Naftali Herz Imber: la esencia musical del sionismo

Por Luis Fernando Meneses

Israel es un Estado joven. El 14 de mayo de 1948 las tropas británicas abandonaron en su totalidad Palestina y los judíos radicados ahí, encabezados por David Ben-Gurión, declararon la fundación del país y se adoptó extraoficialmente como himno de la nueva nación Hatikva, una canción basada en el poema Tikvateinu, escrito por Naftali Herz Imber, quien falleció un día como hoy pero de 1909.

Naftali Herz Imber nació el 17 de diciembre de 1856 en Złoczów, actualmente parte de Ucrania (y en ese entonces del Imperio austrohúngaro). Desde niño mostró grandes dotes para la escritura, a tal grado que a la edad de 10 años ya era autor de varios poemas y años más tarde fue premiado por  el emperador austrohúngaro Francisco José por su poesía.

En 1882, luego de viajar por Europa, se mudó a la Palestina otomana y trabajó como secretario de Sir Laurence Oliphant. Cuatro años más tarde publicó su primer libro, que fue escrito en hebreo: Estrella de la mañana (יברקא – Barkai). Dentro de esta colección de poemas estaba Tikvateinu (“Nuestra esperanza”). En 1887 regresó a Europa y se estableció en Inglaterra por un tiempo, antes de viajar a la India y a los Estados Unidos, donde murió.

Sin embargo, la memoria de Herz Imber perduró gracias a su poesía: al año siguiente de su muerte, el arreglista de origen rumano Samuel Cohen le puso música a Tikvateinu con base en una melodía folclórica de su tierra (que a su vez se basaba en una antigua composición italiana). Y  diez años después del fallecimiento de Imber, en 1897, la pieza, ya con el título de Hatikva, fue elegida como el himno oficial del sionismo durante el primer congreso sionista realizado en Basilea, Suiza. Dicha reunión, que convocó a judíos de todo el mundo, tenía por objetivo regresar a Eretz Israel para fundar ahí una nación libre e independiente; pero tuvieron que pasar 51 años desde entonces para que, en 1948, la fundación del Estado de Israel como nación independiente fuera una realidad.

Aquí te dejamos un video con una conmovedora versión de Hatikva:

 

Mexicano por convicción: Vladimir Kaspé

Luis Fernando Meneses 

El periodo de guerras de la primera mitad del siglo XX en Europa obligó a una gran cantidad de personas a refugiarse en el continente americano y, entre ellas, muchas fueron arquitectos. Por ejemplo, Antoni Boneti Castellana migró hacia Argentina tras estallar la Guerra Civil Española, mientras que Walter Gropius (considerado el padre de la arquitectura modernista), llegó a los Estados Unidos tras el avance de la ocupación Nazi en Alemania. 

Desde luego, México no fue la excepción y recibió un gran número de refugiados; entre ellos, Vladimir Kaspé, uno de los arquitectos más sobresalientes en el país durante el siglo XX, y quien llegó al país en 1942 gracias a la amistad que tenía con su colega mexicano Mario Pani. 

Originario de Harbin, Manchuria (ahora China), Vladimir Kaspé nació el 3 de mayo de 1910 en el seno de una familia rusa. Sin embargo, en 1946 decidió adquirir la nacionalidad de México, país al que aportó mucho en el campo de la arquitectura, desempeñándose además como profesor y escritor. 

Su formación académica comenzó cuando tenía 16 años, edad a la que junto a su hermano viajó a Francia, donde estudió en la Escuela de Bellas Artes de París de 1929 a 1935. En una entrevista realizada por el canal 22, aseguró que no fue fácil entrar a estudiar a dicha escuela, ya que “la admisión era por concurso y sólo se quedaba el 10% de los aspirantes por intento, de hecho, yo logré entrar en mi tercera prueba”. 

Ahí, en la Escuela de Bellas Artes de París, conoció a Mario Pani, quien años más tarde lo invitó a trabajar como redactor de su revista Arquitectura México, para que además saliera de Europa que estaba en medio de la Segunda Guerra Mundial. En sus primeros años en nuestro país, Kaspé comenzó con varias construcciones de carácter privado. Desde estos primeros trabajos, se sintió más cómodo en México que en Francia, ya que “en México encontré mucha libertad, clientes muy entusiastas, audaces”. 

