México, Israel y Janucá de 1958

Por Francisco Javier Acosta Martínez

En 1958, México se caracterizó por una serie de eventos culturales y políticos que marcaron el rumbo que siguió el país desde entonces: por un lado, terminaba la presidencia de Adolfo Ruíz Cortines a la par de que Adolfo López Mateos resultaba victorioso en las elecciones presidenciales. Desde luego, en los diarios judíos se hablaba de dicho triunfo electoral.

Durante la toma de propuesta del nuevo presidente se invitó a una delegación israelí, que estuvo representada por el General Shaltiel y Shimeón Amir, quienes acudieron a la cena que organizó la presidencia nacional en el Palacio Nacional. Otro de los invitados fue Itzhak Levy de Aliat Hanoar, colaborador de Prensa Israelita encargado de la cobertura de los eventos relacionados con el cambio de administración.

Por otro lado, las páginas de la prensa judía en México hablaban del festejo de Januka, de hecho, el 6 de diciembre, justo a un lado de la nota del presidente López Mateos en la primera plana se anunciaba un programa de radio el domingo 7 de diciembre, es decir, al día siguiente:

Asimismo, se anunciaba una “bella velada en el Centro Deportivo Israelita”, programada para el 11 de diciembre.

En números siguientes, Prensa Israelita publicó algunas caricaturas relacionadas con Januka y la situación de Israel y el Medio Oriente, las cuales invitaban a realizar una reflexión sobre el rescate de la tradición judía y el judaísmo en sí.

Por su parte, Israel celebraba Januka realizando el desfile de antorchas por todo el país. Inclusive, algunos gobernantes presidían la celebración, como fue el caso del alcalde de Jerusalén, en el Monte Scopus, en las linesa jornadas, las unidades de guardia de la Universidad Hebrea y del Hospital Hadassa encendieron un candelabro gigantesco, que derramó su luz sobre ‘la tierra de nadie’ entre Israel y su vecino árabe, tal como lo describió la Jewish Telegraphic Agency el 13 de diciembre de 1958.

En el marco de esta festividad que se celebra del 2 a 10 de diciembre de 2018, te deseamos ¡Feliz Januka!

4 de diciembre de 1860: se ratifica la libertad de cultos en México

Por Luis Fernando Meneses

Un día como hoy, pero de 1860, el presidente Benito Juárez ratificó la Ley sobre la Libertad de Cultos en México, en la cual se establecían 24 artículos principales.

Entre los puntos más importantes que contenía dicha ley se encuentran aquellos que se refieren a garantizar el ejercicio de culto de las distintas religiones que se establecieran en el país, como una muestra de expresión y efecto de la libertad religiosa, viendo la práctica de éstas como un derecho del hombre.

Además, se estableció que no habría límites para llevar la vida religiosa, excepto por el derecho de terceros y las exigencias de orden público, así como establecer la independencia entre el Estado y las creencias y prácticas religiosas en dos ámbitos distintos.

Asimismo, se definió como una sociedad religiosa a la que estuviera conformada por aquellas personas que hayan decidido de forma voluntaria, o por medio de sus padre o tutores, profesar los cultos de alguna de las religiones.

Por otro lado, a partir de aquella fecha, la única forma en la que aplicara la autoridad hacia los hombres por parte de los líderes de la religión sería de forma espiritual y no existirían más las faltas o delitos religiosos en el orden civil; y también se estableció que en los sitios donde se realizaran los cultos o ceremonias de carácter religiosas (iglesias, sinagogas o templos) debían de tener los mismos derechos y obligaciones que cualquier otra asociación ante la ley.

De esta forma, recordamos que un día como hoy, hace 158 años, se estableció una de las leyes más importantes de la historia de México.

A 71 años de la partición de Palestina

Por Luis Fernando Meneses

Tras la fundación de Naciones Unidas el 24 de octubre de 1945 luego del término de la Segunda Guerra Mundial, tuvo una de sus primeras tareas propuesta por el Reino Unido y fue que se sometiera a consideración de la Asamblea la cuestión de Palestina, es decir, cuál sería el destino de esta zona. 

En el primer periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General en abril de 1947 se constituyó una comisión especial conformada por 11 miembros, para tratar dicho asunto. La mayoría de dicho grupo recomendó que Palestina se dividiera en un Estado árabe y un Estado judío y que en el territorio de Jerusalén hubiera un estatuto internacional bajo la autoridad de Naciones Unidas. 

Posteriormente, el 29 de noviembre de 1947 con 33 votos a favor, 13 en contra, 10 abstenciones (entre ellas México) y una ausencia, se aprobó el Plan de Partición de Palestina, un documento que estaba conformado por cuatro partes en las que se preveía la terminación del mandato del Reino Unido en dicho territorio, así como la retirada del ejército británico y finalmente la fijación de fronteras entre los dos Estados y Jerusalén. 

