A 71 años de la partición de Palestina

Por Luis Fernando Meneses

Tras la fundación de Naciones Unidas el 24 de octubre de 1945 luego del término de la Segunda Guerra Mundial, tuvo una de sus primeras tareas propuesta por el Reino Unido y fue que se sometiera a consideración de la Asamblea la cuestión de Palestina, es decir, cuál sería el destino de esta zona. 

En el primer periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General en abril de 1947 se constituyó una comisión especial conformada por 11 miembros, para tratar dicho asunto. La mayoría de dicho grupo recomendó que Palestina se dividiera en un Estado árabe y un Estado judío y que en el territorio de Jerusalén hubiera un estatuto internacional bajo la autoridad de Naciones Unidas. 

Posteriormente, el 29 de noviembre de 1947 con 33 votos a favor, 13 en contra, 10 abstenciones (entre ellas México) y una ausencia, se aprobó el Plan de Partición de Palestina, un documento que estaba conformado por cuatro partes en las que se preveía la terminación del mandato del Reino Unido en dicho territorio, así como la retirada del ejército británico y finalmente la fijación de fronteras entre los dos Estados y Jerusalén. 

En esencia, el documento establecía: 

  • La creación de los Estados árabe y judío a más tardar el 1° de octubre de 1948. 
  • La división de Palestina en ocho partes: tres para el Estado árabe y tres para el Estado judío, una más que sería la ciudad de Jaffa y la octava que sería Jerusalén y estaría a cargo de Naciones Unidas. 
  • Otras medidas que también debían tomarse antes de consumarse la independencia eran sobre cuestiones de ciudadanía, tránsito y economía, así como fijar un gobierno provisional para ambas naciones. 

Por un lado, el nuevo Estado judío aceptó las condiciones en las que se había tomado dicha decisión. En cambio, el Estado árabe no y comenzaron a desatarse algunas muestras de violencia en Palestina. 

Luego de meses de conversaciones y conflicto entre ambos Estados, el 14 de mayo de 1948 el Reino Unido retiró a sus fuerzas armadas de dicho territorio, con lo cual daba por terminado su mandato. Ese mismo día, el Organismo judío proclamó la creación del Estado de Israel en el territorio que le habían adjudicado en el Plan de Partición.