Entradas

Diciembre 2018

Selección de libros por Carlos Guerrero García / Fotografía por Luis Fernando Meneses

¡Llegó Janucá! En la biblioteca del Centro de Documentación e Investigación Judío de México tenemos algunos títulos sobre esta festividad, mismos que puedes consultar aquí, en nuestra sede. ¿Cuál llama más tu atención?

Vitral 17

2 de agosto de 1943: Rebelión de prisioneros en el campo de Treblinka

Raquel Castro

A menos de dos horas en automóvil de la ciudad de Varsovia, en medio de un bosque, se encontraba el campo de exterminio de Treblinka, construido por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. En las cámaras de gas de Treblinka, que funcionó apenas un año tres meses, fueron asesinados entre 700 000 y 900 000 judíos, así como alrededor de 2 000 gitanos.

Sin embargo, uno de los datos que vuelven especialmente interesante a Treblinka es que el 2 de agosto de 1943 hubo una revuelta organizada por prisioneros del campo. La organización fue minuciosa y comenzó desde principios de ese año, cuando un grupo de internos formó un grupo subterráneo de resistencia con la intención de ganar el control del campo y liberar a los presos.

El primer líder del movimiento fue el médico judío Julian Chorążycki, quien había llegado a capitán del ejército polaco, y que cometió suicidio, para no delatar a sus compañeros, cuando se dio cuenta que su captura era inminente. Después de él, tomó el mando otro médico que también había sido oficial del ejército polaco, Berek Lajcher, y con él participaron, entre otros, la doctora Irena Lewkowska, Rudolf Masaryk (que murió durante la revuelta), Marceli Galewski y Samuel Rajzman; pero contaron con el apoyo de muchas más personas.

La fecha del levantamiento fue elegida de manera práctica: el 2 de agosto de 1943 fue lunes, día en que normalmente no trabajaban las cámaras de gas. Un grupo de guardias, compuesto por alemanes y ucranianos, había aprovechado la ocasión para salir de excursión, cosa que aprovecharon los internos, quienes se escurrieron en la armería (usando una llave que habían duplicado tiempo antes) y robaron veinte granadas de mano, unos 25 rifles y tantas pistolas como pudieron.

La revuelta comenzó minutos antes de las 4 de la tarde y duró cosa de media hora, tiempo en el que la insurgencia judía, conformada por unas 700 personas, volaron edificios, incendiaron un tanque de petróleo y quemaron varias estructuras cercanas.

Al final, fueron cerca de 200 personas las que lograron escapar del campo. Algunas se escondieron en los bosques cercanos y se unieron a los partisanos; otros fueron ayudados por campesinos polacos. De ellos, sólo se sabe de unos 70 que lograron sobrevivir hasta el final de la guerra.

Más adelante, algunos de los sobrevivientes escribieron sus testimonios, para que quedara constancia del grupo de valientes que arriesgó (y, en su mayoría, perdió) la vida para defender su dignidad, la de sus compañeros de cautiverio y, en general, la de todas las víctimas del horror nazi. Tal fue el caso de Jankiel Wiernik (1889 – 1992), judío polaco que sobrevivió al escape y que escribió sus memorias casi de inmediato. Éstas fueron publicadas bajo el título Rok w Treblince (Un año en Treblinka), que fue editado originalmente en 1944 por organizaciones subterráneas de resistencia y circuló en la Europa todavía ocupada por los Nazis. Por cierto: una edición en español del libro de Wiernik, publicada en 1945 por la Asociación Editorial Pro Cultura, puede ser consultada en la biblioteca del CDIJUM.

Vitral 16

Vitral 14

Vitral 13

Portada del libro La Grande rafle du Vel' d'hiv', de Claude Lévy y Paul Tillard

A 75 años de la redada del Velódromo de Invierno

El día de hoy, 16 de junio de 2017, se cumplen 75 años de uno de los hechos más vergonzosos de la historia moderna de Francia. La traductora Johana Rabinovich nos cuenta al respecto en este artículo:La placa conmemorativa que se encuentra donde estuvo el Velódromo de Invierno

 

La redada del Velódromo de Invierno

Johana Rabinovich

A partir de las cuatro de la madrugada del 16 de junio de 1942, y hasta el final del día siguiente, 17 de junio, tuvo lugar uno de los hechos más vergonzosos de la historia de Francia: la detención de más de 13 mil judíos de origen extranjero que radicaban en Paris. Durante estos dos días la policía francesa fue casa por casa con la orden de actuar con la máxima rapidez. Los detenidos fueron encerrados, en su mayoría, en el Velódromo de Invierno. Desde ahí fueron trasladados a varios campos de concentración, entre ellos Auschwitz, en el que serían todos aniquilados. En el Velódromo de Invierno los tuvieron en deplorables condiciones higiénicas, a pan y agua. De ellos sobrevivieron aproximadamente 8 mil personas.