En esencia, el documento establecía: 

  • La creación de los Estados árabe y judío a más tardar el 1° de octubre de 1948. 
  • La división de Palestina en ocho partes: tres para el Estado árabe y tres para el Estado judío, una más que sería la ciudad de Jaffa y la octava que sería Jerusalén y estaría a cargo de Naciones Unidas. 
  • Otras medidas que también debían tomarse antes de consumarse la independencia eran sobre cuestiones de ciudadanía, tránsito y economía, así como fijar un gobierno provisional para ambas naciones. 

Por un lado, el nuevo Estado judío aceptó las condiciones en las que se había tomado dicha decisión. En cambio, el Estado árabe no y comenzaron a desatarse algunas muestras de violencia en Palestina. 

Luego de meses de conversaciones y conflicto entre ambos Estados, el 14 de mayo de 1948 el Reino Unido retiró a sus fuerzas armadas de dicho territorio, con lo cual daba por terminado su mandato. Ese mismo día, el Organismo judío proclamó la creación del Estado de Israel en el territorio que le habían adjudicado en el Plan de Partición.

Paul Celan, el poeta de la post-guerra

Por Luis Fernando Meneses

El 23 de noviembre de 1920 nació quien sería recordado por siempre como el mejor poeta alemán después del término de la Segunda Guerra Mundial: Paul Celan.

Celan nació en Czernowitz, una región que se encuentra en los límites de Rumania con Ucrania, donde durante mucho tiempo convivieron cuatro culturas distintas: la alemana, la judía, la latina y la eslava, razón por la que Celan hablaba de forma fluida el rumano, el alemán, ruso, francés y hebreo.

En su juventud, él no se imaginaba siendo poeta. En 1938 ingresó a estudiar medicina en París, ya que la escuela de la especialidad en Bucarest no admitía estudiantes judíos. Sin embargo, al estallar la Segunda Guerra Mundial regresó a Rumania, donde fue obligado a realizar trabajos forzados.

Paul Celan y sus padres fueron internados en un campo de concentración que se había instalado allí, pero salieron pronto gracias al alcalde de Czernowitz, que les consiguió la libertad. En 1942 volvieron las olas de deportaciones del pueblo judío a manos de los nazis, dando pie al suceso que marcaría el resto de la vida del poeta:

Al inicio, Celan y sus padres supieron burlar a los nazis quedándose en casas de sus amistades. Posteriormente, Paul consiguió un escondite en la fábrica de cosméticos de su amigo Valentin Alexandrescu; un fin de semana acordó con sus padres que se refugiarísn ahí; pero ellos decidieron no ocultarse más y no acudieron a la cita. El lunes siguiente, Paul regresó a buscarlos, sólo para descubrir que habían sido capturados. Poco después, su padre murió de tifoidea, mientras que su madre fue asesinada por un oficial alemán.

Al término  de la guerra, Paul Celan trabajó como traductor y editor en Bucarest y Viena. Posteriormente se trasladó a París, donde finalmente decidió quedarse a vivir, aunque entre 1945 y 1947 regresó a Bucarest donde escribió sus primeros poemas para la revista Agora.

En 1950 obtuvo la Licenciatura en Filología y Literatura por la L’Ecole Normale Sperieure y más tarde obtuvo la nacionalidad francesa. En París continuó su trabajo como traductor, llegando a traducir a Shakespeare, Nerval, Rimbaud, Paul Valéry o Apollinaire, por mencionar a algunos.

En 1952 publicó Amapola y memoria, libro gracias al cual ganó fama por el lenguaje innovador en el que estaba escrito. Los poemas del libro están fuertemente influidos por los traumas que le causó la persecución nazi, así como la muerte de sus padres.

Para el año de 1960, los éxitos continuaron para Celan, ya que recibió el premio Georg Büchner. Sin embargo, en años posteriores comenzó a tener fuertes problemas emocionales. En 1965 se internó en un asilo psiquiátrico y, a partir de entonces, salía y entraba de ese tipo de instituciones debido a que sufría de depresión y otros trastornos mentales.

Finalmente, el 20 de abril de 1970 se suicidó arrojándose al Río Sena desde el puente de Mirabeau. Su cadáver fue encontrado por un pescador a las orillas del río a dos kilómetros de distancia desde donde se lanzó.

Si quieres escuchar su poema “Fuga de muerte”, te compartimos el enlace: 

León Poliakov: el historiador judío por excelencia

Por Luis Fernando Meneses

No son pocos los historiadores que han investigado sobre el Holocausto, pero ninguno es tan reconocido en este tema como León Poliakov, un estudioso que nació en San Petersburgo, Rusia, y se naturalizó francés en 1947, y que es muy respetado por sus investigaciones además sobre antisemitismo, fascismo y nacionalsocialismo.

