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La filosofía de Martin Buber

Por Luis Fernando Meneses

Durante su vida, Martin Buber abarcó estudios de distintos enfoques multidisciplinarios, méritos que le hicieron acreedor de ser considerado como uno de los filósofos judíos más importantes del siglo XX.

Nieto del investigador del Midrash Salomon Buber, Martin nació el 8 de febrero de 1878 en Viena. Pasó sus primeros años en Galitzia; pero durante su juventud se dedicó a estudiar filosofía en Viena, Berlín, Leipzig y Zúrich.

Desde sus años como estudiante, Buber sentía simpatía por el sionismo, al que se unió de forma activa desde 1898, ya que veía en él un fenómeno de renacimiento espiritual del pueblo judío. En 1906, ya inmerso en este movimiento, presentó una exposición sobre la Haskalá (Ilustración judía), corriente que, junto con el racionalismo, consideraba los principios básicos del sionismo.

Entre 1916 y 1924 editó la revista Der Jude, la publicación judía más importante de Alemania. Justo en 1924, ocupó la cátedra de ciencia religiosa judaica en la Universidad de Frankfurt y publicó su libro Ich und Du, en el que trató los conceptos fundamentales de su filosofía y, en particular, la posición del hombre frente a Dios.

En 1938 salió de la Alemania nazi y se trasladó a Palestina, donde fungió como profesor de filosofía social en la Universidad Hebrea de Jerusalén.

La Biblia hebrea

El trabajo de Martin Buber abarcó también la traducción. Entre 1926 y 1929 colaboró con Franz Rosenzweig en la traducción de la Biblia hebrea al alemán. De acuerdo con el historiador Hans Kohn, en la Biblia “Buber encontró el gran documento del diálogo entre Dios y el hombre”. Asimismo, se sabe que en lo que más se enfocó fue en el estudio del Pentateuco (la Torá).

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Obras recopilatorias

Otro de los trabajos en los que se enfocó fue la recopilación de relatos y cuentos judíos, gracias a lo que publicó libros como Cuentos del Rabi Najman o El Rabi de la buena fama, este último disponible en la biblioteca del CDIJUM. 

El CDIJUM resguarda algunos títulos de Martin Buber, disponibles para su consulta.

Martin Buber falleció el 13 de junio de 1965 en Jerusalén. Hay quienes lo consideran como el más grande conocedor de la obra de los jasidim del siglo XX, sólo uno de los rasgos a destacar de este gran filósofo.

Referencia: 

Enciclopedia Judaica Castellana. (1946). Seguers, Anna. Enciclopedia Judaica Castellana (v.2, p. 402). México.

Rosalind Franklin la científica relegada

Por Luis Fernando Meneses

Actualmente, gracias al rápido acceso a la información que proporcionan los medios de comunicación (sobre todo Internet), nos enteramos todos los días de avances científicos que son resultado de importantes investigaciones, hechas con las herramientas más avanzadas para tal fin. Sin embargo, Rosalind Franklin vivió en una época muy distinta a la actual, por lo que su trabajo fue adjudicado a otros colegas suyos y jamás recibió los premios que mereció.

Rosalind Franklin nació en 1920, en Londres. De acuerdo a relatos de su hermana, su madre notó que Rosalind, desde que era niña, era rigorista con ciertas cosas, ya que se negaba a aceptar algo como cierto si no había demostraciones válidas para esa afirmación. Además, siempre destacó en el colegio, siendo una alumna de excelencia. Sin embargo, su padre no estaba a favor de que continuara con sus estudios.

En 1951 ingresó a trabajar en un laboratorio químico de París y después ingresó a la Universidad Kings College, siendo ya experta en cristalografía de rayos X, disciplina que analiza la forma en la que los cristales se difractan o dispersan y que permiten ver estructuras moleculares tridimensionales.

Fue en esta universidad donde desarrolló, junto a Raymond Gosling, la famosa “Fotografía 51”, misma que dio por primera vez una pista de cómo debería ser la estructura del ADN. Asimismo, anotó mediciones y observaciones de dicha estructura, datos sin los que muy probablemente no se hubiese podido avanzar mucho.