A los solteros y a las parejas con hijos mayores se les trasladó al campo de Drancy. Al Velódromo fueron trasladadas las parejas con hijos menores de 16 años. En el lugar no había nada preparado para ellos: ni comida, ni sanitarios, ni dónde dormir, y tuvieron que vivir en esas condiciones por cinco días. Se separó a los padres de sus hijos y a los niños se los llevaron engañados a los campos de concentración con la promesa de que ahí encontrarían a sus padres. Una vez ahí, fueron asesinados de inmediato.

 

Transportes estacionados afuera del Velódromo de Invierno, 16-17 de junio de 1942

A este suceso se le conoce como La Redada del Velódromo de Invierno y se convirtió en una de las mayores vergüenzas en la historia de Francia, pues la operación fue organizada y llevada a cabo enteramente por franceses (policías, autoridades y colaboradores), con el fin de complacer a los nazis. Por supuesto, hay que resaltar que hubo franceses que ayudaron y escondieron a los judíos, permitiendo así que se salvaran.

 

La recuperación de un recuerdo casi ignorado

Este terrible episodio no entró en los libros escolares hasta la década de los ochenta, y fue hasta 1995 que el entonces presidente francés, Jacques Chirac, reconoció la responsabilidad de los franceses en la deportación de los judíos. Del gigantesco velódromo no queda ni rastro, ya que fue derruido en 1959. Únicamente hay una placa conmemorativa para dar constancia de lo que ocurrió.

Durante mucho tiempo hubo pocos testimonios consignados sobre este suceso, pero recientemente han aparecido novelas como Velódromo de Invierno, de Juana Salabert (2001) o películas como La llave de Sarah (de 2010 y basada en la novela de mismo título, de Tatiana de Rosnay). En el campo de la no ficción, probablemente el primer libro sobre el tema es  La Grande rafle du Vel’ d’hiv’, de Claude Lévy y Paul Tillard, publicado en 1967. (Por cierto, un ejemplar de la edición original, en francés, de esta crónica –que incluye testimonios de sobrevivientes y dieciséis páginas con fotografías– se encuentra disponible para consulta en la biblioteca del Centro de Documentación e Investigación Judío de México).

Portada del libro La Grande rafle du Vel' d'hiv', de Claude Lévy y Paul Tillard

Enciclopedia Judaica Castellana: obra de referencia que sigue vigente

Francisco Javier Acosta Martínez

A pesar de los años transcurridos desde su primera edición, la Enciclopedia Judaica Castellana es uno de los libros más consultados en el Centro de Documentación e Investigación Judío de México. En 1950, los periódicos de los distintos sectores de la Comunidad Judía de México dieron a conocer la realización de esta obra y destacaron sobre todo el nivel de investigación y seriedad en el proceso de la obra. Un ejemplo que lo ilustra es este editorial de la revista Kol Haam de agosto – septiembre de ese año: “La enciclopedia se halla enriquecida con abundante material referente a la historia de nuestro pueblo desde sus orígenes más remotos hasta la fecha.” El resto del artículo habla de la importancia de los temas relacionados con México (comercio, sociedad y cultura) que aborda la enciclopedia.

En el prólogo de la Enciclopedia, Eduardo Weinfeld menciona las necesidades de su obra, las dificultades que se tuvieron al unir la historia de todos los sectores y los métodos que utilizaron en la elaboración de la misma: “Los que hemos colaborado en esta empresa nos damos perfecta cuenta de nuestras limitaciones, de nuestras  insuficiencias y de lo lejos que hemos quedado de la realización del programa que no habíamos trazado… la convicción de que estábamos haciendo una obra realmente útil y nueva nunca nos abandonó.”

La Enciclopedia sigue siendo importante por sus fuentes y por estar escrita en español. Ello la hace más fácil de consultar y la pone al alcance de un público más amplio. De hecho, debido a su contenido y su facilidad de manejo, ha servido de apoyo para investigaciones, tesis y artículos que han salido de nuestra sede. Sin duda, es una de las bases más importantes para realizar algún estudio histórico, sociológico y antropológico del pueblo judío.

El desconocido autor al que todos conocemos

Fotografía de Ferdinand Schmutzer.