Sus padres decidieron ponerle León en honor al gran escritor ruso León Tolstói. Debido a la revolución bolchevique, sus padres decidieron emigrar. Primero se instalaron en Berlín, Alemania, donde fueron testigo del ascenso del Nazismo, y posteriormente radicaron en París. Ahí, León estudió en el Lycée Janson-de-Sailly y luego Derecho y Letras en la Soborna, donde además fue profesor.

De su etapa como catedrático se sabe que formó un grupo con sus estudiantes para estudiar el racismo, logrando descubrir que la mayor parte de los intelectuales del siglo de las luces y del XIX eran racistas y anti-judíos; entre los pocos que no lo eran se encontraba Nietzsche, gracias a su antipatía hacia los antisemitas germánicos.

En 1933, él y su padre iniciaron un proyecto muy arriesgado: un periódico antihitleriano para refugiados alemanes, el Pariser Tageblatt. Ya iniciada la Segunda Guerra Mundial, ingresó a las filas del ejército francés. Fue capturado el 13 de junio de 1940, pero logró escapar tres meses después.

Por otro lado, de acuerdo con el artículo ‘Lev Poliakov, historiador del antisemitismo’, publicado en el diario El País el 9 de diciembre de 1997, “durante la ocupación alemana se especializó en la falsificación de documentos, ayudando a escapar de la persecución a muchos judíos” (Martí, 1997:2). En 1943, aún con el conflicto vivo, trabajó como secretario del rabino Schneour Zalman Scheersohn, primo de Isaac Schneersohn, con quien Poliakov fundó ese mismo año el Centro de Documentación Judía Contemporánea.

Obras

Con diversas publicaciones sobre antisemitismo, racismo y el Holocausto, no es de sorprender que Abraham Bengio, catedrático de Letras Clásicas y ex alto funcionario del ministerio Francés de Madrid, lo haya descrito como “el máximo conocedor de la historia exterior del pueblo judío, en otras palabras, de las vicisitudes por las que éste ha pasado”.

Sin lugar a dudas, su obra es de importancia vital dentro de la historia. Uno de sus trabajos más elogiados es Auschwitz: documentos y testimonios del genocidio nazi, en la que reveló por ejemplo que la esperanza de vida promedio en el campo de concentración en 1944 era de poco más de seis meses y que en 1943 no alcanzaba ni cuatro. Asimismo, explica cómo dejaban morir a los judíos internados: se les obligaba a hacer trabajos forzados en un clima extremadamente frío, y la dieta que les asignaban no cubrían la porción de calorías que requerían para realizar dichos trabajos. Por otro lado, aquellos que eran calificados como “no aptos para el trabajo”, como niños, gente de la tercera edad o mujeres embarazadas, eran enviados de forma inmediata a las cámaras de gas.

En torno a dichas cámaras de gas, gracias a su estudio se sabe que los nazis usaron, para asesinar en las cámaras de gas, insecticida Zyklon B, un compuesto de cianuro que fue probado con prisioneros de guerra rusos desde septiembre de 1941.

Otro de sus libros destacados es La causalidad diabólica, en el que habla sobre las persecuciones que ha habido en la historia de la humanidad, y no sólo las que se refieren a los judíos, sino a todas las que se han realizado en contra de las minorías alrededor del mundo. Poliakov sostiene en esta obra que, en general, para las culturas mayoritarias, a lo largo de la historia, los grupos minoritarios representan la idea de lo diabólico.

Historia del antisemitismo es otro de sus trabajos más notables, ya que gracias a los cinco volúmenes de dicho título obtuvo el Premio Edmund Weil en 1960 y el Premio del Judaísmo Francés en 1981. Entre otras distinciones, destaca haber sido nombrado caballero de la Legión de Honor en 1989. (Por cierto: en la biblioteca del CDIJUM, se encuentran los cinco volúmenes de esta obra, en la edición de la colección argentina Raíces).

León Poliakov falleció el 8 de diciembre de 1997 en Orsay, París a los 87 años de edad.

 

Referencia.

Marti, O., Lev Poliakov, historiador del antisemitismo, El país, 1997, recuperado de: https://elpais.com/diario/1997/12/09/agenda/881622006_850215.html

Día Mundial de la Filosofía: filósofos judíos en la historia

Por Luis Fernando Meneses

En el marco del Día Mundial de la Filosofía, traemos para ti un pequeño recuento sobre algunos de los filósofos judíos más destacados de la historia:

 

 

  • Filón de Alejandría (circa 15 a.C. – ca. 45. d.C.). Considerado el primer filósofo judío, fue uno de los pensadores más renombrados durante el periodo helenístico. Negoció ante Calígula un estatuto político para los judíos, ya que dicho emperador quería que fueran instauradas estatuas suyas en todas las sinagogas. Además, restituyó la ortodoxia cuestionada por el helenismo y buscó la complementariedad entre el Pentateuco y la filosofía de Platón. También era conocido como ‘Filón el Hebreo’ o ‘Filón el Judío’.