Posteriormente, trabajó en edificios más grandes, entre los cuales destacan la Escuela Secundaria Albert Einstein (1949), el Liceo Franco-Mexicano (1950), la Facultad de Economía de Ciudad Universitaria (en colaboración con José Hanhausen), el Súper Servicio Lomas (que en 2011 fue demolido de forma parcial para construir la Torre Bicentenario) y el Centro Deportivo Israelita (1955-1958). 

La obra de Kaspé siempre se caracterizó por ser austera y sencilla pero elegante, ya que en el periodo que se desempeñó no había una gran disponibilidad de materiales de construcción; sin embargo, siempre puso valor en lo esencial y realizó construcciones importantes. Además, de acuerdo con él mismo, la peculiaridad su trabajo era “la búsqueda de líneas grades”. 

Entre 1943 y 1973 Kaspé fue profesor en la Facultad de Arquitectura de la UNAM, la Universidad  Anáhuac, la Universidad Iberoamericana y Universidad La Salle, siendo fundador de estas dos últimas. 

Entre los reconocimientos que recibió se encuentran: La Gran Medalla de la Sociedad de Arquitectos, por parte del gobierno francés, en 1939; las Palmas Académicas del gobierno de Francia en 1957, y en 1980 fue elegido como socio emérito de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos, institución de la cual formó parte desde 1954. 

Además, como reconocimiento a su gran trayectoria, Alejandro Aguilera González y José Alejandro Avilón Ortiz publicaron el libro Vladimir Kaspé, Arquitecto Racionalista, obra que muestra la obra y pensamiento del arquitecto; y también se creó el Centro Cultural Vladimir Kaspé, ubicado en la Colonia Condesa de la Ciudad de México. 

Sin embargo, su legado no termina ahí, ya que también escribió un libro titulado Arquitectura como un todo. Aspectos teóricos-prácticos, el cual está escrito para todos aquellos que se sientan atraídos por la arquitectura. 

Además de la arquitectura, una de sus pasiones era la música, y en especial el piano (instrumento que tocaba de forma semiprofesional). De hecho, sobre estas artes, él opinaba que “La arquitectura y la música son las únicas manifestaciones de carácter plástico que son inventadas por el hombre”. 

Vladimir Kaspé falleció el 7 de octubre de 1996 en la Ciudad de México; pero, sin lugar a dudas, será recordado como uno de los mejores arquitectos mexicanos, cuyo legado perdurará como parte importante de la arquitectura en el país.

A 45 años de la Guerra de Yom Kippur

Luis Fernando Meneses

Un día como hoy, pero de 1973, comenzó un conflicto armado entre Israel por un lado y Egipto y Siria por el otro; el cual se conoce con el nombre de Guerra de Yom Kippur debido a que, en aquel año, dicha celebración judía fue celebrada en este día del calendario gregoriano.

La guerra de Yom Kippur fue provocada por dos factores principales: el fracaso en la resolución de los problemas derivados de la Guerra de los Seis Días (1967) y el ataque de parte de Siria y Egipto en contra de Israel el 6 de octubre de ese mismo año.

El contraataque israelí comenzó el 10 de octubre, fecha para la cual tanto la URSS como los Estados Unidos habían enviado ayuda a Egipto e Israel respectivamente (hay que recordar que dicha guerra se desarrolló de la Guerra Fría y el país norteamericano no quería la victoria de los egipcios por ser aliados de la Unión Soviética).

Las hostilidades duraron 19 días: el 25 de octubre se dieron por terminados los actos violentos luego de que la ONU solicitara un alto al fuego de forma inmediata. El saldo estimado de muertos tras el enfrentamiento fue de 15000 personas (8500 árabes y 6000 israelíes).

De alguna manera, el resultado fue favorable para ambas partes: Egipto recuperó la península de Sinaí y, por otro lado, dicha nación –el país árabe más grande-, a su vez reconoció la existencia del Estado de Israel. En 1979, ambos países firmaron un acuerdo de paz.

