer. 

 

Un homenaje a Amos Oz, por Nir Baram

El escritor israelí Nir Baram –quien participó en la primera Feria Internacional del Libro Judío, en 2017– nos compartió un breve homenaje al gran Amos Oz, recientemente fallecido. Con su permiso lo hemos traducido y se los ofrecemos a continuación.

Las palabras crean un mundo y los lectores somos, una y otra vez, invitados al mundo que creó Amos Oz. Ese mundo contiene cosas comunes y cosas inusitadas, y lo inusitado es tan importante como lo común, porque no deberíamos sentirnos demasiado cómodos en el mundo: algo en él debería retarnos, llevarnos a ver las cosas de maneras nuevas. Y entonces el libro termina, y el mundo efectivamente desaparece para nosotros, somos expulsados de él, pero volvemos a casa sutilmente cambiados.
Ese, para mí, era el poder más grande de Amos Oz: crear mundos por medio de las palabras. Pero también había algo más: quien llegaba a conocerlo bien se daba cuenta de que todo lo que se veía desde lejos en él era cierto. Era una persona muy honesta, era generoso, podía decirte cosas crueles si pensaba que estaba equivocado, pero siempre te escuchaba y te respetaba. Pensaba en lo que decías, sabía escuchar. Amos era una persona política y un intelectual, pero no eligió esa responsabilidad. A veces, cuando lo miraba me parecía que aquello se le había impuesto, que le resultaba difícil, pero él cumplió con la encomienda, heroicamente, por muchos años. Su voz política era tal que, aunque a veces no estaba de acuerdo con él, nunca dudé de su valor y su integridad. Era uno de los más grandes escritores que hemos tenido, quizá uno de los mayores escritores judíos de los siglos XX y XXI. Su voz era lúcida, nitida. Sus palabras eran bellas, y no porque fuera adornado, o porque tratara de impresionarnos, sino porque así hablaba y pensaba: por medio de las palabras. Era un maestro del lenguaje, un maestro de las historias, un escritor a quien recordaremos y discutiremos por décadas. Tal vez hasta por siglos.
(Traducción: Alberto Chimal)

 

Amos Oz

Amos Oz. (Foto: George Etheredge, The New York Times.)

 

5 películas de Steven Spielberg que puedes ver en el día de su cumpleaños

Por Luis Fernando Meneses

El cineasta judío Steven Spielberg nació el 18 de diciembre de 1946 en Cincinnati, Estados Unidos y es considerado como uno de los directores y productores más exitosos y reconocidos del séptimo arte a nivel mundial.

En su cumpleaños número 72, te recomendamos cinco películas suyas:

 

  1.  Tiburón (1975). Género: Terror. Una cinta en la que un enorme tiburón blanco devora hombres en Amity Island. Esta película está basada en la novela del mismo nombre de Peter Benchley.
  2. Indiana Jones y los cazadores del arca perdida (1981). Género: Acción. Una película exitosa si consideramos las 9 nominaciones que tuvo en los Premios Oscar y las 5 estatuillas conseguidas. La primera entrega de la saga de Indiana Jones, un profesor de arqueología que es enviado por el gobierno de los Estados Unidos para encontrar el Arca de la Alianza, misma que es pretendida por Adolfo Hitler.
  3. E. T., el extraterrestre (1982). Género: Ciencia ficción. La historia de la amistad entre un niño y un extraterrestre que ostenta el reconocimiento como la más taquillera de los años 80.
  4. Parque Jurásico (1993). Género: Ciencia ficción. Filme que relata la historia de un grupo de personas que son invitadas a un parque de diversiones donde existen dinosaurios, mismos que fueron creados con base en el ADN de dichas criaturas.
  5. La lista de Schindler (1993). Género: Drama. Para muchos su obra maestra. Durante el Holocausto, el industrialista alemán Oskar Schindler decide llevar a cabo un plan con ayuda de su contador para rescatar a más de mil judíos. 

Un extra: En 1983, fue estrenada la película Twilight Zone: The Movie, una versión para la pantalla grande de la serie de los años 50 y 60 con el mismo título. En ella, se incluyen tres episodios de la serie y una historia original, de los cuales, el segundo (“Por pura diversión”) es dirigido por Spielberg, quien también se encargó de la producción de todo el rodaje.