Sin embargo, constantemente recibía ataques de parte de sus colegas que intentaban hostigarla. Por ejemplo, la hermana de Rosalind Franklin, Jenifer Glynn, ha asegurado que no se le permitía entrar en la sala común de descanso por ser mujer.

Más tarde se supo que uno de sus compañeros de trabajo, Maurice Wilkins, compartió con los científicos James Watson y Francis Crick la información de las investigaciones de Franklin, y que ellos aprovecharon estos avances para formular la primera hipótesis de cómo es la estructura del ADN.

Este trabajo los hizo acreedores del Premio Nobel de química en 1962; sin embargo, ninguno nombró siquiera a Rosalind, que había muerto el 16 de abril de 1958, a los 37 años de edad, a causa de cáncer de ovarios, aunque hasta ahora se desconoce si el riesgo de exponerse a la radiación durante su labor fue lo que provocó esta enfermedad.

Franklin había abandonado sus investigaciones sobre el DNA y se enfocó en otras investigaciones que le permitieron conocer la porosidad del carbón o la estructura molecular de los virus, siendo esta última retomada por su colega Aaron Klug. Los resultados de esta investigación lo hicieron merecedor del Premio Nobel de Química en 1982.

Con el tiempo, se fue dando el reconocimiento a Rosalind Franklin, quien hoy goza de un lugar privilegiado entre los científicos más destacados del siglo XX. Además, desde 2003 la Royal Society de Reino Unido entrega un premio que lleva su nombre y que reconoce a las mujeres científicas.

 

Referencia:

BBC Mundo (2018), Rosalind Franklin, la olvidada científica detrás del descubrimiento de la estructura del ADN, uno de los más importantes para la medicina moderna, BBC, recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-44225714

Ignotofsky Rachel, (2017) Mujeres de la ciencia: Rosalind Franklin, El País, recuperado de: https://elpais.com/especiales/2018/mujeres-de-la-ciencia/rosalind-franklin.html

Vicente Miguel, La dama ausente: Rosalind Franklin y la doble hélice, recuperado de: http://www.xtal.iqfr.csic.es/Cristalografia/archivos_10/la-dama-ausente-rosalind-franklin.pdf

El Polifacético Marc Chagall

Por Luis Fernando Meneses

A lo largo de la historia, han vivido grandes artistas y personajes judíos dignos de reconocimiento; sin embargo, Marc Chagall ocupa un lugar privilegiado entre ellos, y aunque no se demerita el trabajo de los demás, no son reconocidos por el crítico Robert Hughes como “el artista judío por excelencia del siglo XX.”

Chagall nació el 7 de julio de 1887 en la antigua Rusia Blanca (ahora conocida como Bielorrusia). El pintor, escultor, paisajista, retratista, escenógrafo teatral y diseñador de vitrales, viene de una familia judía.

Primeros años y formación

Hijo de un comerciante de arenques, los primeros años de su vida creció en una pequeña casa de madera junto con sus hermanos en el pueblo de Vítebsk, localidad que lo marcaría para siempre al grado de plasmarla en una de sus pinturas titulada Yo y mi pueblo mágico (1911), donde se pueden ver la iglesia, algunas casas coloridas y también animales.

Pese a los obstáculos impuestos por el régimen al judaísmo, Chagall se inscribió en una escuela de lengua rusa, donde ya se notaba la atracción que sentía sobre las materias de geometría y dibujo. Más tarde, en 1906, estudió pintura en el taller de Pen, donde principalmente hizo paisajes y retratos.

En busca de trascendencia, abandonó el taller y decidió acudir a la Sociedad Imperial para el Apoyo a las Artes, mientras se ganaba la vida como camarero y pintando carteles publicitarios. Al respecto, mencionó que “era agradable ver oscilar en el mercado, bajo el dintel de una carnicería o de una frutería mis primeros carteles, cerca de los cuales, retozaban tiernamente un cerdo o una gallina”. (Corti, 1992, p:8).

Luego  de mantenerse un buen tiempo dentro de la Sociedad, decidió abandonarla e inscribirse en la escuela de Elisabetta Svanseva. Pero hasta este punto, su formación no estuvo completa, ya que posteriormente ocurrieron dos acontecimientos que marcarían su carrera como artista: su encuentro con Bella Rosenfeld, su futura esposa, y el viaje a París junto a León Bakst, su maestro.