René Cassin: sinónimo de Derechos Humanos

Por Luis Fernando Meneses

Hace 50 años, el mundo vivía revoluciones de orden en las cuales, la lucha por un orden más justo era tema de todos los días. Fue también en 1968 cuando el premio Nobel de la Paz fue otorgado a René Samuel Cassin, jurista francés recordado como el redactor principal de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

René Samuel Cassin nació el 5 de octubre de 1887 en Bayona, Francia. Durante la Primera Guerra Mundial resultó herido, por lo que promovió la creación de la Unión Federal de antiguos combatientes y víctimas de guerra.

En 1919 terminó la carrera de Derecho. Posteriormente fue profesor de leyes en Lille y París; y entre 1924 y 1938 fue elegido por Francia para representar a su país en la Sociedad de Naciones. Desde el inicio, Cassin expresó lo que significaba el nazismo para el pueblo judío y mostró su descontento en contra de las solicitudes de Adolfo Hitler, pues era un atentado en contra de los ideales de la Revolución Francesa: libertad, igualdad y fraternidad. Más tarde rechazó continuar en esta labor al expresar públicamente estar en contra de los Acuerdos de Múnich.

Su labor por la defensa de los derechos del hombre lo llevó a ser nombrado delegado en las Naciones Unidas por Francia y a ser uno de los principales inspiradores y redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948).

En 1968 le fue otorgado el Premio Nobel de la Paz  por toda su trayectoria , mismaque fue consagrada a la paz, la justicia y los derechos humanos; así como por sus trabajos como redactor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Además, en este mismo año recibió el Premio de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, reconocimiento otorgado por la ONU.

René Cassin murió en París el 20 de febrero de 1976 y sus cenizas fueron depositadas en el Panteón de París, en el cual también se encuentran los restos de personajes como Voltaire, Jean-Jaques Rousseau, Victor Hugo o Marie Curie.

A medio siglo del 2 de octubre de 1968: La matanza de Tlatelolco

Por Raymundo Hernández Reyes

El 2 de octubre de hace 50 años tuvo lugar uno de los acontecimientos más trágicos en la historia moderna de México: la matanza de estudiantes en Tlatelolco, un acto de violencia que caló profundamente en el tejido social e hizo mella en la memoria colectiva  de nuestro país.

A lo largo de este medio siglo han salido a la luz nuevas investigaciones históricas que nutren la historia de lo que pasó aquel día y ofrecen así más detalles de lo que sucedía en México y el mundo antes, durante y después de esa fecha.

Existe un consenso generalizado en torno a la importancia histórica de la década de los sesenta del siglo pasado, caracterizado por protestas sociales en las que jóvenes de diversas regiones del planeta manifestaron su descontento hacia las estructuras políticas, sociales y económicas con las que eran regidos los gobiernos.

¿Cómo era el escenario internacional?

Es necesario tener en cuenta que la generación de jóvenes del mundo en aquella época fue marcada por el conflicto político-ideológico de la posguerra y la división del mundo en dos ejes políticos hegemónicos: el sistema liberal capitalista, representado por los Estados Unidos y el sistema socialista colectivista, cuyo máximo defensor fue la extinta Unión Soviética. El ambiente era tenso, pues durante la Guerra Fría –una guerra armamentista e ideológica-, se vivía en un estado de nerviosismo permanente, con temor a que la hostilidad entre el bloque capitalista y el comunista desembocara en una tercera guerra mundial.

Protestas juveniles en el mundo

En muchos países, los estudiantes decidieron atender las necesidades e injusticias que se tenían en sus naciones, lo que desencadenó protestas sociales:

  • Estados Unidos: Se desarrolló un movimiento juvenil (de contracultura) en contra de la política intervencionista y belicista estadounidense, particularmente marcado en la Guerra de Vietnam.
  • Francia: En el mes de mayo de 1968, tuvieron lugar protestas sociales organizadas por jóvenes que demandaban una ampliación de proyectos sociales y de mejora de calidad de vida. Además, los estudiantes se enfocaron en hacer críticas a la sociedad de consumo. Esta serie de protestas derivó en una de las más largas huelgas que ha vivido la nación francesa en su historia moderna.
  • Asimismo, hubo protestas sociales en muchos otros países, incluyendo Japón, Alemania, Italia, España, Argentina, Bolivia, India y Turquía.