¿Cuál verás primero?

El antes y el después de Israel: Golda Meir

Por Francisco Acosta Martínez

El pasado 8 de diciembre se cumplieron 40 años de la muerte de Golda Meir, la primera mujer en ser Primer Ministro en Israel y la segunda en todo el mundo hasta 1969, dejando cimientos importantes rumbo a la equidad de género.

Los periódicos judíos de circulación nacional dedicaron la primera plana para escribir la semblanza de vida de una de las mujeres más memorables en la historia de Israel, como fue el caso del Di Shtime, (La Voz Israelita de México). Asimismo, los sectores e instituciones de la comunidad judía nacional se manifestaron en torno a al deceso de Golda Meir, como la Federación Sionista de México, Poale Zion, el Comité Central Israelita de México, Kerem Kayemet Leisrael, Kehila Nidjei Israel, Damas Pioneras, Kerem Hayesod, entre otros.

Entre los mejores textos de la prensa judía mexicana, podemos encontrar el artículo de Itzjak Korn, titulado Golda, en el cual realizaba un homenaje acompañado de fotografías y caricaturas de la ex Primera Ministra, mismo que terminaba con la pregunta ¿Qué va a hacer el pueblo judío sin ti?

 

Eduardo Luis Feher, de Tribuna Israelita, realizó lo propio redactando una breve biografía de Meir, en la que narra su vida en Kiev, su aliyá (migración a Palestina) y su experiencia en torno a la Independencia de Israel. Además, en el desarrollo del textoresaltaba las cualidades de Golda:

Mujer de lucha y coraje permanentes, orientó su acción a la más difícil posición que fue en diversas etapas, la lucha por las causas obreras y los veleidosos vientos de la diplomacia internacional.

Golda Meir estará siempre en el recuerdo de los israelíes; pero no sólo ahí: también forma parte de la memoria colectiva gracias al sello que le imprimió a su mandato: resistencia, persistencia y lucha en contra del terrorismo.

 

Paul Celan, el poeta de la post-guerra

Por Luis Fernando Meneses

El 23 de noviembre de 1920 nació quien sería recordado por siempre como el mejor poeta alemán después del término de la Segunda Guerra Mundial: Paul Celan.

Celan nació en Czernowitz, una región que se encuentra en los límites de Rumania con Ucrania, donde durante mucho tiempo convivieron cuatro culturas distintas: la alemana, la judía, la latina y la eslava, razón por la que Celan hablaba de forma fluida el rumano, el alemán, ruso, francés y hebreo.

En su juventud, él no se imaginaba siendo poeta. En 1938 ingresó a estudiar medicina en París, ya que la escuela de la especialidad en Bucarest no admitía estudiantes judíos. Sin embargo, al estallar la Segunda Guerra Mundial regresó a Rumania, donde fue obligado a realizar trabajos forzados.

Paul Celan y sus padres fueron internados en un campo de concentración que se había instalado allí, pero salieron pronto gracias al alcalde de Czernowitz, que les consiguió la libertad. En 1942 volvieron las olas de deportaciones del pueblo judío a manos de los nazis, dando pie al suceso que marcaría el resto de la vida del poeta:

Al inicio, Celan y sus padres supieron burlar a los nazis quedándose en casas de sus amistades. Posteriormente, Paul consiguió un escondite en la fábrica de cosméticos de su amigo Valentin Alexandrescu; un fin de semana acordó con sus padres que se refugiarísn ahí; pero ellos decidieron no ocultarse más y no acudieron a la cita. El lunes siguiente, Paul regresó a buscarlos, sólo para descubrir que habían sido capturados. Poco después, su padre murió de tifoidea, mientras que su madre fue asesinada por un oficial alemán.

Al término  de la guerra, Paul Celan trabajó como traductor y editor en Bucarest y Viena. Posteriormente se trasladó a París, donde finalmente decidió quedarse a vivir, aunque entre 1945 y 1947 regresó a Bucarest donde escribió sus primeros poemas para la revista Agora.

