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Stan Lee: el judío que cambió la cultura desde el comic

Alberto Chimal

 

El mes pasado, el escritor Alberto Chimal participó en una interesante charla sobre figuras judías relevantes en los comics, dentro de la Feria Internacional del Libro Judío (FILJU). Hoy, y debido al fallecimiento de uno de los creadores más importantes del comic norteamericano, Alberto nos obsequia esta semblanza que les compartimos.

El portal de noticias TMZ ha reportado la muerte de Stan Lee, escritor y empresario estadounidense, tras haber sido llevado al Cedars-Sinai Medical Center en Los Angeles, California, debido a una emergencia médica la madrugada del 12 de noviembre.

 

Lee será recordado en todo el mundo por haber sido guionista y editor de larga carrera en Marvel, la célebre editora de cómics y hoy estudio de cine, así como creador –junto con Jack Kirby, Steve Ditko, John Romita y otros de los más destacados dibujantes de la cultura popular del siglo XX– de los superhéroes más populares de dicha compañía. Iron Man, el Hombre Araña, Hulk, Thor, Pantera Negra, Doctor Strange y los Hombres-X son sólo unas pocas de sus numerosas creaciones, actualmente convertidas en estrellas globales gracias a las películas que Marvel realiza por su cuenta o asociada con otros estudios de Hollywood.

 

 

Stanley Martin Lieber nació el 28 de diciembre de 1922 en Manhattan, Nueva York, en una familia judía emigrada de Rumania a los Estados Unidos. Tras graduarse de high school antes de tiempo, a los 17 años ingresó como asistente en la editorial Timely Comics, que con el tiempo cambiaría de nombre para convertirse en Marvel. Interesado en la escritura desde su adolescencia, en muchas ocasiones declaró que su aspiración inicial había sido la literatura, y que su seudónimo –“Stan Lee”– fue ideado para no firmar con su propio nombre su trabajo de menor prestigio en revistas populares. Éstas, sin embargo, fueron el terreno de sus obras más importantes, y Lee nunca completó una novela en prosa.

 

En cambio, ascendió hasta llegar a ser editor en jefe y director de arte de Marvel, y en noviembre de 1961, en el número 1 de la revista Fantastic Four, dio a conocer a los Cuatro Fantásticos, los primeros personajes de lo que se conoció después como el Universo Marvel: un conjunto enorme de historias entrelazadas que se sigue publicando hasta hoy y en el que los héroes, además de tener aventuras extrañas y conflictos violentos, tienen debilidades y preocupaciones humanas que los vuelven más cercanos a sus lectores y permiten que personas de muchos orígenes y edades distintas puedan interesarse en ellos.

Este tratamiento naturalista, dentro de la fantasía desbordada de los superhéroes, fue la principal innovación de Lee y ha permitido también que sus personajes se refieran de muchas formas a los temas de actualidad de su momento. En 1971, por ejemplo, Lee escribió una historia en tres partes de la revista Amazing Spider-Man contra la adicción a las drogas a pedido de una dependencia gubernamental estadounidense; cuando la Comics Code Authority –entidad censora de aquel tiempo– se opuso a dar su sello de autorización para la publicación, Lee se arriesgó a que la revista apareciera sin el sello. La historia fue unánimemente elogiada, lo que permitió dar a conocer el problema de la adicción a un público nuevo y causó indirectamente que comenzaran a relajarse las restricciones de contenido de la CCA, impuestas durante décadas.

En las últimas décadas de su vida, Lee realizó muchos proyectos fuera de Marvel, aunque retuvo el título de presidente emérito de la compañía y fue siempre uno de sus más llamativos promotores. Entre otros reconocimientos, recibió en 2008 la Medalla Nacional de las Artes de los Estados Unidos. Su esposa, Joan Clayton, con quien estuvo casado desde 1947, murió el año pasado. Le sobrevive una hija, la actriz Joan Celia Lee.

 

Además de todos sus logros, Stan Lee tenía un sitio curioso en la memoria colectiva debido a sus cameos en las películas de Marvel: desde 1989, cuando apareció brevemente como miembro de un jurado en la película para televisión The Trial of the Incredible Hulk, Lee ha tenido apariciones brevísimas en numerosas películas protagonizadas por sus personajes. Espectadores de todo el mundo, aun si no sabían quién era, pueden reconocerlo: un anciano delgado, de poblado bigote, que por alguna razón aparece una y otra vez en medio de sucesos extraños y aventuras cósmicas.

 

El CDIJUM acompaña en su dolor a los familiares y fans de Stan Lee Z”L. Que no sepan más de penas.

Mesa redonda: Inmigración, diáspora y exilio

De izquierda a derecha, José Antonio Zamora, Agustín Serrano y Pablo Yankelevich. De pie, Enrique Chmelnik

De izquierda a derecha, José Antonio Zamora, Agustín Serrano y Pablo Yankelevich. De pie, Enrique Chmelnik

Ayer, martes 21 de junio de 2016, tuvo lugar la primera de nuestras mesas en el marco del congreso “Ciudadanía, Exilio y Deber de memoria”. Se llevó a cabo en el vestíbulo del Centro Comunitario Nidjei Israel, sede actual del CDIJUM.