Mientras tanto, en México

En la ciudad de México, una riña estudiantil entre estudiantes de las Vocacionales 2 y 5 del IPN y la preparatoria Isaac Ochoterena fue disuelta por el cuerpo policíaco de granaderos, lo que resultó en el detonante de una serie de manifestaciones, primero sólo de estudiantes pero luego apoyadas por otros sectores: campesinos, intelectuales e incluso padres de familia. Conforme el movimiento crecía, aumentaban las detenciones de participantes y la polarización de posturas, lo que culminó en lo ocurrido la tarde del 2 de octubre.

Alrededor de las 18:00 horas, en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, integrantes del Batallón Olimpia infiltrados en el contingente de manifestación abrieron fuego en contra de los manifestantes e integrantes del ejército que resguardaban el lugar. Ante la agresión, los militares respondieron disparando a todos puntos de la manifestación. La agresión y detenciones continuaron durante esos minutos y nunca ha sido posible determinar el número exacto de personas muertas, heridas y detenidas.

El gobierno mexicano intentó justificar la agresión y descalificar al movimiento estudiantil señalando a los manifestantes como agentes comunistas internacionales. Pese a que muchos integrantes del movimiento mostraron su simpatía en torno al triunfo de la Revolución Cubana en 1959 y a la ideología de izquierda, debe tenerse en cuenta que muchos de los jóvenes que protestaban se manifestaban también en contra de dicha ideología.

En el CDIJUM contamos con información proveniente de distintos fondos documentales, en los cuales se puede conocer un poco de la historia nacional; por ejemplo, el Fondo “Comité Central Israelita de México”.

Referencia:

Fondo: Comité Central Israelita de México / Sección: Comité de Antidifamación / Serie: Antidifamación /Caja 97 / Exp. 92.

El mayor caza nazis de la historia: Simon Wiesenthal

Por Luis Fernando Meneses

Luego del término de la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de las personas que fueron víctimas del horror nazi no quería más que olvidar lo sucedido, regresar a sus lugares de origen o buscar a sus familiares con la esperanza de que estuvieran vivos. Por otro lado, el resto del mundo puso la vista en un nuevo conflicto que partía ideológicamente al planeta en dos grandes bloques: la Guerra Fría.

Sin embargo, hubo quienes no quisieron olvidar lo que vivieron en los campos de concentración. Entre ellos, hubo un hombre que, a partir de su liberación, hizo todo lo posible para que los responsables pagaran por lo que habían hecho: Simon Wiesenthal , quien llegó a ser conocido como ‘el caza nazis’.

Wiesenthal, a quien hoy recordamos por su aniversario luctuoso número 13, nació el 31 de diciembre de 1908 en el antiguo Imperio Austrohúngaro, hoy Ucrania. Fue arquitecto, contador, investigador y, desde luego, cazador de nazis.

Simon Wiesenthal estudió en la Universidad Técnica de Praga la carrera de arquitectura. Posteriormente, vivió en Leópolis, que entonces pertenecía a Polonia. Tras estallar la Segunda Guerra Mundial fueron asesinados su padrastro y su hermanastro, y él fue forzado a cerrar su firma de arquitectos y a trabajar para el Estado.

Sin embargo, en 1941, tras la ocupación de la Unión Soviética por alemanes, él y su familia fueron arrestados en Checoslovaquia. Simon Wiesenthal fue internado en cinco campos de concentración en cuatro años. Durante este periodo, en uno de los momentos de mayor desesperación, intentó suicidarse cortándose las venas de las muñecas; pero los guardias de la Gestapo a cargo lo curaron con la intención de ejecutarlo después. Sin embargo, poco después un avión ruso cayó en el área del edificio donde estaba preso, y Wiesenthal aprovechó la confusión para mezclarse con los otros prisioneros.

Después de varios intentos de escape, en febrero de 1945 fue trasladado de Buchenwald a Mauthausen, campo que fue liberado por tropas norteamericanas tres meses después. Luego de recuperar la salud y reencontrarse con Cyla, su esposa (quien había escapado en 1942 usando papeles falsos), Simon Wiesenthal se dio a la tarea de recoger documentación que pudiera ayudar en contra de los nazis en los Juicios de Núremberg.