 

 

 

 

 

  • Yehudah Halevi (ca. 1070 – 1141). Filósofo, médico y poeta sefaradí. Conocía de manera profunda la Biblia hebrea, la literatura rabínica, la poesía árabe, la filosofía griega y la medicina. Para él, la prueba de la verdad de la religión judía no está en razones filosóficas, sino en los hechos históricos y los milagros hechos por Dios al pueblo judío. Su pensamiento filosófico está resumido en Kuzari, Libro de Argumentos y Demostraciones en Ayuda de la Fe Despreciada; se trata de una interpretación de la manifestación divina a través de la historia judía.

 

 

 

 

 

  • Maimónides (1135 – 1204). Médico, rabino y teólogo judío con gran relevancia en el pensamiento medieval. Sus obras más importantes de temas talmúdicos son: El Luminar, un comentario en árabe sobre la Mishná, y la Segunda ley o Repetición de la ley, su obra magna, que consiste en una amplia y minuciosa recopilación de todas las leyes y normas religiosas de la vida judía. La obra que resume su pensamiento filosófico es La Guía de los Perplejos, misma que ejerció influencia entre judíos, cristianos y escolásticos. En ésta se establece una conciliación entre la fe y la razón.

 

 

 

 

 

  • Baruch Spinoza (1632 – 1677). Filósofo de origen sefaradí considerado el padre del pensamiento moderno. Conocía la Cabalá, así como la filosofía medieval y moderna. Su filosofía está descrita en Ethica. Para él sólo existía una sustancia de la existencia: la sustancia divina infinita, que se identifica con Dios o con la naturaleza. Además, considera que no existe el libre albedrío, ya que el hombre está determinado por leyes universales que condicionan que la libertad humana no dependa de la voluntad sino del entendimiento, y que el ser humano puede liberarse mediante el conocimiento intelectual.

 

 

 

 

 

  • Moses Mendelssohn (1729 – 1786). Filósofo alemán defensor de los derechos civiles judíos. Fue uno de los grandes impulsores de la Haskalá o Iluminisno judío, un esfuerzo por ajustar el judaísmo a los nuevos tiempos, ya que intentó dar fin al aislamiento que durante siglos caracterizó al judaísmo, integrándolo a la cultura europea. De su filosofía se rescata la continuación del racionalismo clásico.

 

 

 

 

 

 

 

  • Hermann Cohen (1842 – 1918). Filósofo alemán, fundador, entre otros, de la neokantiana Escuela de Marburgo. Entre sus obras más conocidas se encuentra su Teoría kantiana de la experienciaLa lógica del conocimiento puroEl concepto de religión en una filosofía sistemática. Él pensaba que el idealismo ético de Kant y la teología judía eran una misma doctrina, pero que las creencias religiosas personales no debían de tener espacio en el ámbito reflexivo de la filosofía.

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Edmund Husserl (1859 – 1938). Matemático y filósofo que es considerado el fundador de la fenomenología trascendental, corriente que trata de describir el sentido que el mundo tiene para las personas: un intento de ver a la filosofía como una ciencia estricta.

 

 

 

 

 

 

  • Martin Buber (1878 – 1965). Filósofo, escritor,  traductor e intérprete bíblico considerado una de las figuras intelectuales más importantes del siglo XX. Aunque tuvo enfoques multidisciplinarios como la pedagogía o la criminología, se enfocó más en el estudio del Pentateuco (la Torá). Asimismo, uno de los temas más recurrente en su estudio fue la relación entre el hombre y su entorno. Él concebía la Torá como palabra viva donde el “Eterno Tú” del pasado volvía al presente para aquel que estudiara los textos. Veía a la religión como una institución sujeta a la misma historia que se aplica a todas las formas de expresión de asociación entre los hombres. Consideraba que el pueblo de Israel es una comunidad portadora de la revelación y del pacto con Dios, por lo cual posee un rol único en la historia.

