Por Luis Fernando Meneses
“Y un día… supimos que París estaba ocupado por los alemanes…” – Dunia Wasserstrom
Las fotografías son testimonios gráficos de lo que fue y nos permiten conocer diferentes aspectos del pasado de forma irrefutable, así como verificar relatos históricos y acontecimientos importantes, pero también fungen como conectores emocionales con alguna persona o situación en el momento específico en que la imagen fue capturada, ya que nos permite una mejor comprensión e incluso, sentir empatía.
En esta ocasión seleccionamos 3 fotos, que forman parte del acervo documental del CDIJUM, de la sobreviviente del Holocausto, Dunia Wasserstrom Z’’L. A través del recorrido al que te invitamos, podemos conocer cómo el horror nazi del que fue víctima, dejó una huella imborrable en ella.
La paz que antecedió a la tempestad
La primera fotografía que seleccionamos en esta ocasión se tomó un año antes del inicio del Holocausto, en 1938. En ella podemos ver a la joven Zlata Dunia Feldblum, en cuyo rostro se notaba jovialidad a través de una sonrisa de una mujer que no podía imaginar lo espantosa que sería su vida apenas unos años adelante. Esta fotografía muestra la cotidianidad de quien, posiblemente, espera el futuro con la esperanza y la felicidad que una vida en libertad brinda.

Por aquellos años, Dunia tenía poco tiempo de haberse casado con Ariel Ourisson, un joven ingeniero civil y arquitecto. Ellos radicaban en Francia, sin embargo, la fotografía se tomó en el barrio de Kazimierz, Polonia y podría ser del último viaje realizado por Dunia previo al Holocausto.
Desafortunadamente, la alegría, los anhelos y la tranquilidad se esfumaron para Dunia Wasserstrom a partir de 1939, cuando estalló la guerra entre Francia y Alemania y aún más cuando las tropas alemanas ocuparon la ciudad de París, la cual, al paso del tiempo se vieron obligados a abandonar de acuerdo con su testimonio:
“Mi marido hizo un plan para huir de nuestra casa de Clermond-Ferrand, mas a un lado nos estaban esperando unos oficiales de la Gestapo y así, como estábamos, nada más que con la ropa puesta, nos metieron en un tren y nos llevaron a Chalais”.
Allí vivieron durante algún tiempo hasta que una noche tocaron a la puerta de la casa en donde se refugiaban y fueron conducidos por oficiales alemanes hacia otro lado. Esta vez fue a un campo de concentración para franceses ubicado en Angouleme, donde estaban recluidas alrededor de 2000 personas. Posteriormente, oficiales de la Gestapo se llevaron a todos los hombres; en 1942, Dunia fue trasladada al campo de concentración de Auschwitz.
Una vida fragmentada por el horror
Al igual que todas las personas recluidas en campos de concentración, Dunia experimentó cosas horribles, incluyendo toda clase de horrores físicos y psicológicos aunados a las duras jornadas de trabajo, una alimentación sumamente mala y una falta total de higiene.
Por otro lado, al tener conocimiento en diversos idiomas, fue obligada a fungir como intérprete entre la Gestapo y los reclusos, lo cual hizo que se enterara de torturas e interrogatorios realizados a sus compañeros, aumentando sufrimiento psicológico adicional al propio. Esto, de acuerdo con su testimonio, era un castigo peor que el de recibir violencia física ya que vio morir a niños frente a sus padres y otras escenas de horror indescriptibles. Luego tres años en Auschwitz, Dunia fue liberada en 1945, año en el que, de acuerdo con distintas fuentes, le tomaron la siguiente fotografía, misma que aparece en la edición de 1980 de su libro, Nunca Jamás y que te mostramos a continuación

En primera instancia, quizá no podría saberse que se trata de la misma persona de la primera fotografía. Las condiciones tan precarias en que se observa, su rostro demacrado, la mirada ausente y su estado físico denotan el sufrimiento psicológico y físico sufrido. Aunque su mirada parece contener el peso de los horrores, también es una prueba irrefutable de resistencia y dignidad humana frente a la crueldad absoluta.
Volviendo a nacer y aprendiendo a vivir
Dunia estableció su liberación de Auschwitz como un nuevo nacimiento, gracias a que libró la muerte. Tiempo después regresó a París y volvió a casarse. Debido al trabajo de su esposo, se trasladaron a México, llegando el 13 de abril de 1959. Aunque en un inicio le costó adaptarse a nuestro país, lo cierto es que mucho tiempo de su vida aquí le permitió transformar su terrible pasado en una oportunidad para dejar un legado para las futuras generaciones.
Durante el resto de su vida, luchó con fuerza lucha porque la memoria de todos los horrores vividos no se olvidara y para recordar a todas las víctimas, por lo que formó parte de los sobrevivientes que decidieron no callar y dar testimonio del Holocausto. Además de la redacción y publicación de su libro Nunca Jamás, fue testigo en contra de sus jefes en Auschwitz una vez que fueron llevados a juicio. También fue la primera presidenta (además de fundadora) de la Unión de Sobrevivientes del Holocausto en México.
La vida triunfando frente a la maldad
En la última foto que te compartimos, quisimos mostrar esta imagen de Dunia en Ciudad Universitaria frente a la Biblioteca Central. Esta fotografía nos ofrece la visión de una persona diferente a la de las fotografías anteriores. Vemos a una mujer que integró a su vida las cicatrices que el Holocausto dejó, dando fe de que no solo sobrevivió, sino que prevaleció. Dunia Wasserstrom falleció en octubre de 1991 en la Ciudad de México.

Actualmente, se sabe que se en México residen menos de 100 sobrevivientes del Holocausto, la mayoría de los cuales eran niños durante este episodio cruel. A nivel mundial, hay estimaciones que sugieren que hay más de 200 mil sobrevivientes y es por ellas y ellos, además de todas las víctimas que perecieron, que es importante no olvidar y resguardar la memoria a través de la oralidad, el testimonio escrito y gráfico que existe hasta nuestros días.
Si tienes interés en conocer más detalles sobre la vida de Dunia Wasserstrom o sobre lo que vivió durante el Holocausto, te invitamos a consultar su libro Nunca Jamás, disponible en la biblioteca Abud y Mery Attie del CDIJUM, así como otros documentos que se resguardan en nuestros acervos en torno a su vida. Para ello, puedes comunicarte al 55 5211 5688 y solicitar una consulta documental con el área de tu interés.
Referencia.
Wasserstrom D. (1980). Nunca Jamás. Editores Mexicanos Unidos. Segunda edición. México. Consultado en la Biblioteca del CDIJUM el 17 de enero de 2026.
Fototeca del CDIJUM.
Foro Judío (2019). Dunia Wasserstrom, Sobreviviente del Holocausto. Testigo clave durante los juicios de Auschwitz, consultado el 18 de enero de 2026. Recuperado de: https://diariojudio.com/comunidad-judia-mexico/dunia-wasserstrom-sobreviviente-del-holocausto-testigo-clave-durante-los-juicios-de-auschwitz/14464/.




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