En 1950 obtuvo la Licenciatura en Filología y Literatura por la L’Ecole Normale Sperieure y más tarde obtuvo la nacionalidad francesa. En París continuó su trabajo como traductor, llegando a traducir a Shakespeare, Nerval, Rimbaud, Paul Valéry o Apollinaire, por mencionar a algunos.

En 1952 publicó Amapola y memoria, libro gracias al cual ganó fama por el lenguaje innovador en el que estaba escrito. Los poemas del libro están fuertemente influidos por los traumas que le causó la persecución nazi, así como la muerte de sus padres.

Para el año de 1960, los éxitos continuaron para Celan, ya que recibió el premio Georg Büchner. Sin embargo, en años posteriores comenzó a tener fuertes problemas emocionales. En 1965 se internó en un asilo psiquiátrico y, a partir de entonces, salía y entraba de ese tipo de instituciones debido a que sufría de depresión y otros trastornos mentales.

Finalmente, el 20 de abril de 1970 se suicidó arrojándose al Río Sena desde el puente de Mirabeau. Su cadáver fue encontrado por un pescador a las orillas del río a dos kilómetros de distancia desde donde se lanzó.

Si quieres escuchar su poema “Fuga de muerte”, te compartimos el enlace: 

León Poliakov: el historiador judío por excelencia

Por Luis Fernando Meneses

No son pocos los historiadores que han investigado sobre el Holocausto, pero ninguno es tan reconocido en este tema como León Poliakov, un estudioso que nació en San Petersburgo, Rusia, y se naturalizó francés en 1947, y que es muy respetado por sus investigaciones además sobre antisemitismo, fascismo y nacionalsocialismo.

Sus padres decidieron ponerle León en honor al gran escritor ruso León Tolstói. Debido a la revolución bolchevique, sus padres decidieron emigrar. Primero se instalaron en Berlín, Alemania, donde fueron testigo del ascenso del Nazismo, y posteriormente radicaron en París. Ahí, León estudió en el Lycée Janson-de-Sailly y luego Derecho y Letras en la Soborna, donde además fue profesor.

De su etapa como catedrático se sabe que formó un grupo con sus estudiantes para estudiar el racismo, logrando descubrir que la mayor parte de los intelectuales del siglo de las luces y del XIX eran racistas y anti-judíos; entre los pocos que no lo eran se encontraba Nietzsche, gracias a su antipatía hacia los antisemitas germánicos.

En 1933, él y su padre iniciaron un proyecto muy arriesgado: un periódico antihitleriano para refugiados alemanes, el Pariser Tageblatt. Ya iniciada la Segunda Guerra Mundial, ingresó a las filas del ejército francés. Fue capturado el 13 de junio de 1940, pero logró escapar tres meses después.

Por otro lado, de acuerdo con el artículo ‘Lev Poliakov, historiador del antisemitismo’, publicado en el diario El País el 9 de diciembre de 1997, “durante la ocupación alemana se especializó en la falsificación de documentos, ayudando a escapar de la persecución a muchos judíos” (Martí, 1997:2). En 1943, aún con el conflicto vivo, trabajó como secretario del rabino Schneour Zalman Scheersohn, primo de Isaac Schneersohn, con quien Poliakov fundó ese mismo año el Centro de Documentación Judía Contemporánea.

Obras

Con diversas publicaciones sobre antisemitismo, racismo y el Holocausto, no es de sorprender que Abraham Bengio, catedrático de Letras Clásicas y ex alto funcionario del ministerio Francés de Madrid, lo haya descrito como “el máximo conocedor de la historia exterior del pueblo judío, en otras palabras, de las vicisitudes por las que éste ha pasado”.

Sin lugar a dudas, su obra es de importancia vital dentro de la historia. Uno de sus trabajos más elogiados es Auschwitz: documentos y testimonios del genocidio nazi, en la que reveló por ejemplo que la esperanza de vida promedio en el campo de concentración en 1944 era de poco más de seis meses y que en 1943 no alcanzaba ni cuatro. Asimismo, explica cómo dejaban morir a los judíos internados: se les obligaba a hacer trabajos forzados en un clima extremadamente frío, y la dieta que les asignaban no cubrían la porción de calorías que requerían para realizar dichos trabajos. Por otro lado, aquellos que eran calificados como “no aptos para el trabajo”, como niños, gente de la tercera edad o mujeres embarazadas, eran enviados de forma inmediata a las cámaras de gas.