Apenas dos años más tarde, él, junto con treinta voluntarios, fundó el Centro de Documentación Judía en Austria, con el fin de recolectar más información que sirviera en futuros procesos; sin embargo, con el inicio de la Guerra Fría se perdió un poco el interés general por promover los juicios en contra de los crímenes de guerra. Pese a ello, Wiesenthal continuó con su labor y llevó a muchos nazis ante las autoridades: se estima que consiguió que enjuiciaran a más de 1100 criminales con ayuda del Servicio de Inteligencia de Israel. 

En 2003, Simon Wiesenthal anunció su retiro luego de 58 años de trabajo y de asegurar que había encontrado a todos los nazis que se había propuesto buscar. Sin embargo, su dedicación dejó un legado: en 1977, en la Universidad Yeshiva de Los Ángeles se fundó el Centro Simon Wiesenthal, institución dedicada a documentar las víctimas del holocausto y a llevar registros de los criminales de guerra nazis y sus respectivas actividades. Actualmente tiene más de 400 mil miembros y distintas sedes en Toronto, Buenos Aires, Jerusalén y París.

Para muchos, Simon Wiesenthal será recordado como ‘La memoria del Holocausto’ por su incansable trabajo para obtener justicia, mas no venganza. Como él solía decir, “cuando se mire atrás en la Historia quiero que la gente sepa que los nazis no fueron capaces de matar a millones de personas y huir como si nada”.

¿Por qué se conmemora a los Niños Héroes el 13 de septiembre?

Dentro de la Historia, existen diversas conmemoraciones que son reflejo de la identidad de un país y en México existen varias. Una de ellas tiene lugar el 13 de septiembre, cuando se libra la batalla del Castillo de Chapultepec.

La historia oficial de México dice que un día como hoy pero de 1847, seis adolescentes alumnos del Colegio Militar (con sede entonces en el Castillo de Chapultepec), resguardaron dicho recinto del asalto de las tropas invasoras, ya que, ese día, el ejército norteamericano irrumpió en la capital de nuestro país.

Durante la mitad del siglo XIX, México fue invadido por las tropas de Estados Unidos, que aprovechó la anarquía de la nación para hacer efectiva su política expansionista e intentar anexarse nuestro territorio.

Aquel día, los cadetes Juan de la Barrera, Agustín Melgar, Francisco Márquez, Fernando Montes de Oca, Vicente Suárez y Juan Escutia, junto a 800 soldados aproximadamente, defendieron el antiguo colegio militar de la invasión de las tropas estadounidenses; sin embargo, fueron derrotados.

La historia cuenta que Juan Escutia se arrojó del castillo envuelto en la bandera de México para que ésta no cayera en manos del invasor. Sin embargo, nuevas investigaciones sugieren que dicha hazaña fue realizada por el capitán Margarito Zuazo del batallón Mina y tuvo lugar por lo menos cinco días antes de la batalla del Castillo de Chapultepec, en la batalla en Molino del Rey.

Más allá del mito, la conmemoración de cada 13 de septiembre nos hace pensar en el heroísmo no sólo de aquellos seis cadetes, sino de todos aquellos que han arriesgado su vida en aras del bien común.

6 de septiembre de 1860: Se promulgan las Leyes de Reforma

Luis Fernando Meneses

El 6 de septiembre de 1860, el presidente Benito Juárez proclamó las Leyes de Reforma en el estado de Guanajuato dentro del contexto de la llamada Guerra de los Tres Años.

Este conflicto transcurrió de diciembre de 1857 hasta enero de 1861. Por un lado, los conservadores defendían el orden establecido, mientras que los liberales buscaban una nueva forma de gobernar el país.

Pese a que durante un tiempo ambos bandos tuvieron gobiernos paralelos (en Veracruz y la Ciudad de México respectivamente), pronto chocaron sus ideales y comenzó la guerra. Durante el transcurso de la Guerra de Reforma muchos de los conservadores decidieron cambiar su postura convencidos de que era necesario disminuir y controlar el poder que poseía la Iglesia.