 

Carlos Guerrero

¿Quién no recuerda la película Bambi? Proyectada por primera vez en 1942, desde entonces ha conmovido a muchísimas generaciones en todo el mundo. Probablemente, es parte de la cultura popular la tragedia que vive el venadito y pocos pueden afirmar que desconocen esta historia. Sin embargo, lo que resulta menos conocido es que Bambi (dirigida por David Hand y producida por Walt Disney) se basa en una novela escrita por un autor judío, cuya propia vida podría ser material para un libro o un filme.

Su nombre fue Siegmund Salzmann pero escribió con el seudónimo de Félix Salten. Nació en el seno de una familia judía en Budapest, Hungría (1869-1945) y, a finales del siglo XIX –cuando él tenía sólo tres años– su familia emigró a Viena, Austria, en busca de mejores condiciones de vida, ya que ahí se reconocía la ciudadanía completa a los judíos desde 1867. Salten, desde muy joven, tuvo una fascinación e inclinación por las letras; y aunque el negocio de su familia quebró y él tuvo que desertar de la escuela para comenzar a trabajar en una compañía de seguros, esto no impidió que comenzara a escribir sus primeros poemas y reseñas de libros, mismos que fueron publicados en diversos periódicos de la época.

Credencial de la Asociación de Corresponsales Extranjeros en Viena.

La trayectoria literaria de Salten fue policromática: en su juventud, formó parte del movimiento “Joven Viena” (en alemán Jung-Wien), cuyos miembros exploraban y debatían a través de diversas perspectivas de la corriente modernista y de sus vertientes como el simbolismo y expresionismo. En esa época, Salten se vinculó con importantes poetas, filósofos y escritores, tanto judíos como gentiles, entre los que podemos mencionar a Karl Krauz, Arthur Schnitzler, Peter Altenber, Hugo von Hofmannsthal y el destacado biógrafo y activista social Stefan Sweig.

En 1890 publicó su primera colección de historias cortas, y con el tiempo publicó una amplia gama de guiones, cuentos, novelas, libros de viaje y colecciones de ensayos. En su tiempo, entre sus obras más relevantes se contaban Josefine Mutzebancher (1906); Martín Overbeck (1927); Historias de quince liebres (1927); Florian, el caballo del emperador (1933); Perrie (1938); y, por supuesto, Bambi, una vida en el bosque (1923), así como su secuela, Los hijos de Bambi (1938).

Bambi, una vida en el bosque fue un éxito de inmediato y en 1928 fue traducida al inglés.

Crédito de la imagen: Walt Disney Pictures

En 1933, Salten vendió por sólo 5000 dólares los derechos de Bambi, una vida en el bosque a la compañía de Walt Disney. Es posible que esta venta de los derechos hubiera obedecido a que Salten temiera que su obra fuera destruida, ya que en ese mismo año, en Berlín, Alemania, estudiantes, profesores y miembros del partido nazi realizaron la quema de libros de autores judíos, marxistas y pacifistas, como parte de su acción antisemita y racista de higiene racial y cultural alemana. Este suceso fue el preludio de la hecatombe más trágica del pueblo judío, tal como decía el poeta francés de origen judío Johann Heinrich Heine:

“Allí donde se queman los libros, se acaba de quemar a los hombres”

De ser así, la intuición de Salten no estaba equivocada: en 1936, sus obras fueron registradas en las listas de obras prohibidas por el régimen nazi. Dos años después, con la anexión de Austria a la Alemania nazi, la situación de escritores e intelectuales como Salten se tornó peligrosa. Sin embargo, poco después de la anexión, Félix Salten logró escapar junto con su esposa, la afamada actriz Ottilie Metz, y sus dos hijos, Paul y Anna-Khaterina, exiliándose en Zúrich, Suiza, donde vivió hasta su muerte, poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial.

Félix Salten y sus hijos en 1911 (Fotografía propiuedad de la Biblioteca Nacional de Austria)

En el CDIJUM contamos con una obra de Félix Salten. Se trata de la novela Olga Frohgemuth, publicada en 1910 por la editorial Ficher en Berlín (Alemania). Destaca por ser una primera edición y por la tipografía Fraktur, que forma parte del sub-grupo de letras gótico. Fue la tipografía más utilizada en Alemania entre siglos XVI y XIX, hasta que en 1941 fue sustituida por la tipografía antiqua, por órdenes de Hitler, ya que aseguraba que el origen de aquellos tipos era judío.

Nuestro Centro, en su tarea de conservar y difundir el patrimonio bibliográfico e histórico del pueblo judío en México y en la diáspora, pone a disposición del público en general el acceso a esta obra de Félix Salten, así como a la de muchos autores judíos prominentes de la literatura judía en Europa y en América Latina.

Libro de Felix Salten disponible en el CDIJUM