De dicho viaje surge un nuevo estilo en su pintura, pues aunque seguía desarrollando su obra con los elementos recordados durante su vida en Rusia, esta vez los plasma con más juegos de luz y colores: “he traído mis objetos de Rusia; París ha vertido la luz en ellos.” (Corti, 1992, p:9).

Es también en esta ciudad donde tomó influencia de la pintura de Van Gogh, Vlaminck y Rouault, entre otros; estilo que se tradujo en el abandono del dibujo, dejando al color como único elemento a considerar en la composición de sus cuadros. Además, se relacionó con poetas como Apollinaire, Cendrars y Canudo.

Sin embargo, al no ser rentable la venta de sus cuadros, decidió aceptar la propuesta hecha por el comerciante y crítico Herwarth Walden, quien le organizó una exposición en Berlín en 1914. Durante ese mismo año, decidió regresar a Rusia, encontrando nuevamente a Bella Rosenbeld y, esta vez, casándose con ella.

De este matrimonio surgió nueva inspiración para Marc Chagall, pues fusionó el amor hacia Bella y el reencuentro que tuvo con su pequeño mundo judío, combinación presente en algunos de sus cuadros. Por otro lado, la Revolución Rusa fue una temática de algunos de sus trabajos como Soldado herido (1914).

Durante 1918, fue nombrado Comisario de Bellas Artes y director de la Academia de Vítebsk, donde promovió diversas actividades culturales. Sin embargo, hostigamiento y presión dentro de la Academia lo orillaron a viajar a Moscú en 1920. En la capital rusa trabajó haciendo escenografía teatral, así como vestuarios para las puestas en escena.

Dos años más tarde, en 1922, debido a las presiones económicas y el aislamiento cultural, decidió marcharse hacia Alemania; y para el año siguiente realizó una segunda visita a París.

Luego de pasar varios años en la incertidumbre sobre su futuro y recorriendo distintas ciudades, la década comprendida entre 1930 y 1940 es en la que tienen lugar sus grandes obras, entre las cuales destacan: Dedicado a mi mujer, Acróbatas, Luces de las bodas, En torno a ella, La caída del ángel y Sueño de una noche de verano. A la par, se dedicó a la ilustración del Antiguo Testamento, atraído por la historia bíblica.

En 1939, durante el inicio de la Segunda Guerra Mundial, Chagall recibió el premio Carnegie; sin embargo, su mente se encontraba ocupada en la angustia que le generó la persecución nazi y los alcances que un conflicto así podría tener. Dos años después viajó al continente americano, en busca de refugio debido a la Guerra. Uno de los países visitó durante esta etapa fue México, y es aquí donde creó el vestuario y la decoración del ballet Aleko, basado en el poema Gitanos de Alexander Pushkin. Sin embargo, continuó mostrando una gran preocupación por el futuro de su tierra durante la Segunda Guerra Mundial. 

Mientras todo esto sucedía, pintó En el crepúsculo (1943) y A mi esposa del mismo año, pero decidió hacer una pausa en su trabajo debida a la muerte de su compañera de vida.

Un año más tarde, volvió a pintar, con su esposa nuevamente como una de sus temáticas preferidas, haciendo evocación a la felicidad que perdió. A la par, trabajó nuevamente haciendo vestuarios para obras teatrales, pero esta vez en Nueva York para representaciones como  El pájaro de fuego de Stavinsky.

Regreso a Europa y últimos años

Una vez terminada la Guerra, decidió regresar a Europa y visitó distintos sitios como Israel, Roma o Nápoles, acompañado de su segunda esposa, Valentina Brodskaya. Además, Chagall se dedicó al diseño de vitrales para iglesias y sinagogas.

Años más tarde, en 1973, inauguró el Museo Nacional de Niza, recinto que guarda sus obras bíblicas; mientras que su máximo reconocimiento tuvo lugar en 1977, cuando le fue hecha una exposición en el Louvre de París (el museo de arte más grande del mundo).