 

 

 

 

  • Franz Rosenzweig (1886 – 1929). Filósofo y teólogo alemán que influyó en importantes pensadores como Walter Benjamin y Emmanuel Lévinas, además de colaborar con Martin Buber en la traducción de la Torá del hebreo al alemán. Su pensamiento filosófico se oponía al de Hegel en cuanto a la procedencia del pensamiento. Por otro lado, consideraba que los pensadores judíos tenían la tarea de redefinir el judaísmo, para que de esta manera ningún elemento de éste (la unión de la Halajá, el hogar y la sinagoga) fuera ajeno para los judíos luego de que perdieran su modus vivendi durante el siglo XIX. Su obra más importante fue La Estrella de la Redención, donde intentó demostrar que un alemán que fuera judío podía tener los rasgos culturales de Alemania sin perder su identidad como judío.

 

 

 

 

  • Ludwig Wittgenstein (1889 – 1951). Filósofo, matemático, lingüista y lógico austriaco principal influyente en el pensamiento de los positivistas del Círculo de Viena, aunque nunca se consideró miembro de éste. Sus dos obras más importantes son: Tractatus logico-philosophicus, en el cual creyó haber encontrado la respuesta a todas las dudas filosóficas  e Investigaciones filosóficas, en la que tuvo como misión responder las dudas que consideraba erradas en su primera obra. Estas dos publicaciones son tan distintas que puede hablarse de un “primer Wittgenstein” y un “segundo Wittgenstein”.

 

 

 

 

 

  • Walter Benjamin (1892 – 1940). Filósofo, crítico literario, traductor y ensayista alemán. Su pensamiento aborda elementos del Romanticismo, del materialismo histórico y del misticismo judío. Sus ideas son vistas como contribuciones perdurables a la teoría de la estética  y el marxismo occidental. Aunque fue un buen colaborador de la Escuela de Frankfurt nunca estuvo directamente asociado con ella, sin embargo, adoptó de ésta la idea de volverse hacia los estudios del materialismo histórico.

 

 

 

 

 

 

  • Max Horkheimer (1895 – 1973). Filósofo y sociólogo fundador del Instituto de Investigación Social de Frankfurt y miembro de la llamada Escuela de Frankfurt. Su principal aportación junto a los miembros de la Escuela de Frankfurt fue la Teoría Crítica, una serie de ideas en contra del capitalismo y del sistema de dominio de aquel tiempo. Su pensamiento está fuertemente influenciado por el marxismo y el acoso de los nazis que vivió durante la Segunda Guerra Mundial.

 

 

 

 

 

 

 

  • Erich Fromm ( 1900 – 1980). Psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista perteneciente a la Escuela de Frankfurt. Defendió la idea que enfatizaba la capacidad de los seres humanos para ser libres y decidir su trayectoria vital. Es considerado el padre del psicoanálisis humanista, mismo que menciona que el pasado y posible futuro de un individuo le afecta emocionalmente en du toma de decisiones. Sobre el dolor, Fromm solía decir que no debía haber negación de éste, sino que podía hacerse soportable dándole significado, idea que compartía con psicólogos como Viktor Frankl. Su pensamiento puede resumirse en tres de sus obras: El miedo a la libertad, El arte de amar y El corazón del hombre.

 

 

 

 

 

  • Joseph Solovietchik ( 1903 – 1993). Rabino ortodoxo, talmudista y filósofo judío. Su trabajo se basó especialmente en estudios del Talmud y sus investigaciones modificaron considerablemente el panorama de la filosofía judía y la teología. Fue autor de diversos ensayos sobre el existencialismo neokantiano y el pensamiento judío, entre los cuales destaca El hombre de fe solitario, un texto que aborda temas como la capacidad de enfrentar en solitario grandes desafíos.

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Yeshayahu Leibowitz (1903 – 1994). Químico, escritor y filósofo que escribió obras sobre el pensamiento judío y la filosofía occidental, de las cuales, las más destacadas son aquellas en las que aborda temas como la ética, la religión y la política. Algunas de sus ideas originaron grandes  controversias, ya que pensaba, por ejemplo, que los mandamientos de Dios están más allá de la comprensión del hombre.

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Theodor Adorno (1903 – 1969) Filósofo y sociólogo alemán que escribió sobre psicología y comunicación. Es considerado uno de los mayores exponentes -junto a Max Horkheimer y Jürgen Habermas -, de la Escuela de Frankfurt y la Teoría crítica. Entre sus obras más destacadas se encuentran Dialéctica de la Ilustración y Dialéctica Negativa.

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Emmanuel Lévinas (1906 – 1995). Escritor y filósofo que dedicó su vida a la reconstrucción del pensamiento ético después de la Segunda Guerra Mundial. Proclamó a la ética como la filosofía primera, relegando así al concepto que los filósofos tenían en el primer sitio, la ontología, que es la parte de la metafísica que estudia el ser en general y sus propiedades. Lévinas entiende a la filosofía como sabiduría que nace por el amor y no al revés, como la mayoría afirmaba.