En torno a dichas cámaras de gas, gracias a su estudio se sabe que los nazis usaron, para asesinar en las cámaras de gas, insecticida Zyklon B, un compuesto de cianuro que fue probado con prisioneros de guerra rusos desde septiembre de 1941.

Otro de sus libros destacados es La causalidad diabólica, en el que habla sobre las persecuciones que ha habido en la historia de la humanidad, y no sólo las que se refieren a los judíos, sino a todas las que se han realizado en contra de las minorías alrededor del mundo. Poliakov sostiene en esta obra que, en general, para las culturas mayoritarias, a lo largo de la historia, los grupos minoritarios representan la idea de lo diabólico.

Historia del antisemitismo es otro de sus trabajos más notables, ya que gracias a los cinco volúmenes de dicho título obtuvo el Premio Edmund Weil en 1960 y el Premio del Judaísmo Francés en 1981. Entre otras distinciones, destaca haber sido nombrado caballero de la Legión de Honor en 1989. (Por cierto: en la biblioteca del CDIJUM, se encuentran los cinco volúmenes de esta obra, en la edición de la colección argentina Raíces).

León Poliakov falleció el 8 de diciembre de 1997 en Orsay, París a los 87 años de edad.

 

Referencia.

Marti, O., Lev Poliakov, historiador del antisemitismo, El país, 1997, recuperado de: https://elpais.com/diario/1997/12/09/agenda/881622006_850215.html

Día Mundial de la Filosofía: filósofos judíos en la historia

Por Luis Fernando Meneses

En el marco del Día Mundial de la Filosofía, traemos para ti un pequeño recuento sobre algunos de los filósofos judíos más destacados de la historia:

 

 

  • Filón de Alejandría (circa 15 a.C. – ca. 45. d.C.). Considerado el primer filósofo judío, fue uno de los pensadores más renombrados durante el periodo helenístico. Negoció ante Calígula un estatuto político para los judíos, ya que dicho emperador quería que fueran instauradas estatuas suyas en todas las sinagogas. Además, restituyó la ortodoxia cuestionada por el helenismo y buscó la complementariedad entre el Pentateuco y la filosofía de Platón. También era conocido como ‘Filón el Hebreo’ o ‘Filón el Judío’.

 

 

 

 

 

  • Yehudah Halevi (ca. 1070 – 1141). Filósofo, médico y poeta sefaradí. Conocía de manera profunda la Biblia hebrea, la literatura rabínica, la poesía árabe, la filosofía griega y la medicina. Para él, la prueba de la verdad de la religión judía no está en razones filosóficas, sino en los hechos históricos y los milagros hechos por Dios al pueblo judío. Su pensamiento filosófico está resumido en Kuzari, Libro de Argumentos y Demostraciones en Ayuda de la Fe Despreciada; se trata de una interpretación de la manifestación divina a través de la historia judía.

 

 

 

 

 

  • Maimónides (1135 – 1204). Médico, rabino y teólogo judío con gran relevancia en el pensamiento medieval. Sus obras más importantes de temas talmúdicos son: El Luminar, un comentario en árabe sobre la Mishná, y la Segunda ley o Repetición de la ley, su obra magna, que consiste en una amplia y minuciosa recopilación de todas las leyes y normas religiosas de la vida judía. La obra que resume su pensamiento filosófico es La Guía de los Perplejos, misma que ejerció influencia entre judíos, cristianos y escolásticos. En ésta se establece una conciliación entre la fe y la razón.

 

 

 

 

 

  • Baruch Spinoza (1632 – 1677). Filósofo de origen sefaradí considerado el padre del pensamiento moderno. Conocía la Cabalá, así como la filosofía medieval y moderna. Su filosofía está descrita en Ethica. Para él sólo existía una sustancia de la existencia: la sustancia divina infinita, que se identifica con Dios o con la naturaleza. Además, considera que no existe el libre albedrío, ya que el hombre está determinado por leyes universales que condicionan que la libertad humana no dependa de la voluntad sino del entendimiento, y que el ser humano puede liberarse mediante el conocimiento intelectual.