Marc Chagall murió de causas naturales el 28 de marzo de 1985. Sin embargo, será recordado como uno de los pintores destacados de la historia. Sus trazos rápidos, así como los colores que utilizaba, seguían a sus emociones y sentimientos, jamás a una corriente definida.

En el Centro de Documentación e Investigación Judío de México (CDIJUM), se resguardan tres títulos que tratan sobre la vida y obra de Marc Chagall:

  • CHAGALL (1992), que pertenece a la colección Los Genios Universales de la Pintura, en el cual se puede ahondar un poco más en la vida y obra del artista, además del contexto cultural y social en el que vivió.
  • Entre Historia, Política y Arte: Marc Chagall en México: (2015), escrito por Maty Finkelman de Sommer y Francisco Javier Chávez Aguilar, Centro de Documentación e Investigación Judío de México A. C., México, en el que se habla sobre su vida y un poco sobre su estancia en México y Estados Unidos, incluyendo la entrevista que le realizó Jacobo Glantz.
  • Marc Chagall: The Jerusalem Windows (1988), que muestra algunas fotografías y litografías (hechas por Marc Chagall), en el que se describen algunos datos sobre los vitrales que el mismo Chagall creó.

 

Referencia:

Corti R., (1992), Los Genios Universales de la Pintura: Chagall, Valencia, España, Ediciones Rayuela.

Breve biografía de Yehudi Menuhin

El 12 de marzo de 1999 falleció uno de los violinistas más destacados del Siglo XX: Yehudi Menuhin. Hoy, en su aniversario luctuoso número veinte, lo recordamos con una breve semblaza de su vida:

Menuhin nació el 22 de abril de 1916 en Nueva York, Estados Unidos, aunque recibió la nacionalidad inglesa y suiza. Su talento comenzó a notarse desde que tenía cuatro años, cuando era alumno del violinista Sigmund Anker.

Su primera actuación como solista fue en 1923, a los siete años de edad, con la Sinfónica de San Francisco. A partir de este momento, hizo varias presentaciones a través de los años y grabó algunas piezas clásicas.

Durante la Segunda Guerra Mundial realizó conciertos para los soldados aliados y posteriormente tocó para los judíos liberados del campo de concentración de Bergen-Belsen. Fue el primer músico judío en tocar con la Orquesta Filarmónica de Berlín después del Holocausto, bajo la dirección de Wilhelm Furtwängler.

Premios y distinciones

Entre los muchos reconocimientos que recibió a lo largo de su carrera, podemos destacar los siguientes:

  • En 1979 recibió el Premio de la Paz de los libreros alemanes, reconocimiento que se otorga “a una personalidad que haya aportado algo a favor de la realización de la idea de la paz, principalmente en el campo de la literatura, las ciencias y el arte”
  • En 1991, el Premio de la Fundación Wolf de las Artes de Jerusalén.
  • Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1997.

¿De dónde viene el nombre ‘Yehudi’?

De acuerdo con una entrevista publicada por la revista New Internationalist en octubre de 2004, ‘Yehudi’ significa «judío» en hebreo, y fue elegido por su madre debido a que en una ocasión, mientras sus padres buscaban un apartamento y su madre estaba embarazada de él, encontraron uno en el que la dueña comentó “se alegrarán de saber que no acepto judíos”. Acto seguido, ella se negó a dar en alquiler el espacio al saber que ellos lo eran. Al caminar por la calle, su madre aseguró que el hijo que llevaba en el vientre llevaría un nombre con el cual sería proclamada su raza, llamándolo así Yehudi.

Aquí te dejamos un pequeño fragmento del concierto de Mendelssohn interpretado por Yehudi Menuhin:

Carl Bernstein y la renuncia de un presidente

Por Luis Fernando Meneses

Una de las vertientes del oficio del periodista es el periodismo de investigación, mismo que tiene como finalidad sacar a la luz aquellos casos que debido a su naturaleza se mantienen ocultos.

Sin duda alguna, uno de los periodistas de investigación más influyentes del siglo XX es Carl Bernstein, nacido el 14 de febrero de 1944 en Washington D.C., famoso por desenmascarar junto con Bob Woodward el escándalo Watergate, trabajo que los hizo merecedores de un Premio Pulitzer en 1973.