 

 

 

 

 

 

  • Hannah Arendt ( 1906 – 1975). Fue una filósofa, periodista y teórica política que es considerada una de las personalidades más influyentes del siglo pasado.  Entre sus obras más importantes se encuentran una serie de discusiones críticas de filósofos como Sócrates, Platón, Aristóteles, Immanuel Kant, Martin Heidegger o  Maquiavelo. Una de sus obras más importantes es: Los orígenes del totalitarismo, donde reconstruye el desarollo del antisemitismo en los siglos XVIII y XIX, el funcionamiento del racismo y dos formas de totalitarismo integral: el nacionalsocialismo y el estalinismo. También escribió Eichmann en Jerusalén, un estudio sobre la banalidad del mal.

 

 

 

 

 

 

  • Jean Améry (1912 – 1978). Escritor y ensayista que estuvo internado en el campo de exterminio de Auschwitz. Améry, autor de Más allá de la culpa y la expiación, criticó severamente a los sobrevivientes que perdonaron a los nazis y a la sociedad alemana. Él pensaba que para evitar errores del pasado, la sociedad debe autoanalizarse y emprender una reconversión moral.

 

 

Rostros del Derecho estadounidense: Louis Brandeis

Por Luis Fernando Meneses

Uno de los juristas más importantes de la primera mitad del siglo XX fue sin duda Louis Brandeis, un juez asociado de la Corte Suprema de los Estados Unidos entre 1916 y 1939 que fue el primer judío en ocupar dicho puesto.

A la edad de 20 años se matriculó en la Escuela de Leyes de Harvard con el que, hasta entonces, fue el promedio de calificaciones más alto en la historia de dicha universidad.

Al inicio de su carrera, el “Abogado del pueblo” -como se le conocería más tarde- se estableció en Boston, donde comenzó a ganar cierta fama al trabajar en favor de causas sociales en beneficio de la comunidad.

Entre sus aportaciones al derecho universal se encuentra el haber desarrollado el concepto de “derecho a la privacidad”. En 1890, escribió uno de los artículos más famosos de la Universidad de Harvard, en el que argumentaba que el derecho a la privacidad era importante: “… para proteger a los estadounidenses en sus creencias, sus pensamientos, sus emociones y sus sensaciones”. El texto cobró tal reelevancia, que el jurista Roscoe Pound dijo que había logrado “nada menos que la adición de un capítulo a nuestra ley”, refiriéndose a la estadounidense.

Asimismo publicó un libro titulado El dinero de otras personas, donde sugería formas de frenar el poder de los bancos y grupos financieros. Más tarde, luchó en contra de monopolios, corrupción pública y el consumismo de masas, mismo que consideraba perjudicial para la sociedad de los Estados Unidos.

Más tarde, se convirtió en uno de los miembros activos más importantes del movimiento sionista, que él veía como una solución para el antisemitismo en Europa y Rusia, además de una oportunidad de revivir el espíritu judío.

Cuando su situación económica se encontraba estable, se enfocó en trabajar en casos de orden público, por lo que, además de “el Abogado del pueblo”, se le llamó “el Robin Hood de la ley”. En algunas ocasiones insistía en no cobrar honorarios por sus servicios en beneficio de la gente.

Aunque su nominación para ser miembro de la Suprema Corte de los Estados Unidos se vio afectada por aquellos que no querían que alguien tan incorruptible perteneciera al grupo, fue el primer judío en ser nombrado juez de la Corte Suprema y ocupó un lugar en el Senado del país norteamericano, donde se convirtió en una de las figuras más influyentes de todos los tiempos. De hecho, durante su estancia en este órgano, sus opiniones fueron catalogadas como las más grandes defensas de la libertad de expresión y el derecho a la intimidad, según los estudiosos de la disciplina.

Brandeis creía que una sociedad democrática dependía de derechos individuales como la libertad de expresión y el derecho a no hablar de nadie. Pero la democracia también conllevaba responsabilidades: “La oficina política más importante es la del ciudadano privado”, escribió Brandeis al principio de su carrera. Además, dice la escritora especialista en Derechos Humanos Philippa Strum, Brandeis creía que la libertad de expresión está inextricablemente vinculada al deber de cada ciudadano de participar en el proceso democrático: debatir las ideas del día y hacer que los responsables de las políticas conozcan su voz y votar.

Universidad Brandeis

Louis Brandeis falleció en 1941 debido a un infarto al miocardio a los 81 años de edad. Siete años después (1948), fue fundada la Universidad de Derecho privada que lleva su nombre, situada en Waltham, Massachusetss.

De acuerdo con la información en la página de dicha universidad, con la construcción de este instituto, la comunidad judía de los Estados Unidos buscó que se estableciera un lugar donde se pusieran en práctica los valores y principios con los que Brandeis siempre se dirigió: una investigación abierta, una reverencia para el aprendizaje y el conocimiento y el servicio a los demás.