Vestíbulo del Centro Comunitario Nidjei Israel

Vestíbulo del Centro Comunitario Nidjei Israel

Se dio acceso al público a las 17:30 horas, de modo que los asistentes pudieran apreciar el hermoso vestíbulo y la exhibición temporal de libros y carteles relativos al exilio.

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Parte de la exhibición temporal de libros sobre el exilio

Mientras tanto, el moderador de la mesa, Agustín Serrano de Haro, y los dos ponentes, Pablo Yankelevich y José Antonio Zamora, se ponían de acuerdo con respecto a la dinámica de la actividad.

De izquierda a derecha: Pablo Yankelevich, José Antonio Zamora y Agustín Serrano

De izquierda a derecha: Pablo Yankelevich, José Antonio Zamora y Agustín Serrano

Poco después de las 18:00 horas, Enrique Chmelnik, director del CDIJUM, dio la bienvenida al público y cedió la palabra a Agustín Serrano.

Enrique Chmelnik, director del CDIJUM, dio unas palabras de bienvenida

Enrique Chmelnik, director del CDIJUM, dio unas palabras de bienvenida

El primero en tomar la palabra fue Pablo Yankelevich, para hablar acerca de las dictaduras y los exilios en América Latina. El Dr. Yankelevich comenzó explicando lo que es el exilio: la forma que adopta la vida en un estado de excepción; y reflexionó acerca de la forma en que, a lo largo de la historia, se les han dado -y revocado- derechos en diferentes naciones a los exiliados. Puso el ejemplo de Francia en 1915, cuando se revocó la ciudadanía a los residentes que hubieran nacido en naciones consideradas enemigas en ese momento. También explicó cómo los campos de concentración surgieron cuando el estado de excepción se convirtió en regla.

 

El público escuchaba con atención al Dr. Yankelevich

El público escuchaba con atención al Dr. Yankelevich

Más adelante, el Dr. Yankelevich habló de las diferencias y similitudes entre los exilios ocasionados por las dictaduras chilena, brasileña y argentina en la década de los 60 del siglo XX. Resaltó que la mayor parte de los exiliados argentinos era de clase media porque la dictadura de ese país se ensañó con sus críticos y detractores, la gran mayoría de los cuales eran, precisamente, intelectuales de clase media; mientras que los exiliados chilenos mostraban mayor heterogeneidad a causa de que el golpe de estado provocó la expulsión de gente de más sectores populares.

Parte del público que se dio cita

Parte del público que asistió

Yankelevich también abordó la necesidad de estudiar con cuidado los diversos archivos y testimonios sobre los exilios, de modo que podamos comprenderlos mejor, con todo y sus paradojas. Ilustró el caso comentando que el gobierno de Díaz Ordaz dio asilo a estudiantes de izquierda brasileños pocas semanas después de la matanza de estudiantes en Tlaltelolco, lo que a primera vista puede parecer una contradicción.

Concluyó diciendo que las memorias del exilio son diversas porque dependen del género, la edad, los antecedentes y el contexto de cada persona: que son un mosaico formados por múltiples testimonios individuales y que, mientras más memorias de éstas capturemos, mejor podremos hacernos una idea de sus implicaciones.

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Otro ángulo de la presentación

A continuación, el Dr. José Antonio zamora habló sobre el fenómeno migratorio y el mito dela ciudadanía. Comenzó afirmando que, durante mucho tiempo, ha habido debates con respecto a cuál debe ser el concepto de ciudadanía, y que una de las dificultad para llegar a un acuerdo está en que, cuando se piensa en “ciudadanía”, se piensa en las promesas asociadas a un derecho universal. De esta manera, la idea de ciudadanía no es compatible con la exclusión, a pesar de que, para efectos prácticos, no pasa así.

Participación del Dr. Zamora

Participación del Dr. Zamora

Uno de los obstáculos para que se otorguen derechos universales de ciudadanía es el concepto de nacionalidad, afirmó el Dr. Zamora: al no reconcoer al exiliado como parte de un estado (por no ser “de esa nacionalidad”), sus derechos son más bien concesiones y pueden ser retirados, como ha pasado en incontables ocasiones en numerosos países. Pero la nacionalidad no es el único escollo: en otros momentos, la ciudadanía ha sido condicionada por la edad, el género y hasta las posesiones de los individuos.

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Más adelante, el Dr. Zamora reflexionó acerca de la relación entre globalización y nacionalismo. Comentó que en algún momento se pensó que la globalización significaría un debilitamiento de los estados, pero que, paradójicamente, ha sucedido lo contrario: el nacionalismo se ha exacerbado y eso ha endurecido la postura contra la migración.

 

El público se mostró muy interesado y participativo

El público se mostró muy interesado y participativo

Luego de un interesante diálogo con el público, concluyó la mesa, alrededor de las 20:00 horas.

Los asistentes se quedaron un rato más a intercambiar opiniones entre ellos y con los ponentes

Los asistentes se quedaron un rato más a intercambiar opiniones entre ellos y con los ponentes

El día de hoy, el tema será México, lugar de encuentro de judíos y españoles, y contará con la participación de Alicia Gojman, Daniela Gleizer y Antolín Sánchez Cuervo, en una mesa moderada por Graciela Fainstein Lamuedra. ¿Gustan acompañarnos?