La carrera profesional de Bernstein comenzó en el The Washington Post en 1966, lugar donde se estableció durante una década.

Caso “Watergate

Además del gran prestigio que otorgó al The Washington Post (periódico en el que comenzó la carrera profesional de Bernstein en 1966 y donde laboraba al ocurrir el caso que nos ocupa), así como a ambos periodistas, esta investigación contribuyó en gran parte para que el entonces presidente de los Estados Unidos Richard Nixon dimitiera de su cargo, siendo hasta el momento el único mandatario estadounidense en hacerlo.

Todo comenzó la madrugada del 17 de junio de 1972 cuando cinco hombres fueron arrestados en el edificio Watergate -sede del Comité Nacional Demócrata, ubicado en Washington- cuando colocaban interventores en las comunicaciones y fotocopiaban documentos.

The Washington Post hizo pública esta noticia el 19 de junio y, de forma inmediata, el gobierno de los Estados Unidos negó que dichas personas tuvieran relación alguna con el mandatario norteamericano o alguien de su equipo.

 Sin embargo, las investigaciones descubrieron que sí había vinculación entre los detenidos y algunos de los organizadores del comité encargado de la reelección del presidente Nixon, ya que encontraron el contacto de algunos de ellos en libretas que traían consigo a los implicados.

En octubre de ese mismo año, se supo que el Watergate era sólo una parte de todo el espionaje que se hacía desde el gobierno de Nixon en contra del partido demócrata.

En un principio, el mandatario estadounidense no tenía idea de lo que estaba sucediendo; sin embargo, al enterarse pidió que se ocultara toda la información al respecto.

A la par, Carl Bernstein y Bob Woodward eran informados sobre ciertos detalles de la investigación por un agente del FBI, con lo cual fueron nutriendo su investigación.

En marzo de 1974, siete ayudantes de Nixon fueron acusados de conspirar para obstaculizar la investigación del caso, por lo cual se dijo que el presidente estaba implicado también.

Todo terminó el 8 de agosto, cuando Nixon ofreció un mensaje en cadena nacional en el que dijo que no buscaría la reelección debido a que no contaba con el apoyo suficiente de las autoridades para tal fin.

Al final, la administración de Nixon fue acusada de asalto político, soborno, extorsión, interferencia ilegal de comunicaciones, conspiración, obstrucción de la justicia, destrucción de pruebas y fraude tributario.

Por cierto: gracias a este escándalo y al nombre que recibió, el sufijo ‘gate’ es usado para nombrar otros casos de corrupción.

Reconocimiento para Bernstein y Woodward

El 7 de mayo de 1973, el jurado encargado de elegir a los ganadores del Premio Pulitzer otorgó al The Washington Post el galardón en la categoría de Servicio Público (la distinción más importante que no tiene un premio económico pero sí una medalla de oro) por el reportaje de Watergate de Bernstein –entonces con sólo 29 años de edad-, y Bob Woodward.

Posteriormente, Bernstein ocupó el puesto de jefe de la oficina de Washington y fue corresponsal de ABC News. Asimismo, impartió clases en la Universidad de Nueva York y ha colaborado con publicaciones para la revista Time, USA Today, Rolling Stone, The New Republic. Actualmente es editor colaborador de la revista Vanity Fair.

Entre sus obras destacan:

  • El escándalo Watergate, en 1974.
  • The Final Days (Los últimos días), en 1976.
  • Loyalties. A son’s memoir (Lealtades. Memorias de un hijo), en 1990.
  • His Holiness. John Paul II and the Hidden History of Our Time (Su santidad. El Papa Juan Pablo II y la historia de su tiempo), en 1996.
  • A Woman in Charge. The Life of Hillary Rodham Clinton (Una mujer a cargo. La vida de Hillary Clinton), en 2007.

 

Referencia:

Sparrow T. (2014), Watergate, la renovación de un edificio que marcó el fin de Richard Nixon, BBC News, recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/08/140808_eeuu_40_aniversario_renuncia_nixon_watergate_edificio_tsb

Busca biografías, Carl Bernstein, recuperado de: https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/2463/Carl%20Bernstein