Referencia.
*Brandeis University, recuperado el 11 de noviembre de 2018, http://www.brandeis.edu/about/louis-brandeis.html

Los soldados veteranos judeo-alemanes de la Primera Guerra Mundial

Por Francisco Javier Acosta Martínez

Al pensar en la Primera Guerra Mundial, podría asociarse a un acontecimiento que pasó hace ya mucho tiempo, sin embargo, hoy se cumplen apenas 100 años del fin de este conflicto que involucró a miles de personas de todas las razas y creencias.

Desde luego, sin un sector que no se viera inmerso en este conflicto, la comunidad judía no fue la excepción y algunos también participaron en la contienda. Judíos de todo el mundo apoyaron a los países en los que se encontraban asentados en aquel entonces.

Un grupo muy peculiar fueron los judeo-alemanes, quienes integraban batallones enteros, tal como está ilustrado en el Museo Judío de München con una fotografía de soldados alemanes que posan en torno a una menorá. Esta fotografía desde luego, muestra el grado de compromiso que tenía la comunidad judía con las causas alemanas durante la guerra.

Además, de acuerdo a un artículo publicado en CCNews, 100 mil judíos estuvieron en las filas del ejército alemán y alrededor de 31 mil de ellos fueron condecorados con la Cruz de Hierro y 12 mil cayeron en combate.

Asimismo, en las sinagogas eran comunes las oraciones que pedían la victoria e los alemanes en contra de los aliados. Sin embargo, también hubo muchos críticos de este suceso, que se mostraban en contra del movimiento militarizado, como el caso del muralista William Grooper, quien ilustró este rechazo en la revista Der Hammer, de Estados Unidos.

Dentro del selecto grupo de judíos que manifestaron rechazo ante el entusiasmo bélico fueron Albert Einstein y Rosa Luxemburg, mujer que inclusive se opuso a la participación socialdemócrata en la contienda.

Conforme avanzaba la guerra y llegaba a su término, la comunidad judía que pertenecía a las filas del ejército alemán iba siendo relegada en importancia y aun luchando para el mismo bando fue mal vista dentro de la milicia germana. Poco a poco, el nacionalismo nazi se fue apoderando de Alemania hasta que comenzó a existir rechazo hacia los judíos.

En 1919, tras el término de la ‘Gran Guerra’, se creó la asociación “Reichsbund Jüdischer Frontsoldaten”, (Federación del Reich de los solados judíos del frente) fundada por Leo Löwenstein. El propósito de la Federación era contrarrestar la propagan antisemita de 1920 en Alemania y evidenciar la participación de los judíos durante la Primera Guerra Mundial.

Dentro del registro de refugiados que tiene el Centro de Documentación e Investigación Judío de México (CDIJUM) se han identificado a soldados judeo-alemanes que ingresaron a nuestro país. Uno de ellos es Wolf Brom, quien se describió como una persona sin nacionalidad –al sentirse no identificado con el movimiento nacionalista de Hitler-, que además pudiera ser pariente del historiador Juan Brom.

Para finalizar, te compartimos esta canción de origen sefaradí de Jak Esim, misma que rememora la batalla de Galípoli en 1915.

La noche de los Cristales Rotos. Memoria y recuerdo

Por Francisco Javier Acosta Martínez

Algunas fechas específicas son recordadas por el mundo entero debido a la relevancia que cobran a nivel internacional o tal vez por los horrores que se vivieron. De esta forma, el 9 de noviembre de 1938 será siempre recordado por la terrible barbarie que ocurrió en la Alemania Nazi, conocida como Kristal Nacht o “la noche de los Cristales Rotos”.

Precisamente hoy hace 80 años que en las calles de Alemania muchos judíos fueron arrestados y humillados -algunos, incluso asesinados, además de que sus negocios fueron destruidos. Enrique Schwartz dejó un breve testimonio de aquella noche:

De la Noche del Cristal recuerdo que en la Bromstrasse No. 14, nosotros teníamos una casa en la parte del cuarto o quinto piso del edificio… [desde allí] yo vi caer la cúpula de la sinagoga. Al día siguiente,… yo recuerdo perfectamente, todos los vidrios… todo lo que se platicó en mi casa al respecto a esa noche, [en la que] la mayor parte de los judío-alemanes fuimos enviados a campos de concentración.

Durante los días siguientes fueron apresados cerca de 35 mil judíos, algunos fueron enviados a los campos de concentración y a otros sitios de encarcelamiento, dando paso a la siguiente fase del ‘problema judío’.

