Centro de Documentación e Investigación Judío de México

El Polifacético Marc Chagall

Chagall nació el 7 de julio de 1887 en la antigua Rusia Blanca (ahora conocida como Bielorrusia).

Por Luis Fernando Meneses

A lo largo de la historia, han vivido grandes artistas y personajes judíos dignos de reconocimiento; sin embargo, Marc Chagall ocupa un lugar privilegiado entre ellos, y aunque no se demerita el trabajo de los demás, no son reconocidos por el crítico Robert Hughes como “el artista judío por excelencia del siglo XX.”

Chagall nació el 7 de julio de 1887 en la antigua Rusia Blanca (ahora conocida como Bielorrusia). El pintor, escultor, paisajista, retratista, escenógrafo teatral y diseñador de vitrales, viene de una familia judía.

Primeros años y formación

Hijo de un comerciante de arenques, los primeros años de su vida creció en una pequeña casa de madera junto con sus hermanos en el pueblo de Vítebsk, localidad que lo marcaría para siempre al grado de plasmarla en una de sus pinturas titulada Yo y mi pueblo mágico (1911), donde se pueden ver la iglesia, algunas casas coloridas y también animales.

Pese a los obstáculos impuestos por el régimen al judaísmo, Chagall se inscribió en una escuela de lengua rusa, donde ya se notaba la atracción que sentía sobre las materias de geometría y dibujo. Más tarde, en 1906, estudió pintura en el taller de Pen, donde principalmente hizo paisajes y retratos.

En busca de trascendencia, abandonó el taller y decidió acudir a la Sociedad Imperial para el Apoyo a las Artes, mientras se ganaba la vida como camarero y pintando carteles publicitarios. Al respecto, mencionó que “era agradable ver oscilar en el mercado, bajo el dintel de una carnicería o de una frutería mis primeros carteles, cerca de los cuales, retozaban tiernamente un cerdo o una gallina”. (Corti, 1992, p:8).

Luego  de mantenerse un buen tiempo dentro de la Sociedad, decidió abandonarla e inscribirse en la escuela de Elisabetta Svanseva. Pero hasta este punto, su formación no estuvo completa, ya que posteriormente ocurrieron dos acontecimientos que marcarían su carrera como artista: su encuentro con Bella Rosenfeld, su futura esposa, y el viaje a París junto a León Bakst, su maestro.

De dicho viaje surge un nuevo estilo en su pintura, pues aunque seguía desarrollando su obra con los elementos recordados durante su vida en Rusia, esta vez los plasma con más juegos de luz y colores: “he traído mis objetos de Rusia; París ha vertido la luz en ellos.” (Corti, 1992, p:9).

Es también en esta ciudad donde tomó influencia de la pintura de Van Gogh, Vlaminck y Rouault, entre otros; estilo que se tradujo en el abandono del dibujo, dejando al color como único elemento a considerar en la composición de sus cuadros. Además, se relacionó con poetas como Apollinaire, Cendrars y Canudo.

Sin embargo, al no ser rentable la venta de sus cuadros, decidió aceptar la propuesta hecha por el comerciante y crítico Herwarth Walden, quien le organizó una exposición en Berlín en 1914. Durante ese mismo año, decidió regresar a Rusia, encontrando nuevamente a Bella Rosenbeld y, esta vez, casándose con ella.

De este matrimonio surgió nueva inspiración para Marc Chagall, pues fusionó el amor hacia Bella y el reencuentro que tuvo con su pequeño mundo judío, combinación presente en algunos de sus cuadros. Por otro lado, la Revolución Rusa fue una temática de algunos de sus trabajos como Soldado herido (1914).

Durante 1918, fue nombrado Comisario de Bellas Artes y director de la Academia de Vítebsk, donde promovió diversas actividades culturales. Sin embargo, hostigamiento y presión dentro de la Academia lo orillaron a viajar a Moscú en 1920. En la capital rusa trabajó haciendo escenografía teatral, así como vestuarios para las puestas en escena.

Dos años más tarde, en 1922, debido a las presiones económicas y el aislamiento cultural, decidió marcharse hacia Alemania; y para el año siguiente realizó una segunda visita a París.

Luego de pasar varios años en la incertidumbre sobre su futuro y recorriendo distintas ciudades, la década comprendida entre 1930 y 1940 es en la que tienen lugar sus grandes obras, entre las cuales destacan: Dedicado a mi mujer, Acróbatas, Luces de las bodas, En torno a ella, La caída del ángel y Sueño de una noche de verano. A la par, se dedicó a la ilustración del Antiguo Testamento, atraído por la historia bíblica.

En 1939, durante el inicio de la Segunda Guerra Mundial, Chagall recibió el premio Carnegie; sin embargo, su mente se encontraba ocupada en la angustia que le generó la persecución nazi y los alcances que un conflicto así podría tener. Dos años después viajó al continente americano, en busca de refugio debido a la Guerra. Uno de los países visitó durante esta etapa fue México, y es aquí donde creó el vestuario y la decoración del ballet Aleko, basado en el poema Gitanos de Alexander Pushkin. Sin embargo, continuó mostrando una gran preocupación por el futuro de su tierra durante la Segunda Guerra Mundial. 

Mientras todo esto sucedía, pintó En el crepúsculo (1943) y A mi esposa del mismo año, pero decidió hacer una pausa en su trabajo debida a la muerte de su compañera de vida.

Un año más tarde, volvió a pintar, con su esposa nuevamente como una de sus temáticas preferidas, haciendo evocación a la felicidad que perdió. A la par, trabajó nuevamente haciendo vestuarios para obras teatrales, pero esta vez en Nueva York para representaciones como  El pájaro de fuego de Stavinsky.

Regreso a Europa y últimos años

Una vez terminada la Guerra, decidió regresar a Europa y visitó distintos sitios como Israel, Roma o Nápoles, acompañado de su segunda esposa, Valentina Brodskaya. Además, Chagall se dedicó al diseño de vitrales para iglesias y sinagogas.

Años más tarde, en 1973, inauguró el Museo Nacional de Niza, recinto que guarda sus obras bíblicas; mientras que su máximo reconocimiento tuvo lugar en 1977, cuando le fue hecha una exposición en el Louvre de París (el museo de arte más grande del mundo).

Marc Chagall murió de causas naturales el 28 de marzo de 1985. Sin embargo, será recordado como uno de los pintores destacados de la historia. Sus trazos rápidos, así como los colores que utilizaba, seguían a sus emociones y sentimientos, jamás a una corriente definida.

En el Centro de Documentación e Investigación Judío de México (CDIJUM), se resguardan tres títulos que tratan sobre la vida y obra de Marc Chagall:

  • CHAGALL (1992), que pertenece a la colección Los Genios Universales de la Pintura, en el cual se puede ahondar un poco más en la vida y obra del artista, además del contexto cultural y social en el que vivió.
  • Entre Historia, Política y Arte: Marc Chagall en México: (2015), escrito por Maty Finkelman de Sommer y Francisco Javier Chávez Aguilar, Centro de Documentación e Investigación Judío de México A. C., México, en el que se habla sobre su vida y un poco sobre su estancia en México y Estados Unidos, incluyendo la entrevista que le realizó Jacobo Glantz.
  • Marc Chagall: The Jerusalem Windows (1988), que muestra algunas fotografías y litografías (hechas por Marc Chagall), en el que se describen algunos datos sobre los vitrales que el mismo Chagall creó.

 

Referencia:

Corti R., (1992), Los Genios Universales de la Pintura: Chagall, Valencia, España, Ediciones Rayuela.

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