 

 

 

 

 

  • Moses Mendelssohn (1729 – 1786). Filósofo alemán defensor de los derechos civiles judíos. Fue uno de los grandes impulsores de la Haskalá o Iluminisno judío, un esfuerzo por ajustar el judaísmo a los nuevos tiempos, ya que intentó dar fin al aislamiento que durante siglos caracterizó al judaísmo, integrándolo a la cultura europea. De su filosofía se rescata la continuación del racionalismo clásico.

 

 

 

 

 

 

 

  • Hermann Cohen (1842 – 1918). Filósofo alemán, fundador, entre otros, de la neokantiana Escuela de Marburgo. Entre sus obras más conocidas se encuentra su Teoría kantiana de la experienciaLa lógica del conocimiento puroEl concepto de religión en una filosofía sistemática. Él pensaba que el idealismo ético de Kant y la teología judía eran una misma doctrina, pero que las creencias religiosas personales no debían de tener espacio en el ámbito reflexivo de la filosofía.

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Edmund Husserl (1859 – 1938). Matemático y filósofo que es considerado el fundador de la fenomenología trascendental, corriente que trata de describir el sentido que el mundo tiene para las personas: un intento de ver a la filosofía como una ciencia estricta.

 

 

 

 

 

 

  • Martin Buber (1878 – 1965). Filósofo, escritor,  traductor e intérprete bíblico considerado una de las figuras intelectuales más importantes del siglo XX. Aunque tuvo enfoques multidisciplinarios como la pedagogía o la criminología, se enfocó más en el estudio del Pentateuco (la Torá). Asimismo, uno de los temas más recurrente en su estudio fue la relación entre el hombre y su entorno. Él concebía la Torá como palabra viva donde el “Eterno Tú” del pasado volvía al presente para aquel que estudiara los textos. Veía a la religión como una institución sujeta a la misma historia que se aplica a todas las formas de expresión de asociación entre los hombres. Consideraba que el pueblo de Israel es una comunidad portadora de la revelación y del pacto con Dios, por lo cual posee un rol único en la historia.

 

 

 

 

  • Franz Rosenzweig (1886 – 1929). Filósofo y teólogo alemán que influyó en importantes pensadores como Walter Benjamin y Emmanuel Lévinas, además de colaborar con Martin Buber en la traducción de la Torá del hebreo al alemán. Su pensamiento filosófico se oponía al de Hegel en cuanto a la procedencia del pensamiento. Por otro lado, consideraba que los pensadores judíos tenían la tarea de redefinir el judaísmo, para que de esta manera ningún elemento de éste (la unión de la Halajá, el hogar y la sinagoga) fuera ajeno para los judíos luego de que perdieran su modus vivendi durante el siglo XIX. Su obra más importante fue La Estrella de la Redención, donde intentó demostrar que un alemán que fuera judío podía tener los rasgos culturales de Alemania sin perder su identidad como judío.

 

 

 

 

  • Ludwig Wittgenstein (1889 – 1951). Filósofo, matemático, lingüista y lógico austriaco principal influyente en el pensamiento de los positivistas del Círculo de Viena, aunque nunca se consideró miembro de éste. Sus dos obras más importantes son: Tractatus logico-philosophicus, en el cual creyó haber encontrado la respuesta a todas las dudas filosóficas  e Investigaciones filosóficas, en la que tuvo como misión responder las dudas que consideraba erradas en su primera obra. Estas dos publicaciones son tan distintas que puede hablarse de un “primer Wittgenstein” y un “segundo Wittgenstein”.

 

 

 

 

 

  • Walter Benjamin (1892 – 1940). Filósofo, crítico literario, traductor y ensayista alemán. Su pensamiento aborda elementos del Romanticismo, del materialismo histórico y del misticismo judío. Sus ideas son vistas como contribuciones perdurables a la teoría de la estética  y el marxismo occidental. Aunque fue un buen colaborador de la Escuela de Frankfurt nunca estuvo directamente asociado con ella, sin embargo, adoptó de ésta la idea de volverse hacia los estudios del materialismo histórico.