México ante y durante Kristal Nacht

Una coincidencia: el 9 de noviembre de 1938, es decir, el mismo día que en Alemania ocurría la Kristal Nacht, la comunidad judía de nuestro país fundó el Comité Central Israelita de México, institución que tenía por objetivo brindar ayuda a todas esas personas cuyas vidas peligraban en el continente europeo ante la amenaza hitleriana.

Por su parte, apenas un día después (es decir, el 10 de noviembre de 1938), el periódico mexicano en idish Der Weg hablaba del ataque a la comunidad judía alemana, así como de los brotes de antisemitismo que eran ya más que evidentes. Además, en su siguiente edición llamaba “Naziland” a dicho país europeo (en juego de palabras con Deutschland) y casi de forma inmediata difundió la organización de diversos mítines en contra del nazismo, a realizarse en la Ciudad de México.

 

Wolf Ruvinskis, de las llaves a las pantallas

Por Francisco Javier Acosta Martínez

Dentro de la época de oro del cine mexicano, son varios los personajes que son recordados con cariño por el público, algunos de los cuales son los luchadores que bajaron del cuadrilátero para estar en la pantalla grande. De esta forma, no hay quien a la fecha no haya visto una película de ‘El Santo’, ‘Blue Demon’ o Wolf Ruvinskis, quien nació un día como hoy pero de 1921.

El luchador de origen judío nació en Letonia y a una edad temprana se vio obligado a emigrar hacia América, llegando a Argentina y posteriormente a México en 1946 y años más tarde se naturalizó mexicano.

En el programa ‘Contrapunto’, de Televisa, el 25 de enero de 1984 que conducía Jacobo Zabludovsky, confesó que desde niño quería ser como los luchadores “mastodonte” -refiriéndose a los de peso completo-, para poder defenderse de los chicos que lo molestaban. Tiempo después, Wolf ingresó  a la Asociación Cristiana de Jóvenes, donde practicó lucha Greco-Romana durante mucho tiempo y a los 11 años, quedó tercer lugar en un campeonato de dicha disciplina.

El obtener este reconocimiento hizo que se esforzara más en sus entrenamientos. Su talento creció tanto, que los patrocinadores y caza talentos le ofrecieron un lugar en la lucha libre argentina, situación que le dio la oportunidad de realizar giras por América Latina. Sin embargo, en busca de más trascendencia, Wolf Ruvinskis decidió viajar a México, ya que había escuchado que era un buen lugar para desarrollarse como luchador.

Ya en nuestro país, ‘el león lituano’ buscó un lugar en la lucha libre mexicana y el 28 de junio de 1946, participó en una función en la Arena Coliseo junto a su amigo ‘Blue Demon’, en la que le ganó a Bobby Bonales. También llegó a enfrentarse a “El Santo” a quien masacró. De hecho, hay quienes aseguran que esta fue la lucha que hizo que la industria del cine se fijara en él, además de su anatomía y sus ojos azules.

También es sabido que sentía gran respeto por el público mexicano, ya que en el mismo programa de Jacobo Zabludovsky,  el luchador declaró que “el mexicano sufría con el luchador, se entrega completamente al espectáculo y a la lucha, algo que no había percibido antes”.

Pese a que Wolf Ruvinskis amaba la lucha libre, mencionó que era un trabajo difícil, duro y sufrido a consecuencia de que el dolor es real y que jamás dejaría que sus hijos realizara lucha libre por el peligro al que estarían expuestos. Estas palabras fueron recuperadas por Sara Kronglold en la Revista Foro, en un homenaje que realizó al luchador pocos días después de su muerte.

Wolf Ruvinskis participó en 150 películas aproximadamente. De hecho, uno de los actores más reconocidos con los que tuvo oportunidad actuar fue Germán Valdés ‘Tin Tan’, en películas como Simbad el mareado, El bello durmiente o El vagabundo, entre otras.

También participó a lado de Pedro Infante en Oveja Negra, con Jorge Negrete en Los tres compadres y con María Félix en La estrella vacía, por mencionar algo de lo más sobresaliente.

 

Pero no sólo eso, sino que además, Wolf actuó en teatro, donde llegó a compartir escenario con Silvia Pinal o Dolores del Río.

Pero Wolf Ruvinskis no sólo fue actor y luchador, sino que también creó una cadena de restaurantes Kosher, mismos que eran anunciados por el periódico Prensa Israelita. Dentro de la comunidad judía, también colaboró con instituciones de beneficencia y otros proyectos intercomunitarios, dejando así un legado único, debido a su gran activismo en beneficio de la sociedad.

Falleció el 9 de noviembre de 1999 debido a un infarto. Sin embargo, será siempre un ícono de la identidad mexicana gracias a las películas que filmó y a su gran carrera dentro de la lucha libre.