Dentro del movimiento de reforma se pueden ubicar tuvo cuatro etapas:

  1. El antecedente que fue la reforma de 1833 de Valentín Gómez Farías.
  2. Una segunda reforma que incluía: la Ley Lerdo, que obligaba a corporaciones civiles y eclesiásticas a vender casas y terrenos; la Ley Juárez, para intentar suprimir los fueros militares y del clero para que dichos entes intervinieran sólo en los asuntos de su competencia y la Ley Iglesias, para prohibir el cobro de derechos y obvenciones parroquiales que los sacerdotes exigían a los pobres.
  3. Posterior a ésto, los sectores sociales afectados por estas leyes comenzaron las conspiraciones en contra de la administración. En tanto, el presidente Benito Juárez se vio obligado a trasladar su gobierno a varias ciudades del país.
  4. Fue en Veracruz en 1859, donde expidió las siguientes leyes de reforma: Nacionalización de Bienes Eclesiásticos, la ley del Matrimonio Civil, de Registro Civil, de Secularización de Cementerios, de Días Festivos y de Libertad de Cultos.

Dichas leyes, significaron en México cambios estructurales importantes y fueron proclamadas un día como hoy de hace 158 años por Juárez, también conocido como el “Benemérito de las Américas”.

A 46 años de la masacre de Múnich

Luis Fernando Meneses

Es común que durante eventos deportivos de gran magnitud como el Mundial de futbol o los Juegos Olímpicos, las sedes organizadoras procuren una máxima seguridad antes, durante e incluso después del tiempo de competencias, sin embargo, no siempre fue así.

El 5 de septiembre de 1972, durante las Olimpiadas de Múnich, ocho terroristas palestinos ingresaron a la villa olímpica cargados con armas de fuego y granadas para tomar como rehenes y posteriormente asesinar a 11 de los atletas que conformaban la delegación de Israel en la competencia deportiva.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 4 de la madrugada, cuando los extremistas de la facción palestina Septiembre Negro ingresaron a las instalaciones donde descansaban los atletas. Alemania, tras el término de la Segunda Guerra Mundial, intentaba dar al mundo una cara de armonía, amistad y paz, por lo que no preparó un gran dispositivo de seguridad para el evento.

El primer asesinado fue Moshé Weinberg, entrenador de lucha libre, mientras que 11 miembros más de la delegación fueron tomados como rehenes y más tarde fueron asesinados 10 tras un intento fallido de la policía alemana de rescatarlos en el aeropuerto de Frankfurt.

Los atletas que murieron a manos de los miembros de Septiembre Negro fueron: Eliezer Halfin Mark Slavin, David Berger, Zeev Friedman, Amitzur Shapira, André Spitzer, Kehat Shur, Jacobo Springer, Yosef Gottenfreud, Moshé Weingberg y Yosef Romano.

En el CDIJUM, conservamos algunos periódicos que documentaron dicho atentado como el Prensa Israelita del 8 de septiembre de 1972. En la primera plana se encuentra la declaración del Embajador Shlomo Argov (embajador israelí en el Reino Unido) en torno a la masacre y una fotografía de la delegación de Israel en la inauguración de los Juegos Olímpicos acompañada de un pequeño texto.

Sin duda, el recuerdo es esta masacre será recordada en cada justa olímpica como uno de los ataques terroristas más conocidos del siglo XX.

 

1 de septiembre de 1939: Estalla la Segunda Guerra Mundial

Luis Fernando Meneses 

La Segunda Guerra Mundial comenzó oficialmente el 1 de septiembre de 1939. Un año antes, Alemania había firmado el acuerdo de München – con el cual anexó a su dominio una región de Checoslovaquia-. Con esto, Francia y Gran Bretaña creían que se había evitado la guerra. Sin embargo, Adolfo Hitler tenía otros planes. 

Alemania, de a poco, fue tomando el control de sus nuevos territorios y los ministros francés y británico volvieron a sus países con la confianza de que todo había concluido y de que la guerra jamás pasaría. 

El 23 de agosto de 1939, la URSS y Alemania firmaron un pacto de no agresión, en el cual además se establecían el reparto de Europa Oriental. Tan sólo tres días después, Hitler invadió Polonia usando como pretexto un supuesto ataque de las tropas polacas a una antena de radio. 

El 1 de septiembre los alemanes bombardearon la ciudad de Wileun, destruyendo el 75% de la región. De esta manera, comenzaron las hostilidades del conflicto bélico más sangriento de la historia.