 

 

 

 

 

 

  • Max Horkheimer (1895 – 1973). Filósofo y sociólogo fundador del Instituto de Investigación Social de Frankfurt y miembro de la llamada Escuela de Frankfurt. Su principal aportación junto a los miembros de la Escuela de Frankfurt fue la Teoría Crítica, una serie de ideas en contra del capitalismo y del sistema de dominio de aquel tiempo. Su pensamiento está fuertemente influenciado por el marxismo y el acoso de los nazis que vivió durante la Segunda Guerra Mundial.

 

 

 

 

 

 

 

  • Erich Fromm ( 1900 – 1980). Psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista perteneciente a la Escuela de Frankfurt. Defendió la idea que enfatizaba la capacidad de los seres humanos para ser libres y decidir su trayectoria vital. Es considerado el padre del psicoanálisis humanista, mismo que menciona que el pasado y posible futuro de un individuo le afecta emocionalmente en du toma de decisiones. Sobre el dolor, Fromm solía decir que no debía haber negación de éste, sino que podía hacerse soportable dándole significado, idea que compartía con psicólogos como Viktor Frankl. Su pensamiento puede resumirse en tres de sus obras: El miedo a la libertad, El arte de amar y El corazón del hombre.

 

 

 

 

 

  • Joseph Solovietchik ( 1903 – 1993). Rabino ortodoxo, talmudista y filósofo judío. Su trabajo se basó especialmente en estudios del Talmud y sus investigaciones modificaron considerablemente el panorama de la filosofía judía y la teología. Fue autor de diversos ensayos sobre el existencialismo neokantiano y el pensamiento judío, entre los cuales destaca El hombre de fe solitario, un texto que aborda temas como la capacidad de enfrentar en solitario grandes desafíos.

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Yeshayahu Leibowitz (1903 – 1994). Químico, escritor y filósofo que escribió obras sobre el pensamiento judío y la filosofía occidental, de las cuales, las más destacadas son aquellas en las que aborda temas como la ética, la religión y la política. Algunas de sus ideas originaron grandes  controversias, ya que pensaba, por ejemplo, que los mandamientos de Dios están más allá de la comprensión del hombre.

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Theodor Adorno (1903 – 1969) Filósofo y sociólogo alemán que escribió sobre psicología y comunicación. Es considerado uno de los mayores exponentes -junto a Max Horkheimer y Jürgen Habermas -, de la Escuela de Frankfurt y la Teoría crítica. Entre sus obras más destacadas se encuentran Dialéctica de la Ilustración y Dialéctica Negativa.

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Emmanuel Lévinas (1906 – 1995). Escritor y filósofo que dedicó su vida a la reconstrucción del pensamiento ético después de la Segunda Guerra Mundial. Proclamó a la ética como la filosofía primera, relegando así al concepto que los filósofos tenían en el primer sitio, la ontología, que es la parte de la metafísica que estudia el ser en general y sus propiedades. Lévinas entiende a la filosofía como sabiduría que nace por el amor y no al revés, como la mayoría afirmaba.

 

 

 

 

 

 

  • Hannah Arendt ( 1906 – 1975). Fue una filósofa, periodista y teórica política que es considerada una de las personalidades más influyentes del siglo pasado.  Entre sus obras más importantes se encuentran una serie de discusiones críticas de filósofos como Sócrates, Platón, Aristóteles, Immanuel Kant, Martin Heidegger o  Maquiavelo. Una de sus obras más importantes es: Los orígenes del totalitarismo, donde reconstruye el desarollo del antisemitismo en los siglos XVIII y XIX, el funcionamiento del racismo y dos formas de totalitarismo integral: el nacionalsocialismo y el estalinismo. También escribió Eichmann en Jerusalén, un estudio sobre la banalidad del mal.

 

 

 

 

 

 

  • Jean Améry (1912 – 1978). Escritor y ensayista que estuvo internado en el campo de exterminio de Auschwitz. Améry, autor de Más allá de la culpa y la expiación, criticó severamente a los sobrevivientes que perdonaron a los nazis y a la sociedad alemana. Él pensaba que para evitar errores del pasado, la sociedad debe autoanalizarse y emprender una reconversión moral.